En las próximas elecciones España no sólo se juega su futuro, se juega buena parte de su presente. Y es que el riesgo de una brutal involución económica, social y también moral es creciente. Es lo que ocurrirá si la alianza de las tres derechas, si el Partido Uno y Trino, logra el poder e implementa su agenda ultra liberal.

En primer lugar, en cuanto a las pensiones, tenemos a Vox, que defiende abiertamente un sistema mixto, de capitalización privada por cuenta de cada pensionista del 50 %. Esto supone en la práctica desmantelar el sistema público de pensiones, basado en el sistema de reparto, y mandar a la ruina a buena parte de los pensionistas, aquellos que no pudiesen completar un plan de pensiones privadas suficiente. Para entendernos, para tener una pensión digna, todo trabajador tendría que dedicar más de 300 euros de su nómina mensual durante toda su vida laboral. El PP, por su parte, también apuesta por los planes privados de pensiones, y además defiende alargar a toda la vida laboral el periodo de cálculo para la futura pensión. Esto para entendernos, y según calculaba Fedea ya en el 2010, implicaría una rebaja de las pensiones en un 30 %. Así, una pensión actual de 1.000 euros bajaría a 700 para los futuros pensionistas, una de 1.500 lo haría a 1.050 euros y una de 2.000 a 1.400.En cuanto a Ciudadanos, juega, sobre todo ahora en campaña, a la ambigüedad, pero no hay que olvidar que defendió la aprobación, en el Pacto de Toledo, de lo que hubiese supuesto un pensionazo en toda regla en la línea de lo apuntado por Vox y PP.

En segundo lugar, en cuanto al sistema fiscal, Vox pretender reducir en 15 puntos la presión fiscal a las rentas más altas, y bajarla del 45 % al 30 %. Es decir, el partido de Abascal, a través de un programa económico coordinado por Manso, pretende acabar con la progresividad fiscal, y que para entendernos el conserje de una fábrica pague el mismo porcentaje de impuestos que el director general de la misma. El PP por su parte, también pretende rebajar el tipo máximo del IRPF “por debajo del 40 %”, y así mismo el impuesto de sociedades. Esto implicaría en la práctica la desaparición de la sanidad y de la educación públicas, algo que defiende con total desparpajo el señor Manso, el ideólogo económico ultra-liberal de Vox. ¿Y saben ustedes que supondría la privatización de la sanidad y de la educación? Pues vuelvan su vista a Estados Unidos, donde 30 millones de personas no tienen seguro sanitario pues no se lo pueden pagar, donde un seguro sanitario básico para una pareja sin hijos supone entre 400 y 700 dólares al mes, donde una hospitalización media, si no te lo cubre tu seguro, cuesta 30.000 dólares, y donde una operación de By Pass puede suponer 70.000 dólares. Y en cuanto a la educación privada, también fíjese en Estados Unidos, donde un curso en una universidad media cuesta 40.000 dólares anuales y donde un colegio privado (allí no existen los concertados) cuesta entre 10.000 y 30.000 dólares anuales. ¿Ha hecho usted las cuentas? Súmele ahora lo de las pensiones privadas. Le saldrá una cuenta para una pareja con dos hijos de más de 2.000 euros mensuales para no morirte si enfermas, para que tus hijos se eduquen y para poder cobrar una pensión en el futuro y no tener que trabajar hasta morirte.

En cuanto a la reforma laboral, el Partido Uno y Trino apuesta por profundizarla, con todo lo que ello supone y ha supuesto de pérdida de derechos laborales, de rebaja de salarios, de precariedad, de empobrecimiento.

Una regresión en toda regla es pues lo que propone la Derecha española, lanzada al monte, una regresión además moral. De ello hablaremos la próxima semana.

1 Comentario

  1. La única salida es votar PODEMOS, todos los demás van en contra del 99% de los ciudadanos y a favor del 1% más ricos.

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