jueves, 17junio, 2021
23.9 C
Seville

La Locura

Cristian C. Hessel
Cristian Clemente es escritor, desde hace ocho años trajaba constante y metódicamente en la ambiciosa saga Tulah, un mundo propio que resulta inolvidable para cualquier lector que se adentre en él. Escritor, autor de La Canción de un Mentiroso (Tuláh)
- Publicidad -

análisis

Ana Botín también cierra filas con el Gobierno: «España se va a salir del mapa»

La presidenta ejecutiva del Banco Santander, Ana Botín, asegura que en los próximos meses España "se va a salir del mapa" y que el...

Para desgracia de Casado, hay deshielo con Cataluña, la patronal apoya los indultos y Bruselas está con Sánchez

Todo son buenas noticias para el Gobierno de coalición. La campaña de vacunación contra el coronavirus avanza como un tiro, el histriónico montaje de...

El Repaso del 17 de junio: Manuel Dominguez presenta documentación inédita ante la Audiencia Nacional, los fondos europeos, el apoyo del Congreso a los...

Como cada día, en El Repaso, analizamos la actualidad en directo de la mano de nuestros lectores. Aquí puedes ver El Repaso completo y...

Pablo Casado y lo poco que dura la alegría en la casa del pobre

Poco dura la alegría en la casa del pobre. Una frase que le viene al pelo a Pablo Casado. Desde que fracasaran los intentos...
- Publicidad-

Estando a punto de finalizar la creación de los cielos y la tierra, los dioses decidieron que las almas de los que no cumpliesen su voluntad serían apartadas del resto; pues temían que las almas de los malvados impregnasen la tierra. Para contener tal peligro formaron una tormenta negra sobre las lunas, donde las susodichas almas jamás podrían escapar de los fuertes vientos y remolinos, que las atraparían por toda la eternidad.

En esta oscuridad sufrirían de formas indescriptibles, y perderían toda razón o esperanza; un justo castigo según el criterio de los divinos. Mas un día un alma fue a parar allí, que no encontraba el lugar para nada desagradable. Disfrutaba del caos, el dolor le daba placer, y el tormento le resultaba divertido. Aquella alma se llamaba Kasbal, y solo necesitó un día en aquel infierno, para nombrarlo paraíso.

La tormenta, incapaz de doblegar a Kasbal, se puso a sus ordenes, y las almas de los condenados alabaron al inesperado salvador, pero a Kasbal no le interesaba la adoración.  Este no recordaba nada de cuando estaba vivo, pero sabía que el mundo anterior le resultaba aburrido, soso, y monótono, por lo que decidió tomar cantas en el asunto; había que expandir el paraíso a todo los rincones.

Lo primero fue ordenar a la tormenta que se disipara, para que así las almas fueran libres; eso provocó que los dioses salieran a combatirlas, lo que les hizo descuidar la tierra. Una vez Kasbal pisó tierra firme, se hizo un poncho con piel humana que se tornó negro por la podredumbre, y se coronó con el tórax de un no nacido. Y allí mismo, mientras contemplaba la guerra en los cielos que había desencadenado, se autoploclamó señor del sinsentido, dueño de la sin razón, padre del despropósito, creador del sin motivo, y rey absoluto de lo incompresible.

Por el día se ocultaba en cuevas, donde reía frenéticamente al repasar el plan que improvisaba y olvidaba a cada instante, y por la noche nadaba entre las sombras hasta los dormitorios de los mortales. Una vez allí les susurraba al oído blasfemias, falacias, y destructoras tentaciones. Tales palabras corroyeron las mentes, pudrieron los pensamientos, y resquebrajaron cualquier atisbo de bondad o moral.

Cuando los dioses encerraron de nuevo a las almas en la tormenta, haciéndola densa y esférica para que nadie pudiera escapar, volvieron a posar sus miradas en la tierra, ya demasiado tarde. Kasbal había creado una bandada de descontrolados bárbaros, que arrasaban, consumían, y corrompían sin motivo alguno.

-Id hijos míos -se escuchó por todo el mundo, de una voz babosa y chillona-. Propagaos por la tierra, hasta que halla tantos locos, como estrellas en el cielo.

Y desde ese día a Kasbal se le apodó Locura.

Los dioses, aun muy debilitaros, gastaron todos sus recursos en encontrar a tal terrible ser, a la vez que intentaban minimizar los daños de todo aquel al que había corrompido. En el proceso se perdió un imperio, se soltaron las cuerdas que ataban al cielo, y se destruyeron los pilares de la tierra, lo que hundió la mitad de un continente. Mas tantas perdidas merecieron la pena, al poder acorralar a Kasbal, que finalmente fue derrotado cuando los dioses usaron un argumento incuestionable, para convencerlo de que se abriera el cráneo con sus propias manos.

Y aun siglos después, el mundo aun no se ha recuperado de las temibles perdidas ocasionadas por Locura, cuyas palabras aun resuenas en las cabezas de la humanidad, que de vez en cuando sucumbe ante sus susurros, pues no hay mayor veneno que las palabras.

- Publicidad -

Relacionadas

- Advertisement -
- Publicidad -

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -

últimos artículos

Otra ciberdiplomacia es posible

Los profanos en la materia creemos que la diplomacia se resuelve en cumbres de mandatarios, donde una foto de un apretón de manos entre...

El juez del caso Kitchen imputa al ex jefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal, José Luis Olivera

El juez de la Audiencia Nacional, Manuel García-Castellón ha citado al ex jefe de la UDEF, José Luis Olivera para que declare como investigado...

Redistribuir la riqueza, así nadie queda atrás

Entre los miles y miles de personas que forman a diario las llamadas “colas del hambre”, -porque acuden a los bancos de alimentos y...

El nudo gordiano catalán

Cuenta la leyenda que los habitantes de Frigia (una parte de la actual Turquía) tuvieron que elegir un nuevo rey y, para ello, consultaron...
- Publicidad -

lo + leído

Otra ciberdiplomacia es posible

Los profanos en la materia creemos que la diplomacia se resuelve en cumbres de mandatarios, donde una foto de un apretón de manos entre...

El juez del caso Kitchen imputa al ex jefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal, José Luis Olivera

El juez de la Audiencia Nacional, Manuel García-Castellón ha citado al ex jefe de la UDEF, José Luis Olivera para que declare como investigado...

Redistribuir la riqueza, así nadie queda atrás

Entre los miles y miles de personas que forman a diario las llamadas “colas del hambre”, -porque acuden a los bancos de alimentos y...

El nudo gordiano catalán

Cuenta la leyenda que los habitantes de Frigia (una parte de la actual Turquía) tuvieron que elegir un nuevo rey y, para ello, consultaron...