Me parece terrible que a día de hoy, en una democracia como la española, esté pasando lo que está ocurriendo con los independentistas catalanes. No son presos políticos, pero la Política podía haber hecho mucho –y puede hacerlo– para que no estén en la cárcel. Depende de los cargos que se les imputen, la pena varía enormemente y no se puede tratar a la Justicia como si fuera un programa al que le metes datos, los procesa con un programa y te da la sentencia. Cada caso es único y hay que juzgarlo de forma independiente.

Por no hablar de los agravios comparativos. Es muy fácil tachar de demagogia cuando se habla de las penas por corrupción, de que personas condenadas como Iñaki Urdangarín estén libres y en otro país, de que haya asesinos y delincuentes con graves acusaciones que vayan a cumplir una pena muy inferior a lo que se les va a pedir a los independentistas catalanes. Pero es lo que duele a la sociedad española.

El Gobierno está abusando de su poder, pero lo hace con el que cree el débil, con el que piensa que no le va a devolver el golpe o, al menos, que lo hará de forma que consideran muy suave. Está actuando a golpe de voto y sólo le mueve lo que cree que puede rentabilizar en las urnas en los territorios que le conviene.

El Gobierno y sus brazos ejecutores están haciendo en Cataluña lo que no se atrevieron a hacer en el País Vasco. Allí, en el momento más alto, el nacionalismo tenía un respaldo en votos inferior a la mitad de lo que tiene ahora en Cataluña. Pero allí, los terroristas independentistas mataban, ponían bombas, amenazaban secuestraban y extorsionaban. El ambiente era terrible y el miedo, comprensible, estaba también en políticos y jueces. Es una etapa pasada y superada, afortunadamente, pero que no debemos olvidar.

No es justificable lo que han hecho los independentistas en Cataluña, pero la pena de cárcel es excesiva. Hay muchas formas legales de hacer que sus actos delictivos tengan graves consecuencias para ellos. Que se lo pregunten a Artur Mas. Es intolerable que se rete al Estado de la manera que lo han hecho los independentistas en Cataluña, pero en un estado moderno, estas situaciones se deben abordar y solucionar de otra manera.

La democracia está dando señales de inmadurez. No sabe gestionar situaciones como la catalana, no sabe adecuar la Constitución a los tiempos actuales y no es capaz de actualizar las misiones y responsabilidades de los poderes Político, Ejecutivo y Judicial. Hasta que no lo haga, no habrá alcanzado la mayoría de edad y no estará preparada para aguantar los envites que, como en la vida, le tendrán que llegar.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?
Compartir
Artículo anteriorEl despropósito de la Justicia: No en mi nombre
Artículo siguienteEn el momento y en el lugar indicado
Periodista con 27 años de profesión a sus espaldas, ha trabajado en medios de Comunicación de Extremadura y Castilla y León, además de colaborar con prensa económica como el Cinco Días y de poner en marcha su propia agencia de Comunicación Comunica2, que se ha caracterizado por la organización de eventos nacionales e internacionales y gabinetes de Comunicación para empresas públicas y privadas. También ha dirigido campañas de Comunicación Política y asesorado a personajes públicos. Según su criterio, los principios básicos del Periodismo, sólo pueden tener como base la libertad de expresión. Algo que empresas e instituciones políticas se han ocupado de manejar en favor de sus intereses.

2 Comentarios

  1. Mentira. Sí son presos políticos. Es más , son reos del poder para que sirvan de amenaza a la resta de demócratas catalanes y de paso a todo aquel que piense en seguirlos. La democracia española esta muerta y enterrada justamente con los que tiraron por la cuneta por defenderla. Asesinada por el franquismo que hoy nos mata el futuro. El genocidio no juzgado es su mayor triunfo. La protección de los torturadores franquistas es su manera de decirnos donde estamos y que nos puede pasar si insistimos en la democracia. La transacción del 78 una burda manera de querer olvidar los crímenes que nos dejaron con la muerta y enterrada españa. Nos la substituyeron por borbònia, heredera heredero y heredera del genocidio y genocida.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

dieciseis + ocho =