En este escrito, no sé si lo que quiero, o puedo expresar, es esperanza o desesperanza respecto a lo que es, actualmente, Europa, y la gente que de ella procede. Y no, no voy a decir “Europa y la gente que en ella vive”. No puedo decirlo. He de hablar de europeos de nacimiento, y a poder ser, de piel tirando a blanca y laicos o, como mucho, católicos y poco más.

Hace poco más de medio siglo, en Europa se sufrió el Holocausto. En general, en mayor o menor medida, cualquier europeo sabe lo que pasó (no sólo por cultura general, sino porque ha sido, y sigue siendo, un tema recurrente en el cine y la literatura). No hace falta ser un erudito sobre esa etapa de la historia para saber que, lo que sucedió, fue un genocidio del que todavía quedan supervivientes. Una barbarie. Una aberración. Una pesadilla que (excepto algún neonazi que catalogaré como marginado social) todos esperamos que no se repita. Poca gente me llevará la contraria, seguramente, al leer dicha afirmación.

S.XXI. Europa, viejo continente, en teoría sociedad avanzada a nivel cultural y, ante todo, humano. En teoría… Open Arms (ONG que rescata REFUGIADOS en riesgo de MUERTE EN EL MAR). Hay más ONG que hacen labores similares, como por ejemplo Médicos sin Fronteras. Pero voy a hablar de Open Arms, porque es referente en este tipo de rescate, y porque lo que está pasando actualmente es absolutamente HORROROSO e IMPERDONABLE. Un barco lleno de seres humanos, muchos heridos, niños y bebés, al que no dejan atracar en ningún puerto a su alcance.

No voy a hablar de gobiernos. Con los gobiernos ya poca esperanza me queda. Admiten el GENOCIDIO. Sí, he escrito la palabra GENOCIDIO. Admiten el genocidio, y no sólo eso, se lucran de él. España, sin ir más lejos, disfruta como una parte primordial de su economía, del negocio de las armas. Armas que sirven, única y exclusivamente, para MATAR, PARA MATAR SERES HUMANOS, PARA MATAR NIÑOS, NIÑAS, ANCIANOS, HOMBRES Y MUJERES, MADRES, PADRES E HIJOS, ENFERMOS, Y UN LARGO ETCÉTERA. Tan largo es el etcétera, como número de personas han ANIQUILADO esas armas. No voy a hablar de estos gobiernos (y empresas) que viven de la impunidad del asesinato.

Voy a hablar de los ciudadanos, de las personas de a pie, de la sociedad que suele echar balones fuera cuando interesa, de esa gente que achaca la inhumanidad a los gobiernos, o que la justifica para calmar sus conciencias putrefactas.

Voy a hablar del hoy, del ahora. Actualmente hay un barco con casi 200 personas a bordo. Un barco plagado de seres humanos, niños y adultos, que huyen del más absoluto terror. Hay un barco con personas que escapan de esas GUERRAS cuyas armas, en muchos casos, suministramos nosotros (Yemen, Siria, etc). GUERRAS. GUERRAS. Repito la palabra, porque parece ser que últimamente, a muchos se les olvida. GUERRAS. Países literalmente aplastados, zonas donde no queda un mísero hospital en pie, ciudades donde sólo quedan aquellos cuya pobreza es tan extrema, que no encuentran la forma de escapar de una muerte segura. Hablo de niños que no saben lo que es dormir en paz, que aun estando en un barco donde no les van a bombardear, al más mínimo ruido se despiertan, porque su mente les hace estar alerta las 24 horas del día ante un posible ataque.

También hay personas que huyen de la tortura, niños y niñas, hombres y mujeres, que huyen de la tortura. TORTURA. TORTURA. También vale la pena repetirlo. TORTURA. Seres humanos llenos de cicatrices, con miembros amputados, mujeres y niñas con los úteros destrozados debido a las continuas violaciones, pieles quemadas, y un largo etcétera. Un etcétera tan largo como largos son los diferentes métodos de tortura que utilizan aquellos que se lucran de la VENTA DE ESCLAVOS. Sí, VENTA DE ESCLAVOS. ESCLAVOS. Eso que sale en las películas que tratan sobre siglos anteriores. Sí, eso que se “abolió” en otros siglos. ESCLAVOS. Huyen de eso. HUYEN DE LA VENTA DE ESCLAVOS.

También podemos encontrar otro perfil de herido. A veces no son los torturados, ni los heridos de guerra. Tenemos otro perfil. Sí. Pocos, ya que pocos sobreviven, pero tenemos aquellos a los que les han ROBADO algún órgano o que, debido a la desesperación de conseguir fondos para escapar, SE HAN VENDIDO SUS PROPIOS ÓRGANOS (el riñón es lo más habitual). Sí, hay un enorme mercado negro de VENTA DE ÓRGANOS. De hecho, es muy lucrativo. Y sí, muchos desaparecidos en ciertas zonas, muchos niños y niñas en gran parte, son víctimas de la VENTA DE ÓRGANOS. ÓRGANOS, PARTES DE SU CUERPO, PARTES VITALES DE SU CUERPO. ÓRGANOS.

Y podría seguir, seguir enumerando los miles de motivos que llevan a una persona a tirarse al mar, A PREFERIR MORIR AHOGADO, QUE SEGUIR VIVIENDO UNA VIDA DE SUFRIMIENTO EXTREMO. A PREFERIR QUE SUS PROPIOS HIJOS MUERAN AHOGADOS, A VERLOS EN MANOS DE ASESINOS, VIOLADORES, O APLASTADOS POR EL PESO DE LAS BOMBAS.

Y entonces llega parte de la ciudadanía europea. Personas que tienen el gran “orgullo” de ser de aquí, de pertenecer al continente “superior”, al continente de la cultura, y es por ello que son libres de OPINAR sobre una problemática que, probablemente, conocen de forma menos profunda que el propio Holocausto (todavía no han salido las películas y libros, ya saldrán de cara a la generación de nuestros nietos, esos nietos que sentirán vergüenza de sus generaciones anteriores, como muchos alemanes la han sentido sobre la época nazi).

Quiero aclarar que no generalizo, pero que empiezan a ser demasiados ciudadanos (sólo hay que ver qué partidos están gobernando en la mayoría de países europeos).

Estas personas ven las imágenes de ese barco, ese barco con casi doscientos seres humanos (que por algún motivo que no alcanzo a entender, merecen menos derechos que nosotros), o de otros muchos barcos que han visto anteriormente, y llegan a conclusiones dignas del nazi del siglo pasado. Esas personas que viven en un continente con más de 700 millones de habitantes, y que consideran que el hecho de que vengan seres humanos a refugiarse, es una vergüenza. Qué digo una vergüenza, según ellos, es peor que eso. Es inadmisible, un robo a mano armada, un problema insuperable, una invasión silenciosa que acabará en la colonización de nuestros propios países. Y es por ello, por el terror de que nos invadan, que las redes sociales van que arden. Voy a dar algunos ejemplos de lo que, en esencia y de forma cada vez más habitual, se está leyendo:

  • Estas ONG que rescatan personas, son mafias de tráfico de eres humanos. Deben ser denunciadas.
  • Que vuelvan a sus países, aquí sólo vienen a chupar del bote, a vivir de subvenciones, del cuento y de la delincuencia.
  • Esta gente desestabiliza nuestra economía. Si quieres ayudar a un refugiado, llévatelo a tu casa.
  • Los MENAS (MENORES DE EDAD NO ACOMPAÑADOS) son unos delincuentes, todos. No son niños que han tenido que escapar SOLOS de sus países. Se han ido porque son unos indeseables, pero en sus países estaban bien, con sus maravillosas y estables familias.

Ahora voy a copiar seis tuits, seis que voy a tardar menos de diez minutos en encontrar, voy a copiarlos en el orden que los haya encontrado. Es tan fácil como meterme en el Twitter de Open Arms y mirar los comentarios. Insisto, no los voy a seleccionar, voy a copiar los seis primeros que encuentre y que hablen en contra de que se rescate a seres vivos de la muerte (pido disculpas de antemano por las posibles palabras ofensivas que tenga que transcribir):

  • “Menos cháchara y a por otro cargamento de migrantes. A ver si os van a penalizar las mafias por perder un viaje. Cansinos de los cojones”.
  • “Qué vergüenza, para eso ha quedado la televisión pública pagada por todos los españoles.”
  • “Hasta el mismísimo gorro de las correrías de Óscar Camps”.
  • “Lo cierto es que, ya está bien de tanto inmigrante que no respeta nada nuestro estilo de vida, y al que por miedo al qué dirán, se le ayuda mucho más que a los necesitados de casa, basta ya. El que quiera, que los acoja en su casa, y con su propio dinero”.
  • “Negocio y aportaciones millonarias”.
  • “A ver, gracias a toda esta presión, están ya embarcando y por supuesto pagando a las mafias otras tantas personas que quieren entrar a EU de forma ilegal. Blanco y en botella, esto es penoso y un fraude. Si quieren sobrevivir y acabar con esto, que vuelvan al lugar del que partieron”.

He sacado estos tuits seguidos, un hilo que cuelga de un tuit que había colgado Óscar Camps. Pensaba que encontraría, entre ellos, algunos en favor de los seres humanos que huyen, y de la ONG, Open Arms, que se está jugando la vida de sus propios voluntarios, para ayudarlos. Pero no, van uno detrás de otro. Sin interrupción (adjunto imágenes para demostrar mis palabras).

Cuando yo era pequeña, nací en 1978, decir soy racista, o soy xenófobo, era casi un tabú, una vergüenza. Parecía que, en este sentido, la sociedad estaba avanzando rápidamente. Pero parece ser que no, que fue un mero espejismo. No sólo no ha avanzado, sino que me temo que ha retrocedido. Hoy en día, millones de personas lanzan mensajes despreciables en público, mensajes que aceptan la muerte de “los de fuera”, mensajes que justifican la muerte de “los de fuera”, mensajes que muestran que prefieren a “los de fuera” ahogados, muertos, antes que paseando por nuestras “evolucionadas” calles.

En Europa hay más de 700 millones de habitantes. La capacidad de acogida es enorme y, además, está basada en LEYES. Pues sí, resulta que las leyes europeas no sólo no consideran ilegales a los refugiados, no. Resulta que las leyes europeas dicen que SIEMPRE QUE UNA PERSONA BUSQUE ASILO PORQUE ESTÉ EN PELIGRO DE MUERTE, ESE ASILO SE LE HA DE DAR, EN CALIDAD DE REFUGIADO. Es decir, estas personas que vienen a Europa buscando refugio, no sólo no vienen de forma ilegal, sino que la ilegalidad la cometen nuestros gobiernos, no acogiéndolas. Si alguien duda de mis palabras, que se informe, por ejemplo, de lo que es la Convención de Ginebra (https://eacnur.org/es/convencion-de-ginebra-de-1951-el-estatuto-de-los-refugiados), sin ir más lejos.

Retrocedamos un momento más al Holocausto. Personas asesinadas porque un tal Hitler decidió que la raza aria era superior, que la religión judía debía ser eliminada, que sus costumbres eran las lícitas, que debían invadir otros países donde imponer su enaltecimiento a todo lo nazi, que torturar, gasear y quemar vivos a los judíos era necesario, y un largo etcétera, tan largo como aberraciones hubo en ese periodo. Haré un paralelismo simple:

  • La raza aria es superior; el europeo es superior.
  • La religión judía debía ser eliminada; la religión musulmana debe ser eliminada.
  • Sus costumbres eran las lícitas; nuestras costumbres son las lícitas, que no vengan a cambiárnoslas.
  • Debían invadir otros países donde imponer su enaltecimiento a todo lo nazi; debemos seguir vendiendo armas asesinas, porque es más grave dejar aquí a una familia en paro, que allí a una familia bajo los escombros.
  • Torturar, gasear y quemar vivos a los judíos era necesario; que mueran ahogados en el mar, asesinados por las mafias, o colgado de NUESTRAS concertinas, es un daño colateral inevitable.

Y prefiero no seguir. Creo que no es necesario. Incluso creo que no vale la pena, ya que pocas personas que piensen así, cambiarán su razonamiento por la simple lectura de un artículo de los muchos que hay al respecto. Con este escrito estoy intentando, simplamente (y consciente de no estar siendo “políticamente correcta”) denunciar algo que es evidente, obvio. Llevamos muchos años (guerra del Golfo, Siria, Yemen, y otro largo etcétera) donde no sólo se están ACEPTANDO GENOCIDIOS, cosa gravísima e intolerable. No, no es que muchos los acepten, es que muchos LOS JUSTIFICAN. JUSTIFICAN LOS GENOCIDIOS QUE HOY EN DÍA EUROPA, NUESTRA “MARAVILLOSA” EUROPA, ESTÁ PERPETRANDO, O ESTÁ PERMITIENDO, O DE LOS QUE SE ESTÁ LUCRANDO.

Y estas personas, después de coger su móvil desde el sofá y decidir que hay que echar a estas “otras” personas, después de ir a votar a partidos abiertamente racistas y xenófobos, después de comer y cenar diariamente, se acuestan. Sí, es cierto, quizás alguna de esta gente de la que hablo, lo esté pasando mal porque no llega a final de mes, o porque está viviendo situaciones económicas duras, y considera que los culpables son esos refugiados, esos niños y niñas, los “aprovechados y delincuentes” que utilizan invenciones tales como “numerosas subvenciones, sueldos prácticamente vitalicios, viviendas regaladas, etc.” Los culpables, entonces, no son esos gobiernos corruptos, no son esos bancos rescatados, no es esa iglesia que no paga un solo IBI, no son esos peajes irracionales, no es una familia real que vive literalmente del cuento, y otro de esos largos etcéteras. No. Son ellos, esos refugiados que tan “egoístamente” vienen a “invadirnos”.

Y todas estas personas, sean del nivel adquisitivo que sean, se estiran por la noche en su cama. Quizás no sea una cama de lujo, o quizás sí. Quizás sea un cómodo colchón, o quizás se le claven los muelles. Pero se estiran. Cierran sus ojos y saben que no les va a caer una bomba en la cabeza, saben que nadie va a entrar a sus casas a violar a sus hijas o a llevarse a sus hijos para transformarlos en soldados. Lo saben. Y tras escribir, por internet (que tiene un coste), que “esos pobres refugiados aprovechados son lo peor que actualmente nos está pasando”, cierran sus ojos y duermen, duermen CON SUS CONCIENCIAS TRANQUILAS. CONCIENCIAS. TRANQUILAS. GENOCIDIO. MUERTE. INFANCIA. BOMBAS. AHOGOS. MUERTE. MIEDO. TERROR. MUERTE. TORTURA. MUERTE. MUERTE… CONCIENCIAS TRANQUILAS.

La sociedad somos todos, la sociedad no es el de al lado, la sociedad es cada uno de nosotros, en primera persona. Tenemos dos opciones. Seguir culpando a los gobiernos de algo que será una BARBARIE HISTÓRICA, o decir BASTA. Que cada uno decida bajo su conciencia… Y sí, aún albergo algo de esperanza.

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1 Comentario

  1. Para el pueblo, si se tapa lo que da la luz, pues luz no habrá; y si se calla al que evidencia la verdad, no habrá verdad. En España siempre ha habido un infinito NEGACIONISMO A TODA REALIDAD, a objetividad total e infinita o irrefutable, una y otra vez, apaleando sin parar al sentido inteligente y a la Luz: ése «no hay crisis» dicho hasta la saciedad, ése «no hay machismo» apuntalado por toda la derecha, ése «no hay cambio climático» reincidente por todos e incluso por los científico (sí, estoy hablando de los años 80), ése «no hay corrupción» antes de destaparte LA ABISMAL CORRUPCIÓN que había, ése «no hay daño a las víctimas del Franquismo» vociferado con terquedad brutal. Y al final, también, resulta que el que agonizántemente, luchando contra todo a miles de innegables esfuerzos, en objetividad (como yo he hecho a infinita demostración inengañable, tan firme como la Luz) no negó ninguna realidad, ahora hasta apaleado hasta en sus lágrimas. No, no sé por qué niegan y niegan y, tal esa maldad, no hay manera de salir. Nunca.

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