En los últimos meses se está produciendo una lucha encarnizada por la adquisición de la Ciudad Financiera del Santander, también conocida como la «ciudad sin ley» y que ha estado rodeada de escándalos desde la adquisición de los 2,3 millones m2 de terrenos en la que el Santander presuntamente habría defraudado 500 millones de euros a los vendedores al comprar a precio de rústicos de 24€/m2 cuando tenía valoraciones que fijaban el precio en más de 270€/m2 sabiendo que serían recalificados a urbanizables para uso comercial por el Ayuntamiento de Boadilla.

Pero no vamos a referirnos a ese escándalo, sino al más reciente de la subasta de la Ciudad Financiera en el concurso de la sociedad Marme Inversiones 2007 SL y del intento del Santander de manejar a su antojo al juzgado y al administrador concursal, la sociedad Lexaudit, tras la que se encuentra el exmagistrado del Tribunal Supremo Rafael Gimeno-Bayón Cobos relacionado con el Santander por sociedades como Corsan Corvian o Inversión Hogar.

En el año 2008 el Santander vendió la Ciudad Financiera a la sociedad Marme Inversiones 2007, propiedad de los financieros Glenn Maud y Derek Quintan, por 1.900 millones de euros. No obstante, la compradora no pudo hacer frente a los préstamos suscritos para la compra y solicitó el concurso de acreedores a comienzos de 2014 ante el Juzgado de lo Mercantil nº 9 de Madrid.

En el seno del expediente concursal se procedió el pasado mes de noviembre a la subasta de la Ciudad Financiera, de la que ha resultado adjudicataria la sociedad Sorlinda Investments SL con una oferta de 3.000 millones de euros. La sociedad es propiedad de los hermanos David y Simon Reuben, millonarios británicos que en el año 2016 ocuparon el primer puesto y en 2018 el cuarto lugar en la lista de los más ricos del Reino Unido del Sunday Times Rich List y aparecieron en la lista de la revista Forbes en el puesto 60 y 88 de las mayores fortunas del mundo en los mismos años, valorándose su patrimonio en más de 15.000 millones de libras esterlinas.

Al no resultar ganador, el Santander esgrime todo tipo de argumentos para la anulación de la adjudicación a los hermanos Reuben como, por ejemplo, la utilización de sociedades radicadas en paraísos fiscales o las normas o requisitos de ética y blanqueo de capitales.

Lo que es evidente es que el que erró al elegir a Glenn Maud como comprador de su ciudad financiera fue el Santander que se la vendió al conglomerado de sociedades del inversor inmobiliario conocido como “Marme Group” que tiene problemas judiciales en Inglaterra y Holanda relacionadas también con el fondo soberano libio “Libyan Investment Authority” (LIA) que podría haber invertido 12,5 millones de euros en la compra de la sede del Santander.

Así pues, el Santander ha tenido el desparpajo de solicitar a la Jueza del Juzgado de lo Mercantil nº 9 de Madrid, y al administrador concursal que anule la adjudicación a Sorlinda Investments, alegando que la oferta se formuló a través de diversas sociedades radicadas en paraísos fiscales y que no ha fiscalizado debidamente el cumplimiento de las normas de ética, reputación o blanqueo de capitales. Todo ello, cuando el Santander y los Botín han sido relacionados en infinidad de ocasiones con la utilización de sociedades de paraísos fiscales y se han visto involucrados en constantes escándalos por operaciones dudosas.

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4 Comentarios

  1. En la agencia 0049 3279 de lopez de hoyos, se pasan de vagos,me hacen hacer un ingreso en efectivo en un cajero que hay en la calle,no me parece correcto ya que hay peligro que alguien que este pendiente de la calle te asalte y se lleve el dinero…lo dicho,me parece un acto de vagos por parte de esos empleados.

  2. el santander da asco peseteros y ladrones la cueva de alí baba pero con un solo ladrón la pasiega presunta parricida de sor ana patricia botín de las caridades que empiezan en uno mismo

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