Algunos de nosotros estudiamos el Bachiller o la EGB, otros la ESO u otros quizás no tuvieron oportunidad de estudiar. Pero seguro que muy pocos tuvimos la oportunidad de estudiar la Historia moderna de España. ¿Te has preguntado alguna vez por qué? Hagamos un repaso para entender los impulsos unionistas- federalistas e independentistas que se repiten cíclicamente en el Estado español. Por cierto, sepas que esta información se puede obtener gratuitamente en la Wikipedia.

Primera y segunda república

Ya en la historia moderna, en 1873, hablamos de la Primera República española como un intento de república marcado por la inestabilidad política, las guerras carlistas y la de Cuba. Durante los aproximadamente dos años que duró, se sucedieron 4 presidentes. El movimiento republicano estaba ya dividido entre los federalistas y unionistas. Todo terminó con un golpe de estado militar que restauró la monarquía borbónica. Esta fue la primera vez que la República fue robada.

Durante este período republicano se produjo la revolución Industrial en Cataluña, lo que la convirtió en un territorio de gran dinamismo industrial. Es entonces cuando el catalanismo nace como movimiento político, a la vez que hay un crecimiento del proletariado industrial y la concentración urbana, así como de los enfrentamientos entre trabajadores y patrones.

Ante tantas tensiones sociales, en 1923 se instaura otra dictadura, La del Primo de Rivera, con el beneplácito de la monarquía, los terratenientes, la burguesía y la iglesia. Cataluña se convierte en uno de los focos más activos de oposición a la dictadura a la vez que uno de los más represaliados: Se prohibieron partidos, asociaciones, instituciones autóctonas, el uso de la lengua y la bandera catalanas en la administración y en la vida pública. En 1924 Antoni Gaudí, a la edad de 72 años, es detenido y golpeado por negarse a hablar en castellano ante la policía.

Mientras está en el exilio en Bélgica, Argentina y Cuba, Francesc Macià y los partidos republicanos españoles trabajan para proclamar la Segunda República Federal Española en 1931 tras unas elecciones municipales. En Cataluña Francesc Macià se adelanta proclamando la República Catalana, pero desde España lo hacen rectificar para que la misma quede integrada dentro de la federación de la República Española.

En 1933 Lluís Companys sustituye a Macià y en 1934 proclama el Estado Catalán dentro de la República española. Todo el gobierno catalán es encarcelado y condenado a 30 años por sublevación; fueron liberados con el cambio de gobierno español.

Guerra civil y dictadura

En 1936 se produce el golpe de estado liderado por el general Franco. Fue la segunda vez que se robó la República. En Cataluña el levantamiento militar fracasó debido al movimiento popular, sindicatos, partidos de izquierda y la guardia civil. Pero el conflicto armado derivó en la Guerra Civil Española. Aun así, el gobierno republicano continuó operando hasta 1939, cuando Companys se exilia en Francia, pero es detenido por los alemanes y deportado a España, donde después de un juicio de guerra ilegal es fusilado.

Con la victoria franquista, la represión política fue total: se constituyeron tribunales y se cambió el código penal para añadir como delito el derecho a huelga, asociación, propaganda y reunión. Se realizó una gran purga contra los defensores de la república que se saldó con miles de ejecuciones. Somos muchos los catalanes que tenemos familiares que acabaron o exiliados, o desaparecidos o fusilados. Hay que recordar que España es el segundo país con más fosas comunes tras Camboya (por la guerra de Vietnam):

Un inciso: la Ley de la Memoria Históricade 2007 no reconoce la apertura de las fosas comunes y el gobierno actual del PP, la dejó sin presupuestos para aplicarla.

Durante la dictadura, España se cerró al mundo, lo que provocó un gran retroceso cultural y económico. La miseria y las enfermedades se extendieron por todas partes: las cartillas de racionamiento perduraron hasta 1952, lo que indica la miseria en la que la mayoría de la población vivía. A diferencia de Alemania, que, a pesar de la separación, se recuperó más rápidamente de la guerra.

Muchos fueron los españoles, sobre todo provenientes de Andalucía, que emigrarona Cataluña, donde había más promesas de encontrar trabajo. La industria catalana encontró se nutrió de mano de obra barata, personas sin apenas estudios, con una calificación laboral muy baja y sin experiencia previa en ocupaciones industriales.

La Transición

La muerte del dictador fue precedida por lo que se ha llamado la transición. El cambio de régimen se hizo desde la legalidad franquista. Por lo que se nos ha dicho que el proceso fue pacífico. Sin embargo, hubo violencia y muertes en manifestaciones. Se calcula que cada 4 días hubo un muerto: hay que recordar que la policía y los jueces continuaban siendo franquistas: la transición no fue ningún cuento de hadas. Tal y como había previsto el mismo Franco, su sucesor fue Juan Carlos de Borbón, nombrado rey en 1975, quien juró fidelidad al régimen franquista. Juan Carlos apostó por un gobierno continuista, siendo confirmado en el cargo de Jefe de Gobierno el último jefe del Gobierno franquista, Arias Navarro. Este gobierno, sin embargo, no llevó a cabo ningún tipo de democratización.

No será hasta el gobierno de Suárez, en 1976, que se produjeron complejas negociaciones con los poderes franquistas y se sentaron las bases jurídicas de la transición hacia la democracia. Se legalizó por primera vez la oposición y en 1977 se celebraron las primeras elecciones democráticas desde la Segunda República. Las Cortes surgidas de las elecciones fueron las encargadas de elaborar una nueva Constitución, que no es fruto de un proceso constituyente con origen en la sociedad civil, ya que fue redactada por 7 ponentes escogidos entre los diputados, sin ningún comité de expertos y en medio de grandes presiones, profundas discrepancias y negociaciones secretas. Sirva de ejemplo el artículo 2 que defiende la “unidad indisoluble de la nación española” impuesto por la cúpula militar del momento.

La Constitución fue aprobada en un referéndum con muchas irregularidades en 1978 y con mucho miedo por parte de la población de volver a una dictadura. Hay que decir que la derecha española votó en contra de esta Constitución porque la consideraban demasiado permisiva.

Cabe señalar, en contraposición con el número de reformas constitucionales de otros países europeos (Alemania (60), Irlanda (27), Francia (24), Bélgica (13) o Portugal (12)) a lo largo de las últimas décadas, que la constitución española es el paradigma del estancamiento porque se ha modificado solamente dos veces y las dos por exigencia de la Unión Europea: en 1992 para que los residentes europeos pudieran votar en las elecciones municipales y en 2011 para la prioridad de la estabilidad presupuestaria.

 

En 1977 también se promulgó la Ley de Amnistía, que incluía la amnistía de los presos políticos pero que impide aun hoy día juzgar a los miembros del gobierno franquista por delitos contra la humanidad, como genocidio y desaparición forzada, crímenes cometidos tanto durante la Guerra Civil española como durante la dictadura. Organizaciones como Human Rights Watch y Amnistía Internacional han solicitado en repetidas ocasiones al Gobierno de España la derogación de la citada ley, al considerarla incompatible con el Derecho internacional porque impide juzgar delitos considerados como imprescriptibles.

De hecho, es importante recordar que los partidos de derecha Partido Popular y Ciudadanos no han condenado nunca los crímenes del franquismo, ausentándose de la cámara para evitar la votación en el Parlamento de esta condena. Hace nada, el Congreso con los votos del PP, Ciudadanos y PSOE rechazaron de nuevo castigar los crímenes del franquismo.

No fue hasta 1979 que el Estatuto de Autonomía de Cataluña establece las relaciones con el Estado español, así como sus competencias y financiación. La democracia en España estuvo en peligro varias veces, entre la crisis económica, las acciones terroristas de ETA y sobre todo con el intento del golpe de estado del 1981 por parte de la extrema derecha militar, el teniente Suárez Alonso y Tejero Molina. Hay que recordar que muchos militares creían que actuaban con el visto bueno del rey Juan Carlos, o al menos sin su oposición.

Tras el intento de golpe de estado, los socialistas subieron al poder con el fin de incorporar España al contexto europeo e internacional, y haciéndola salir de la crisis económica. La corrupción y la lucha sucia antiterrorista hicieron que la derecha conservadora liderada por Aznar subiera al poder en 1996.

Una figura que ejemplifica muy bien como esta supuesta transición se llevó a cabo es Manuel Fraga, quien fue ministro durante la dictadura, vicepresidente y ministro durante el primer gobierno tras la muerte de Franco, redactor de la Constitución y fundador del partido conservador de derechas Alianza Popular, que defendía ya desde sus orígenes regiones con limitada autonomía. Este partido terminó refundándose en el actual Partido Popular en el poder y que sigue subvencionando la Fundación Francisco Franco.

En resumen, no se tocó la estructura del poder, ni se depuraron la administración, ni los cuerpos del estado. En cuanto al sistema judicial es también notorio que no se realizó ningún cambio de jueces desde la dictadura durante la transición. Los miembros de los Tribunales de Orden Público se mantuvieron en la democracia.

De la historia más reciente es muy probable que tampoco hayas escuchado ni leído lo que sigue: en 2006 el Parlamento catalán aprobó un nuevo estatuto que aprobaron también las Cortes Generales españolas y se ratificó en referéndum por el pueblo catalán. No obstante, el Sr. M. Rajoy, personalmente y en nombre de su partido, comenzó una campaña en toda España contra el Estatuto ya aprobado. En esta campaña se solicitaba al Tribunal Constitucional que recortara las leyes aprobadas por el Congreso. Y así se hizo. Es importante remarcar que las leyes recortadas son válidas en otras comunidades autónomas. La sentencia del Tribunal Constitucional el 2010 en contra del estatuto, reavivó el sentimiento independentista y fue el detonante para activar un proceso independentista catalán, que celebró manifestaciones multitudinarias desde el 2010 hasta que las elecciones al Parlamento de Cataluña de 2015 dieron lugar a un Parlamento con mayoría absoluta independentista. El Presidente de la Generalitat Carles Puigdemont convocó un Referéndum de autodeterminación que se celebró el 1 de octubre de 2017 que arrojó un resultado de más de un 90% de votos a favor del sí en medio de una gran represión policial y respuesta pacífica por parte de la ciudadanía. Pocos días después tuvo lugar la Declaración de independencia y se pospuso a la espera de una mediación internacional. Finalmente, el 27 de octubre de 2017 el Parlamento de Catalunya aprobó la Proclamación de la República Catalana.

Actualmente parte del Gobierno catalán se encuentra exiliado en Bruselas, parte encarcelado sin juicio, y el MH President Puigdemont retenido en Alemania en virtud de una euroorden dictada en base a unos presuntos delitos fantasiosamente fundamentados. El gobierno español, junto con el tribunal Constitucional intentan poner el movimiento independentista contra las cuerdas, persiguiendo no sólo políticos electos sino también Mossos de Esquadra, bomberos, maestros, mecánicos y gente anónima que quieren ejercer pacíficamente su derecho universal a la autodeterminación. Podríamos hablar de la separación de poderes, pero daría para otro artículo.

En resumen, la historia nos enseña que las repúblicas españolas terminan con golpes de estado y guerras civiles; alguien las roba, alguien de España, pero quizás la República Catalana tendrá más éxito, porque ya no estaremos en el Reino de España.

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