Esto sería la igualdad

Una iniciativa  humanista, sociológica que desde pensamiento da un paso adelante y definitivo, no sólo hacia su crecimiento, sino hacia su compromiso con la sociedad, porque su objetivo es cimentar en la verdad sin partidismo ni demagogias egocéntricas mientras la desigualdad cabalga por aceras, calles y barrios del mundo como los tres jinetes de la apocalipsis.

Los dos pilares sobre los que se asienta la lucha contra la desigualdad, la  violencia de género y el patriarcado son, sin duda, la formación y la seguridad. No es cuestión de debate, ni de club de expertos en recolectar reconocimientos, privilegios y nóminas. No es cuestión  de manejar presupuestos y puestos en las pancartas. No se trata de juegos infantiles, es cuestión de terrorismo. En consecuencia, se trata de soluciones reales con el fin de conseguir, desde la realidad, soluciones contra el terrorismo machista. Esta es la prioridad, el universo de la igualdad real de la mujer desde soluciones reales y coherentes con la verdad desde la verdad, desde la sociedad y para la sociedad. Se trata de impulsar, desde el compromiso eficaz, con “ropas de faena desde el alma hasta los zapatos de pisar el barro de la realidad, sin redes ni, menos aún, se  trata de  cambios de bolitas políticas, populistas, intelectuales, mártires o marketing, en los cascarones”.

Se trata de la creación de una entidad que, con sus acciones coherentes, implemente en la sociedad el espíritu de la igualdad real como modelo fundamental en la búsqueda de una sociedad más justa, una sociedad basada en comportamientos inducidos por la conciencia social colectiva y la verdad.

Por esta razón hay que dejar los debates comparativos de a quién le toca el espacio político. Al espacio político le toca a la historia y la historia nace cuando el mundo sueña. Se comenzó a soñar desde el compromiso de mujeres y hombres socialistas que fueron capaces de sentir el timbre de la voz humana que gritaba libertad e igualdad.

Aquí se muestra con evidencia indiscutible que no se puede avanzar en las conquistas sociales, en general, con las ideas que intentan sustituir a las ideologías. Es necesaria la ciencia, sin duda, pero marquemos las prioridades en construir las infraestructuras de la humanidad y estas no son las ideas para crear privilegios para el poder. Las prioridades son las ideologías sin “ego del malo” para implantar los prerrogativas humanas para el pueblo, para la sociedad en general.

Desconfiemos de las hogueras de vanidades porque el autentico compromiso de la eficacia hacia la igualdad real representa en sus fundamentos un camino a recorrer hacia un mundo mas justo y posible basado en la aceptación de la igualdad real como conciencia de convivencia desde comportamientos donde la coherencia de la verdad sea los valores  intrínseco de una filosofía existencial humanista.

Se trata de crear un espacio intergeneracional que tenga como base el conocimiento de lo que realmente significa la igualdad real. Necesario será crear y diseñar un nuevo espacio en la conciencia social colectiva, será  fundamental para el logro de los fines expuesto, será el “Universo” en el que diferentes generaciones desde situaciones  físicas, sociológicas y existenciales diferentes  conozcan e interactúen en la cotidianeidad sobre la base de la igualdad real.   

El compromiso social y político debería centrar el debate en conceptos sociológicos, humanistas, de comunicación y filosofía existencial de realidad que “mata día a día por la desigualdad”.

La formación vía una competencia transversal capaz de despertar la conciencia social de las personas respondiendo a la puesta en valor de un entorno organizativo con el objetivo de transformar un conocimiento en comportamiento y, éste en formación útil para desarrollar las habilidades sociales y humanas de hombres y mujeres dirigida a conseguir la empatía, el liderazgo, el trabajo en equipo,  capacidad de comunicación, respeto, tolerancia, solidaridad, sororidad a través de las relaciones entre personas con el fin de crear un AGORA en las conciencias donde cimentar la IGUALDAD REAL. En definitiva, un espacio humanista de pensamiento donde se cimenten conductas y principios intergeneracionales que tengan como base el conocimiento de lo que realmente significa la IGUALDAD REAL. El propio diseño de una nueva condición humana da lugar a mostrar que la conciencia social colectiva será el centro en el que diferentes generaciones conozcan e interactúen en la cotidianeidad sobre la base de la igualdad, el respeto, la justicia social, en definitiva, vivir la vida de los derechos humanos en los sueños de la realidad vivida.

Es necesario evitar imposiciones vengan de donde vengan, es necesario cimentar la igualdad real en la verdad humana del socialismo con los brazos abiertos a la conciencia social colectiva, rechazar, venga de donde venga, la deshumanización de ideas invasoras que muestren intereses humanos, sociales o económicos espurios.

En consecuencia, contar desde su principio con la vida existencial de los seres humanos en el uso de su libertad compartida con dignidad. Con dicho fin en el entorno para la reconstrucción moral del ser humano sin duda deberá resaltar y hacer posible ensamblar la magia de la verdad, la dignidad, la coherencia, la ética y la conciencia social en un lugar único, en una ideología  envuelta  por el compromiso en favor de la justicia social, los derechos humanos, la capacidad para la igualdad, inteligencia para aceptar la libertad con dignidad.

Un diseño humano que sin duda resalte el objetivo sociológico de integración intergeneracional, principio y fin de otro mundo mejor posible con el  objetivo de que la sabiduría humana conseguida de practicas  intergeneracionales nos conduzcan a debatir desde la convivencia haciendo que las aportaciones vitales de unas y otras parte  enriquezcan, no sólo de conocimiento, sino también de reflexión, las ideas, el pensamiento y las vivencias de todos y todas las mujeres y hombres en la vida, con diálogo y respeto, comportamientos que  han resuelto muchos conflictos a lo largo de la historia, pero, sobre todo, son el símbolo de la paz, la fuerza, la esperanza, la sabiduría, la reconciliación y la victoria. Sin duda es el hoy y el ayer en el espacio de los tiempos, es  la esencia, el alma y la conciencia de la IGUALDAD REAL.

 Como se ha indicado, conocer la Igualdad Real desde la experiencia, no sólo desde los tratados y la teoría, es clave para comprender que una sociedad igualitaria es la base fundamental para avanzar hacia un mundo más justo. Mujeres, hombres y la igualdad real en un solo espacio de pensamiento y vida.  La presencia de los hombres es clave en la igualdad real porque, su propio desinterés o exclusión absoluta iría en contra de principios fundamentales que son innatos al ser humano. El papel de los hombres no debe quedarse sólo como aliados de la igualdad con las mujeres, sino como un componente de elemental compromiso con el único fin de alcanzar la verdad en la propia esencia  de la Igualdad Real.

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