Los médicos integrativos trabajamos la medicina convencional junto con aquellos tratamientos complementarios con validez científica, en concreto en las áreas de Acupuntura, Fitoterapia, Medicina Ortomolecular (vitaminas, minerales, antioxidantes, aminoácidos) y Homeopatía.

En marzo de este año creamos una plataforma liderada por AESMI -Asociación Española de Médicos Integrativos- con el fin de dar a conocer la eficacia clínica y la validez científica de los tratamientos que nosotros aplicamos, con el objetivo de defendernos del acoso que estábamos sufriendo, consecuencia de la campaña orquestada desde los Ministerios de Ciencia y Sanidad en contra de las “Pseudociencias”; que se ha convertido en un ataque frontal a todos los profesionales médicos que ejercemos estos tratamientos.

En este sentido, nos parece importante clarificar qué es la Medicina Integrativa, qué ventajas ofrece para el paciente y en qué países está reconocida y regulada.

En primer lugar, conviene destacar que la medicina integrativa trabaja con tratamientos compatibles con la medicina convencional y que ofrecen resultados científicos probados. La Acupuntura, por ejemplo, ofrece un excelente resultado en el tratamiento del dolor, lo que a su vez evita el consumo abusivo de fármacos. Algo que está provocando importantes crisis, como la que actualmente está sufriendo Estados Unidos por el excesivo consumo de opiáceos, que genera un gran número de muertes por intoxicación anuales. En el estado de Carolina del Norte han legislado recientemente que la acupuntura sea la primera línea de tratamiento para el dolor.

Además, ofrece importantes beneficios en los tratamientos para el cáncer, ya que puede minimizar los efectos secundarios de la quimioterapia y radioterapia, ayudando a que se completen los ciclos de tratamiento y mejorando la calidad de vida, tal y como recomiendan en hospitales de prestigio como la Clínica Mayo de Nueva York o el MD Anderson Cáncer Center de Houston.

Respecto a la cuestionada validez científica, tengo que señalar que los estudios que manejamos y que en breve presentaremos al futuro gobierno, son estudios aleatorios y de doble ciego que han demostrado su eficacia. Y de forma muy relevante en patologías o enfermedades en las que la medicina convencional no daba respuesta, donde la única opción son fármacos para aliviar los síntomas que han de ser consumidos de forma crónica. Estamos hablando de casos de artrosis, alergias, asma, migrañas, hipertensión, dolor musculo-esquelético y algunas enfermedades autoinmunes, entre otras.

Actualmente en Europa existen unos 145.000 médicos que practican las medicinas complementarias y en países como Inglaterra, Austria, Francia, Bélgica, Dinamarca, Portugal y Suiza se encuentran reguladas. En Inglaterra y Francia algunos tratamientos incluso están financiados por el sistema público de salud y en Suiza se encuentran incluidas en el seguro médico obligatorio suizo.

La UE inició en 2010 el proyecto Cambrella, en el que ha invertido 1,5 millones de euros para investigación en medicinas complementarias, a través del séptimo programa marco. Y en 2014 se inició el programa CHETCH en el ámbito específico de la acupuntura y medicina china, financiado por la UE en el que ha participado España con un presupuesto de 788.000 euros.

En definitiva, al tratarse de una práctica médica, ejercida desde la profesionalidad y visión de un médico y cuya práctica se extiende a lo largo de todo el continente, estando regulada en muchos países e incluso incorporada en hospitales, no entendemos porque la falta de profesionalidad de unos pocos tiene que favorecer una campaña en contra de todos los profesionales, donde se llega incluso a cuestionar la eficacia de estos tratamientos.

Por otro lado, formamos parte de una Mesa Estatal de Salud constituida recientemente para la regulación de las Medicinas Complementarias que persigue, por encima de todo, la seguridad del paciente, la creación de un marco legal que recoja la debida formación de los profesionales que la ejerzan, la calidad de su ejercicio y la promoción de la investigación. Todo ello desde la transparencia y la veracidad, defendiendo el poder de elección del paciente.

La Medicina Integrativa tiene un programa personalizado para cada paciente, que atiende de manera específica la biología de cada individuo. Nuestra visión de la salud va más allá de la ausencia de enfermedad, implica al propio individuo para que se haga cargo de su salud y atiendan a las disfunciones y síntomas antes de que ésta se desarrolle. La alimentación es muy importante, por ello debemos prestar especial atención a los nutrientes que nuestro cuerpo necesita y evitar o tratar la acumulación de sustancias tóxicas, que a la larga pueden ser la causa de muchas enfermedades. Esto implica un cambio de mentalidad porque gozamos de una sanidad pública fantástica, pero asistimos a una medicina excesivamente farmacológica que reclama la integración de las medicinas complementarias para reforzar la salud en beneficio de todos.

Estamos convencidos de que la Medicina del futuro será integrativa o no será.

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Portavoz de la plataforma de Medicina Integrativa y Complementaria, liderada por AESMI. Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Barcelona. Profesora del primer curso de Oncología Integrativa de nuestro país, impartiendo clases sobre la aplicación de la acupuntura y la fitoterapia china en el cáncer.

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