Reyes Calderón, inspirada por Antonio del Valle, que desde finales de septiembre de 2016 ya no estaba en el Consejo del Popular, José Ramón Estévez, uno de los dueños de la bodega Tío Mateo, el primo de Del Valle –Jaime Ruíz- y Helena Revoredo, dueña de Prosegur y convencida de la no conveniencia de la salida de Ron hasta que Reyes Calderón la convenció de lo contrario.

En una cena celebrada el 29 de septiembre, con motivo de la apertura del curso de Banca y Regulación Financiera, Antonio Del Valle, que ya no era consejero, invitado por Calderón, manifestó ante diversas personalidades presentes que Reyes era de su equipo y que ambos iban a cambiar el Banco. Desgraciadamente, lo consiguieron.

¿Cuál era el motivo del cambio?

Según afirmó Reyes Calderón en la Audiencia Nacional, fue el mercado el que aconsejó el cambio de presidente por la evolución en bolsa y la apertura de posiciones cortas. La afirmación carece de fundamento y es de un cinismo demoledor, ya que era Del Valle el que había abierto fuego contra el Banco, difundiendo noticias falsas y abriendo posiciones cortas.

Pese a que la CNMV no considera verosímil esto, bastaría con que repasasen el modus operandi de Del Valle en el Banco Bital en 2002.

Del Valle pretendía con la bajada de la acción dos objetivos: echar a Ron, porque se oponía a sus planes, y hacer una ampliación de capital a bajo precio que le diera el control del Popular. Esto último lo reconoce en sus demandas contra el Estado español y la JUR el propio Del Valle: él y sus socios tenían preparados en junio de 2016 entre 1.500 y 1.600 millones de euros para desembolsar en esa ampliación.

¿Por qué se unen Allianz y Credit Mutuel?

Reyes Calderón ha reconocido en su declaración que Del Valle amenazó con lo convocatoria de una Junta General para echar a Ron si éste no cedía a sus pretensiones. A Allianz el escándalo de tal convocatoria le parecía perjudicial para su prestigio. No obstante, Vicente Tardío, consejero en representación de Allianz, manifestó su desacuerdo con los modos de Reyes Calderón y Del Valle y trató a última hora reconducir la situación, pero era tarde. Las amenazas de Calderón y del Valle se habían consumado.

Por tanto, a principios de noviembre de 2016, una mayoría de consejeros (8) y una mayoría del capital representado en el Consejo prefería que Ron siguiese.

¿Quién engaño a quién?

Al final, con la confiscación y resolución del Banco por un euro, Allianz, Arias y Del Valle perdieron su inversión y Allianz, además, vio cómo su muy rentable negocio conjunto con Popular en “bancaseguros” desaparecía y pasaba a las manos del Santander. Las negociaciones para la ruptura del acuerdo se alargaron en el tiempo.

Con la elección de Saracho y su política de no gestionar y asustar a todo el mundo –y esto, Sra. Calderón, no es ninguna novela-, todos los consejeros que apoyaron la salida de Ron y la llegada del banquero de inversión, perdieron todo.

No reconocen en público que Saracho les engañó, ni pueden admitir que, pese a las advertencias de Ron, Saracho ejecutase su plan, con un riesgo tan elevado que provocó una salida desordenada de casi 20.000 millones de euros en depósitos. No hay banco que aguante eso, por solvente que sea.

Por ahora, no van a entrar a apuntar a Saracho, pero no parece que le vayan a salvar.

¿Cómo afecta la resolución a todos estos consejeros?

Después de oír a Calderón y a Arias, que comparten abogado, la estrategia de los miembros de este grupo parece obvia:

  • La ampliación de 2016 y las cuentas del Banco son correctísimas. Los procesos de aprobación de las cuentas están detallados y nunca el Banco incumplió la normativa.
  • Una vez que los peritos han hecho su informe, estos consejeros afirman que el Banco era solvente, rentable y viable, y que nunca debía haber sido resuelto por un problema de liquidez. Dicen además, Arias y Calderón, aunque no aparece en las actas parciales incorporadas a los autos, que se opusieron a la declaración de inviabilidad.
  • Tratan de rebajar la importancia del proceso de cambio en la Presidencia, tratando de soslayar todas las irregularidades que cometieron. Sus abogados sostienen que la “novela del cambio de Ron”, no tiene trascendencia penal.
  • Respecto al papel de Saracho se encuentran en una difícil disyuntiva. No quieren culparle de la resolución porque supondría su propia autoinculpación, pero entre Arias y Calderón han insinuado los motivos de su posible defección de las tropas sarachistas, para que los demás la secunden: no tenían ni idea del viaje de Saracho en marzo de 2017 al Banco Central en el que mencionó la posibilidad de la resolución del Banco, les parece inmaterial y “precipitado” el hecho relevante del 3 de abril de 2017 que marcó el principio del fin del Banco Popular y no están de acuerdo ni en el fondo ni en la forma de la declaración de inviabilidad. Por algo se empieza. Saracho debería estar muy preocupado.
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8 Comentarios

  1. el curaracho tendría que estar en prisión sin fianza por un sin fin de regularidades cometidas por acabar con el Popular

  2. Tiene razón la Sra. Calderón. Esto es una novela, yo la titularia los infiltrados. Que con la ruina de mucha gente se pueden escribir varios capítulos. Espero que más pronto que tarde esta gentuza pague por el daño que que hicieron.

  3. Esto durará hasta q toda la mafia incluso algunos jueces más los lame culos q tienen alrededor puedan organizarse bien a su favor

  4. Los expropiados estamos delante de una tómbola
    Y con la carabina desafinada, que falla por culpa de la justicia. Perdon, de la injusticia
    Con la esperanza de que algun dia nos toque una pelota, seguimos soñando
    Esto es España, amigos. La mugre de Europa. La Audiencia prevaricando, los jueces siendo sobornados
    por la Botin, el gobierno mirando hacia Cuenca.
    Y nosotros llorando
    Lo de Hiroshima seria poco para el Supremo

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