Magnates del juego y otros nombres influyentes en el mundo empresarial internacional y español respaldan a la Fundación Internacional para la Libertad, con tendencia a la ultraderecha, puesta en marcha por el escritor y Nobel de Literatura, Vargas Llosa. El mismo literato, que a través de un manifiesto de su organización,  ha acusado de autoritarismo al Gobierno de Pedro Sánchez por declarar el estado de alarma y obligar al confinamiento de los ciudadanos.

La Fundación Internacional para la Libertad (FIL), inscrita el 4 de febrero de 2004 en el registro de Fundaciones de España, cuenta con un capital inicial de 30.000 euros. El hijo del Premio Nobel, Álvaro Vargas Llosa, es el coordinador del Consejo Empresario Asesor, del que forman parte industriales de América Latina y España. El Consejo Empresario Asesor colabora con el Patronato de FIL en las estrategias de los programas de la institución.

Tras 16 años de actividad se desconocen los ingresos y gastos de la fundación, si existen donaciones y que cuota pagan los empresarios. La opacidad es tal que no figuran memorias de actividades ni cuentas anuales como es preceptivo al constituirse una fundación.

Según informa La Celosía, Juan Villar Mir, vicepresidente y consejero delegado de Grupo Villar Mir y de OHL; Eliseo Orenes, presidente de Grupo Orenes, con casinos y salas de apuestas en España y México; Félix Hernan, presidente de máquinas recreativas Sente SA; Ignacio Eyries, director general de Caser, y Juan Arenas, consejero de Ferrovial, se encuentran entre los diez empresarios españoles que forman parte del consejo de la Fundación Internacional para la Libertad (FIL).

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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