Ni en los peores sueños, ni tan siquiera las advertencias de los más pesimistas, se espera que la tercera ola de la pandemia superara a la primera. Pero lo cierto es que, según los datos facilitados ayer por el Ministerio de Sanidad, la incidencia acumulada en los últimos 14 días por 100.000 habitantes roza ya los 800 casos, triplicando la franja de riesgo extremo marcada por Sanidad,y se sitúa en 795. En las pasadas dos semanas se ha registrado un total de 374.164 positivos.

En muchos hospitales españoles se han celebrado hoy reuniones de máxima emergencia ante la situación de ingresos y de pacientes en UCIs, como ha sido el caso del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, donde hoy se celebraba un gabinete de crisis, según ha podido saber Diario16.

De hecho, la alerta sube en 22 territorios y hay 35 provincias en riesgo extremo.

Así, en nueve comunidades están en el máximo riesgo y, trasladado a una unidad territorial menor, la situación es preocupante en 39 provincias e islas. Por otro lado, en 14 provincias el nivel de riesgo es alto, como también ocurre en las islas de Lanzarote, Gran Canaria y Fuerteventura, mientras que otros cinco territorios se mantienen en riesgo medio.

El Ministerio de Sanidad distribuyó un documento, consensuado entre la mayoría de las comunidades autónomas -con la abstención de la Comunidad de Madrid y el País Vasco- en el que se establecen cuatro niveles de alerta con umbrales numéricos concretos fijados a partir indicadores clave para el control de la pandemia de COVID-19 en España, lo que configura el conocido como «semáforo» de la COVID-19 en nuestro país.

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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