Nadie nos dijo que teníamos que estar siempre activos, expectantes, vigilantes. Con las mandíbulas describiendo el desfiladero del aire, con la piel rasgada por el fuego de la noche, con el sabor amargo de la madrugada coronando los últimos estandartes de la tarde.

Nadie nos dijo que la justicia y la igualdad se luchaban día a día. Que no se dejan morir en un tosco y torvo libro. Que la democracia le pertenece al pueblo. Que somos nosotros su alimento, el pan con el que se unce los labios. Que nosotros somos quienes damos sentido a ese espejismo que algunos nos quieren vender y que sin embargo no nos concierne. Que somos los herederos de los nadie. De aquellos que siempre han sufrido los embates de la historia. De los mismos que salen al mundo con la camisa sudada y las manos cansadas, agrietando hasta la última herida de su dolor.

Nadie nos dijo que nuestra bandera debía ser la cal viva en las cunetas; que nuestro himno tenía que oler al eco de sus voces proletarias reclamando justicia. Que nuestra seña de identidad debía ser nuestra pertenencia a esos hijos que supieron sobrevivir a la dictadura del hambre y del odio. Que se presentan junto a nosotros con la mirada limpia y con la responsabilidad de cambiar todo aquello que no huela a sangre.

Nadie dijo que esto fuese fácil. Nadie nos advirtió. Y sin embargo, lo que no esperaban es que en algún rincón de nuestro cuerpo se hallase un hombre o una mujer que aún existían, libres al fin, conscientes, con la inquebrantable voluntad de vencer, dispuesto o dispuesta a luchar por aquello que nos pertenece: el pan y el trabajo. La lucha y el insomnio. La libertad y el abismo.

Así es como se convida a realizar las grandes gestas de la humanidad. Un hombre solo o una mujer sola dispuestos a dejarse hasta la última gota de sudor por ver a su pueblo en paz, por dejarles a sus hijos el único legado que les pertenece: la dignidad.

Y después de todo, cuando ya las arrasadas banderas ondeen en un mundo que no les concierne, cuando los hombres y las mujeres se levanten un día más sin saber qué cielo incierto les espera, que nada ni nadie lamente la pérdida de aquello que no supo defender. Que ya nada ni nadie suplique una justicia que nunca tuvo en cuenta a sus hijos, a los agraciados del hambre, a los pobres y mártires de una sociedad que insistía en subsistir sin aquellos que daban sentido a la humanidad: el pueblo.

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Guillermo de Jorge (Guillermo George Hernández), Santa Cruz de Tenerife, 1976. Cursó Filología Inglesa en la Universidad de La Laguna. Suboficial del Ejército de Tierra del Arma de Infantería, es Diplomado Superior de Montaña por la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales del Ejército de Tierra. Ha participado en operaciones de seguridad y misiones de paz, significando su estancia en Mauritania, Afganistán e Irak. Ha estado en países como Marruecos, Portugal, Senegal, Sierra Leona, Kuwait, Francia. Poeta - soldado, armas - letras, en la actualidad ejerce la presidencia de la Asociación Nacional Círculo Artístico Cálamo. Miembro del Centro Andaluz de las Letras, ha colaborado con medios de comunicación, destacando sus colaboraciones con el Diario de Sevilla, con el periódico La Voz de Almería, el Periódico El Día de Canarias y el Periódico El Mundo. Dirige la Colección “Letras del Mediterráneo”, de la Editorial Playa de Ákaba. En 2008 fue nombrado Miembro del Instituto de Estudios Almerienses. Le ha sido otorgado por la Junta de Andalucía, Diploma por su contribución y participación en Nueva Literatura Almería y fomento de la Cultura 2004. Accésit del Premio Creación Joven de Poesía de la Universidad de La Laguna 2005, actualmente colabora con Diario de Almería y Onda Cero Almería. Ha participado en encuentros literarios de carácter nacional e internacional, destacando el Festival Internacional de Getafe de Novela Negra, el Encuentro Nacional de las Letras Islas Canarias, Festival de Poesía del Mediterráneo o el Ciclo Internacional de Poesía Ciudad de Valladolid, estando sus textos reunidos en varias antologías poéticas y narrativas. DATOS BIBLIOGRÁFICOS Ha publicado diez libros de poemas, entre ellos: “Corporeidad de la Luz", Ediciones Idea, 2006 y “HK-G36E", prologado de Rafael Guillén, Premio Nacional de Literatura. Instituto de Estudios Almerienses, 2008. Ha colaborado con revistas especializadas, como la Revista Literaria Río Arga, Navarra; La Galla Ciencia, Murcia o la Revista Literaria Culturamas, Madrid. Y sus textos han sido publicados en suplementos literarios, destacando: “Selección de poemas" Publicado por el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Puebla, México. “Varied poems" Publicado por la Universidad de Columbia, EE.UU. En narrativa ha publicado: “Relatos a Glo”. Editorial Ediciones Idea, 2008. Como Cuadernos de Combate ha editado: “Irak: Diario de un legionario”, publicado por el Periódico La Voz de Almería, 2004. “Afganistán: Diario de un Soldado”, prologado por Lorenzo Silva, Premio Planeta de Novela. Editorial Playa de Ákaba. 1º Edición, Dic 2015. 2º Edición Feb 2016. 3º Edición Sept 2017. Exposiciones fotográficas realizadas: “Afganistán: Pasajes”. Monográfico junto con Lorenzo Silva y comisariada por el artista plástico Fernando Barrionuevo, en la Sala de Arte Contemporáneo MECA Mediterráneo Centro Artístico (Almería, Andalucía).

2 Comentarios

  1. Y al final, Sr. de Jorge, solo nos quedará el eco de la frase de la Reina Aixa, dirigida a su hijo Boabdil el Chico.

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