El renting de coches es la mejor alternativa que tienen las empresas para desarrollar su actividad, sin que esto implique preocupaciones adicionales y, a la vez, representa un gran ahorro sin empeorar la calidad del servicio que prestan. En  cualquier tipo de empresa puede ser oportuno, incluso para autónomos y particulares, y en cualquier momento, ya sea en sus inicios, o durante su evolución y consolidación.

Una de las premisas de toda empresa es ser comedidos en los gastos operativos sin que esto empeore la calidad del producto o servicio que ofrecen, todo orientado a mantener la excelencia y aumentar la rentabilidad.

Desde hace un tiempo, una de las modalidades que ha surgido de la necesidad de recortar gastos y a la vez optimizar procesos, es el renting empresas. Una manera de disponer de vehículos nuevos solo pagando una cuota fija mensual asequible, sin que el mismo sea propio, ni tener que costear los gastos que implica tener una flota propiedad de la compañía.

Cada vez más empresas se suman al renting de coches, pero no solo compañías grandes, también Pymes, autónomos, e incluso, particulares. Y es que cada vez más empresarios y particulares se decantan por esta modalidad, para así evitarse la compra de un coche que al poco tiempo quedará obsoleto.

El índice de clientes de renting creció un 20% a final del año pasado, acumulando ya una cifra de 213.431 coches. La incidencia que tenía el renting para el mencionado periodo en el total de las matriculaciones en España fue del 20,26%, un ligero incremento con respecto al registro del tercer trimestre de 2019, que fue del 20,05%.

Muchos beneficios para las empresas

El renting de empresas se define como el alquiler de un coche durante un tiempo, que puede ir entre uno y cinco años, siendo cuatro años el periodo que se solicita con más frecuencia. Las compañías que más suelen contratar este servicio son las del sector industrial y el transporte.

Una de las razones por la que las empresas se decantan por la alternativa del renting, se corresponde con los tiempos de inestabilidad económica que actualmente se viven, en los que no es conveniente arriesgarse a comprar bienes, como puede ser el caso de los coches, pudiéndose dar el escenario del cese de las actividades.

Los coches de renting no entran en el lote de activos de la empresa desde el punto de vista fiscal, por lo que este tipo de servicios no generan deudas y se pueden incluir en los gastos. Tampoco forman parte del balance del negocio, y en consecuencia, el pago por concepto de impuesto de sociedades es menor.

Otra de sus grandes ventajas es el ahorro que implica para las empresas, ya que solo se paga una cuota mensual y esto cubre una serie de gastos, como el mantenimiento del vehículo, reparaciones, cambio de neumáticos, seguro a todo riesgo, impuestos y demás. Todos estos conceptos pasan de ser costes variables a fijos, lo que facilita la previsión de gastos y simplifica las tareas de contabilidad.

Cuando se tiene un vehículo bajo la modalidad de renting y el mismo presenta fallos que necesitan reparaciones, se proporciona a la empresa un coche de sustitución mientras duren dichos trabajos, algo que puede ser muy conveniente, ya que así no se interrumpe la operatividad.

Aparte de todos estos beneficios, otro que se debe mencionar, es que aporta mucha comodidad a las empresas, ya que no se deben ocupar de tareas administrativas, como dar de alta al coche, pago de impuestos de circulación y demás, lo que se traduce en ahorro de tiempo, dinero y preocupaciones.

La accesibilidad es otra ventaja, el renting se adapta a las necesidades de las empresas, ya que es totalmente personalizable, lo que incluye el cambio del coche si hay otros que cumplen más adecuadamente las necesidades que se tengan en cada momento.

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre