Rosa Valdeón, en el Sáhara.

La ex vicepresidenta de la Junta de Castilla y León -y quien estaba destinada a sustituir, de ganar las elecciones como lleva haciendo la derecha desde el año 87, al actual presidente en esa comunidad- Rosa Valdeón, ha enviado a través de twitter un mensaje a Cristina Cifuentes, en el que le aconsejo dejar su escaño para evitar que “la destrocen”.

Significativas son las palabras de Valdeón, quien tras dos décadas en política, tuvo que renunciar al dar positivo en un control de alcoholemia. Fue el coordinador general de su partido,Fernando Martínez- Maillo, quien se encargó de que antes de que la todavía vicepresidenta llegara a su casa, los medios de comunicación tuvieran la noticia del atestado. El objetivo era hundir la prometedora carrera política de, probablemente, la mejor política que ha tenido Castilla y León en su historia democrática. Y lo consiguió. La sucia estrategia política tenía como objetivo que quien sustituyera a Juan Vicente Herrera al frente de Castilla y León fuera Alfonso Fernández-Mañueco, actual alcalde de Salamanca.

En su tuit a Cifuentes, Rosa Valdeón insiste en que “debería renunciar a todo, pero por su propio bien”. La ex política explica que “si no, ahora empezarán sus compañeros de escaño a hacerle “luz de gas”, la vida imposible hasta que la destrocen. Desgraciadamente sé de lo que hablo”.

Efectivamente, la ex política castellana, y quien también fuera alcaldesa de Zamora, se mantuvo durante un año en su escaño como procuradora regional, donde fue arrinconada hasta ponerla al límite por los emisarios de Fernández-Mañueco y Maillo.

La ex política explica que “si no, ahora empezarán sus compañeros de escaño a hacerle “luz de gas”

Actualmente, Valdeón ha vuelto a su puesto de inspectora médico y continúa con su actividad -que no ha abandonado nunca- en favor del pueblo saharaui.

De hecho, tal y como anunció Diario16, Valdeón hace escasas semanas salvó la vida a una saharaui en un hospital de campaña.

La mujer diabética, aquejada de hipoglucemia, llegó al centro hospitalario mareada y sin que apenas se pudiera sostener por su propio pie, y de inmediato fue atendida por Rosa Valdeón al ser la única doctora que había, ya que el médico se encontraba fuera y sólo había dos enfermeras.

Valdeón, auxiliada por las enfermeras saharauis, colocó a la enferma en una camilla, controló sus constantes vitales y se vio obligada a practicar la reanimación cardiaca, ya que la mujer tenía el pulso muy débil. Cuando se estabilizó tras administrarle insulina, la paciente fue trasladada en una ambulancia al hospital de referencia en los campamentos de refugiados, ubicado en Rabuni, ya que el de Smara carecía de medios para continuar la atención sanitaria a la mujer.

En el caso de Rosa Valdeón, al menos, el mundo ha ganado una activista con el Sáhara comprometida y solidaria.

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3 Comentarios

  1. La política en los últimos tiempos evidencia un tufo a podrido que augura poco bueno. La lucha por el poder, tanto orgánico como institucional, saca a la luz lo peor de las personas que no piensan o no les importa en absoluto las consecuencias que cierto tipo de “movimientos” puedan tener en el ámbito personal de su compañero de filas, porque no nos equivoquemos, el peor enemigo de un político está dentro de su propio partido.

  2. Buen consejo el de la sra. Valdeón, que sin duda invitará a la recién finada a tomar unas copitas. Salud.

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