Fachada del Palacio del Negralejo, propiedad de la esposa de Garamendi, donde se celebró la comida navideña de la CEOE el pasado 18 de diciembre.

En pleno inicio de lo que ya se da por hecho que es la tercera ola de la pandemia en España, la cúpula de la patronal española ha celebrado una comida de Navidad en un palacio propiedad de la esposa del presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, a las afueras de Madrid. Al evento, celebrado el pasado viernes 18 de diciembre, estaban invitados los 110 empleados al completo del órgano directivo de la patronal, aunque finalmente sólo han acudido unos 60 invitados. El resto declinó la invitación “por motivos personales”.

La CEOE asegura que cumplió todos los protocolos de seguridad y mantuvo la comida pese a la alta incidencia de la segunda ola

Fuentes de la CEOE han asegurado a La Razón, que ha adelantado esta información, que la decisión de celebrar esta comida se tomó para reconocer públicamente el esfuerzo de sus trabajadores en un año tan especialmente crítico como este 2020, que en estos momentos se encuentra de nuevo confinado en buena parte de los países europeos para sortear los efectos de la segunda ola de la pandemia, especialmente virulenta en estados como Alemania, Italia, Francia y también España.

Desde el órgano directivo de la patronal española se asegura que tomaron todas las medidas sanitarias necesarias para celebrar este evento navideño y conscientes de que las autoridades están llamando a la moderación a la ciudadanía en general y a evitar encuentros multitudinarios de cualquier tipo. A todos los asistentes se les realizó un test en las horas previas al encuentro, que dio resultado negativo de todos los comensales, y también se les tomó la temperatura a su llegada al recinto, ubicado en la carretera de Mejorada, en el municipio madrileño de Rivas-Vaciamadrid. También se respetaron las distancias de seguridad, así como se hizo uso del gel hidroalcohólico y las mascarillas, además de mantener debidamente ventilada la sala donde se celebró el evento navideño.

Estas mismas fuentes aseguran que el aforo donde comieron los 60 empleados de la CEOE era para 600 personas y también se respetaron los grupos burbuja con personal del mismo departamento en cada mesa. En el traslado organizado en bus hasta el palacio del Negralejo se garantizó la distancia de seguridad con una persona por fila del vehículo.

El Palacio del Negralejo, propiedad de una sociedad de la esposa del presidente, María Acha Satrústegui, ya ha sido utilizado por la CEOE para la celebración de otros eventos. El presidente de la CEOE ha recibido críticas por la utilización de los negocios familiares para organizar estos eventos.

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre