Los investigadores de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil han sacado a la luz la fortuna oculta de Francisco Granados, exconsejero de Esperanza Aguirre y ex secretario general del PP de Madrid, donde se demostraría que utilizó la “estructura societaria” de un constructor, Ramiro Cid, para esconder parte del beneficio económico que obtenía de la recalificación de terrenos durante su etapa como alcalde de Valdemoro y también en el municipio cercano de Ciempozuelos.

Cid no es una pieza separada de la Púnica, sino un constructor el cual, junto con el también investigado David Marjaliza, se benefició de adjudicaciones de proyectos urbanísticos en la madrileña localidad de Valdemoro mientras éste fue alcalde de la misma y por las que, a cambio, habría cobrado comisiones.

En el  informe la UCO se ha basado en la documentación tributaria y bancaria incauta en los registros al propio Granados y a su presunto testaferro, Ignacio Palacios. Detallan que en el año 2002 Granados y su pareja adquirieron en la localidad en la que era alcalde varios inmuebles (una vivienda por importe de 127.504 euros) a la sociedad Nuevo Parque Valdemoro, de Ramiro Cid Sicluna. 

A pesar que la operación se registró ante notario, el informe destaca que “resulta llamativo que no se especificase detalle alguno sobre el método de pago en las escrituras públicas”.

“Toda vez analizadas las cuentas bancarias en las que aparece como titular o autorizado Francisco José Granados, de las que tiene conocimiento esta Unidad,  no se han localizado movimientos compatibles con el pago de dichas adquisiciones», el informe continúa señalando la relación de Cid Sicluna en el uso de un local propiedad de la mercantil Obras y Vías S.A, propiedad del promotor madrileño”.

La Guardia Civil vincula tanto al constructor como a su presunto testaferro, Alfonso Pogonoski. En el informe se destapa el entramado de Tuvalo Gestión S.L, Eterea Desunt, Inducon S.A o Dyse S.L. Empresas todas ellas que aparecen ligadas a operaciones inmobiliarias con Granados.

El ladrillo en Ciempozuelos 

Enrique Granados participó en una operación con la que se adquirieron 97 viviendas y 97 plazas de garaje en Rivas. El informe destaca el papel de Palacios como supuesto testaferro del exconsejero de transportes de Madrid. Este se puso al frente de la sociedad AyJopen Consulting para que el político del PP pudiera participar de manera oculta en una filial de Obras y Vías, la cual estaba participada en un 49% por Cid Sicluna y en otro 49% por el constructor confeso, David Marjaliza.

«Llegados a este punto, en virtud de todo lo anterior, se concluye cómo Granados impulsó modificaciones urbanísticas que redundaron en un beneficio económico del entramado empresarial de Cid Sicluna por su actividad como promotor urbanístico. Se han identificado elementos que indican que el expolítico habría disfrutado de un patrimonio que no titula formalmente sino que se encuentra oculto en la estructura societaria de Cid Sicluna, permitiendo además el beneficio económico de terceros como fueron Ignacio Palacios y Cristiane Juca Guimaraes», sentencia la UCO.

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