Foto cedida por Podemos Madrid

José Luis Nieto Pereira es candidato a liderar Podemos Madrid. Tiene 61 años, casado y con dos hijas. Compaginó sus estudios de Magisterio en la Universidad de Santiago de Compostela con diferentes trabajos relacionados con la hostelería y en una imprenta.

Viajó muy joven a Honduras para trabajar con la ONU en los campamentos de refugiados. Su actividad en Latinoamérica le llevó a Nicaragua donde participó en la revolución sandinista con trabajos de comunicación y de formación a los campesinos, además de la alfabetización de adultos.

Posteriormente, durante 6 años, y bajo las dictaduras militares de Guatemala, trabajó en labores de Organización Comunitaria y Desarrollo Local con poblaciones urbanas y campesinas en exclusión social. De regreso a España, obtuvo la licenciatura en Historia Moderna y Contemporánea en la Universidad Autónoma de Madrid y trabajó en la promoción y defensa de los Derechos Humanos desde la ONG Paz con Dignidad.

Su carrera política se ha desarrollado en Izquierda Unida como coordinador federal del Área de Paz y Solidaridad en el equipo de dirección de Julio Anguita y, posteriormente, en Podemos, donde ha sido miembro del Consejo Ciudadano Municipal madrileño, responsable de las Vocalías Vecinales y del grupo de trabajo de Seguimiento de Políticas Municipales. Ha participado en los círculos de Hortaleza y también en el de Latina-Carabanchel.

Se presenta usted a las primarias de Podemos Madrid en un momento convulso para la organización, ¿cuál es el proyecto que plantea para Madrid?

Estamos en un momento de hacer política a fuego lento, más parecida al trabajo de hacer un cocido madrileño que a la de la inmediatez de la comida rápida. Hace falta más paciencia, más ingredientes y sobre todo más manos para que el resultado merezca la pena.

Durante el último año, muchos y muchas compañeras de los Círculos madrileños hemos trabajado apostando por un partido asentado en los barrios, a través de los círculos. Y ese trabajo se traduce en que hoy en Podemos Madrid somos 23 Círculos y 2.000 militantes.

Los y las militantes de Podemos tenemos claro nuestro modelo de ciudad, y cuál es la alternativa a las políticas de privatización y pauperización de los barrios madrileños de la derecha, de Vox, Cs y PP. En Podemos Madrid queremos una ciudad pensada para sus vecinos y vecinas, sostenible, feminista, con equilibrio territorial entre los distritos del Norte y del Sur, que recupera su Memoria Histórica, y que apueste por la vivienda pública, servicios sociales dotados de recursos y servicios públicos de calidad. Queremos una ciudad que priorice la educación y el empleo público, y ponga la administración al servicio de la ciudadanía.

¿Qué necesitan para lograr ese objetivo?

Necesitamos un partido asentado en los barrios que teje redes con los diferentes actores sociales y políticos de la ciudad para conformar una mayoría social, política y cultural. Una organización capaz, a través de la inteligencia colectiva, de buscar nuevas formas de militancia para que la juventud sea capaz de desarrollar sus inquietudes y compromisos políticos desde y con Podemos. Un partido de Círculos concebidos como espacios abiertos a la ciudadanía, asentados en el compañerismo y la democracia interna, que practican la diversidad de pensamiento y la unidad de acción.

Los Círculos son y deben seguir siendo la pieza esencial del proyecto. Podemos necesita direcciones desde los Círculos, donde el o la Portavoz sea el coordinador del trabajo y la voz de las decisiones del Consejo de Círculos y donde los recursos se asignan para fortalecer el trabajo en los barrios.

En el Ayuntamiento de Madrid, Podemos no tiene presencia, ¿cómo conseguirá usted recuperar la visibilidad tras la ruptura absoluta entre la marca Podemos y Más Madrid?

La decisión de no presentarnos a las elecciones de mayo de 2019 hizo que toda la organización en Madrid nos repensáramos. Durante el último año, los Círculos han trabajado intensamente en sus barrios, apoyando las iniciativas que surgían desde abajo, como las redes de apoyo vecinales, que han suplido, en estos momentos de pandemia, a la Institución.

Es cierto que Podemos no tiene presencia en el Ayuntamiento, pero la política madrileña no sólo se hace desde la institución también se hace desde los barrios y su tejido asociativo. Nuestro trabajo desde abajo, desde el lugar donde viven y trabajan los madrileños y madrileñas y la interrelación con el tejido asociativo (AMPAS, Despensas Solidarias, Asociaciones de Vecinos, etc) es el lugar desde el que luchamos para transformar esta ciudad y el centro de nuestra actividad política. Porque, seamos sinceros, son los barrios los que le están plantando cara a Almeida, no la oposición, invisibilizada tras los «Pactos de la Villa».

Podemos llegó a la política con la intención de llevar las reivindicaciones de la calle a los organismos políticos ¿qué valoración hace del papel que están haciendo los ministros de Unidas Podemos en referencia a los pilares sobre los que se sustentó la fundación del partido?

Mucha gente está viendo que somos una fuerza de gobierno y que nuestro papel está siendo crucial para una salida a la crisis muy diferente a la que nos tenían acostumbrados los viejos partidos. Y, aunque llegamos hasta donde nos permite nuestra representación actual, no dejaremos de luchar para que las reivindicaciones de los trabajadores/as, ambientalistas, feministas, de articulación del Estado, sobre la Memoria Histórica, impositivas, de vivienda, educación o sanidad se lleven a cabo.

¿Ha perdido Podemos la esencia del gobierno desde abajo y no desde las élites? ¿El poder los ha cambiado?

A pesar de asumir responsabilidades de Gobierno en diferentes ámbitos, seguimos apegados a las necesidades de la gente. Precisamente este proceso, donde la militancia decide, es una apuesta por reforzar la conexión de nuestro partido con los barrios. Seguimos luchando por un país feminista, ecologista y con justicia social. Seguimos trabajando para transformar la sociedad y lo hacemos a todos los niveles bien en el gobierno, en la calle o en el barrio. Seguimos reivindicando y siendo altavoces de las reivindicaciones de las mayorías sociales y tan claro lo tienen la derecha de este país que no han cejado de acosarnos desde todos los frentes: mediático, judicial y económico.

Tras anunciar su candidatura, hubo mucho revuelo mediático respecto a ciertos hechos de su pasado, ¿qué valoración hace de ello?

Están hablando de hechos que se dieron hace 40 años, cuando yo apenas tenía 20 y bajo el régimen franquista, por los que fui torturado y pasé dos años y medio en la cárcel. Es una pena que la derecha de este país, que no quiere pedir perdón por su papel en el franquismo y por ser parte del aparato represivo de aquella época, quiera revisar la Historia. Ellos y ellas, que se opusieron a la Democracia, levantan el dedo acusador contra personas que en nuestra juventud arriesgamos nuestras vidas por traer la Democracia.

Tras mi salida de la cárcel he dedicado 40 años de mi vida a luchar por los Derechos Humanos tanto en América Latina como en España. Algunas personas tenemos Historia porque hemos entregado nuestras vidas a luchar por un mundo mejor.

¿Es necesario que Podemos recupere la influencia a la Democracia de los Círculos sobre las decisiones de los miembros con puestos de poder?

Podemos es un partido joven que se va construyendo a base de la discusión y la fuerza de su militancia. Todos los puestos de responsabilidad de Podemos son elegidos democráticamente por su militancia o sus inscritos e inscritas y a ellos se deben y tienen que dar cuenta en sus órganos de Dirección y pueden ser revocados por los procedimientos que nuestros documentos contemplan.

En concreto podemos decir que hemos dado un gran paso al contemplar que el Consejo de Círculos Municipal, la verdadera Dirección del partido en el ámbito municipal, está constituida por dos personas (un hombre y una mujer) de cada Círculo y a él tienen que dar cuenta los cargos orgánicos e institucionales del partido.

En un momento en que la extrema derecha está ya en las instituciones, ¿cómo valora usted que exista cierto miedo de los poderes hacia Podemos y no lo haya hacia Vox?

Es lógico que los poderes fácticos del país, aquellos que no se presentan a las elecciones pero que están detrás de muchos de los partidos y personas que ostentan cargos institucionales, se encuentren a gusto con VOX y no con Podemos. No olvidemos que unos y otros provienen, en gran parte, del franquismo y están entrelazados por intereses comunes. Frente a ellos, Podemos es el obstáculo para lograr sus objetivos.

Vinimos a “patear el tablero” que habían diseñado y a representar intereses opuestos a los de las élites económicas de este país, los intereses de la mayoría de la población española.

Usted fue asesor de Manuela Carmena en el Ayuntamiento de Madrid, ¿qué diferencias encuentra entre la gestión que hizo la exalcaldesa y la que está haciendo ahora Almeida junto a sus socios Ciudadanos y Vox?

Quisiera puntualizar que si bien la alcaldesa era Manuela Carmena quien ganó las elecciones y gobernó el Ayuntamiento fue Ahora Madrid y Podemos fue el eje central de ese gobierno. Nosotros desarrollamos una política municipal abierta, inclusiva, escuchando las reivindicaciones vecinales e intentando que los recursos del Ayuntamiento se pusieran en función de mejorar la vida de todos y todas las madrileñas, priorizando aquellos barrios con mayor déficit de inversión y equipamiento. Es cierto que se cometieron errores y de ellos hay que aprender para cuando volvamos a gobernar en 2023 y hayamos echado del Ayuntamiento a la derecha.

Hoy nos encontramos con una derecha que no tiene homologación en Europa. Una derecha dogmática, sectaria, que practica el revisionismo histórico y que sólo gobierna para su gente y para aquellas empresas que siempre han puesto el beneficio por encima de las personas. Una derecha que alienta Núñez de Balboa y encierra a los barrios del sur de la ciudad, una derecha que gasta en luces navideñas mientras se multiplican las “colas del hambre”, una derecha que da barra libre a las compras en el centro de Madrid para beneficio de las grandes marcas, pero entorpece el que 1.000 familias se ganen la vida en el Rastro, en definitiva, una derecha que pretende secuestrar la ciudad para sus propios intereses.

¿Qué valoración hace de las constantes rupturas que se han producido en Podemos desde su fundación: Errejón, Anticapitalistas…?

En todas las organizaciones humanas se dan momentos de tensión y ruptura y los partidos políticos no somos una excepción. Es un reto para la izquierda lograr modelos democráticos de convivencia, lealtad y toma de decisiones.

No voy a hablar de personas o grupos que se reconocen en palabras como “errejonistas” o anticapitalistas”. Eso es el pasado y yo quiero ver el presente y el futuro y hoy Podemos y Podemos Madrid somos un partido que hemos sacado aprendizajes de esos momentos y hemos construido un partido fuerte, pero a la vez democrático, con saberes y pareceres diferentes, pero con unidad de acción, un partido donde todos y todas somos Podemos a pesar de nuestras diferencias.

¿Podemos sigue siendo el partido de la gente o el modelo de la formación se encamina hacia un liderazgo absoluto?

Podemos es el partido de la gente. Nuestros Círculos están abiertos a cualquier persona que quiera participar con nosotros y nosotras y desde abajo. Los medios se centran en pocas personas que ocupan puestos de responsabilidad, pero el verdadero liderazgo de Podemos está en las personas que dinamizan los Círculos de sus barrios, en aquellos compañeras y compañeros que son referencia en donde habitan o trabajan, en las compañeras y compañeros que ocupan cargos de responsabilidad tanto del partido como institucional, en aquellas personas que por su entrega o perfil profesional la gente se ve reconocida en él o ella. Ese es el verdadero liderazgo de Podemos, un liderazgo colectivo y coral.

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