Foto Agustín Millán.

El último Comité Ejecutivo celebrado el pasado viernes por la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), ha aprobado por unanimidad la ejecución de acciones concretas si a la vuelta del periodo estival,  siguen sin reconocerse algunas de las reclamaciones clave que los médicos llevan años reclamando, y que hoy sacan a la calle los médicos internos residentes (MIR) de Madrid  ante la negativa de la Consejería de Sanidad para negociarlo, cuando se cumplirá una semana de huelga indefinida.

Avisan de un ‘otoño caliente’ si no se negocian algunas de las exigencias para dignificar la labor profesional. A esto hay que sumarle el profundo malestar que existe entre el colectivo sanitario, agotado tras largos meses de lucha contra la Covid-19 y al ver la mala gestión de la pandemia.

Agradecen el reconocimiento a su labor en estos meses por parte de las Administraciones y de los propios usuarios de la sanidad, sin embargo, reclaman que esto se materialice en las mejoras que necesitan para llevar a cabo la labor asistencial.

Y ponen como ejemplo de lo que se vecina, la decisión de los médicos residentes de algunas comunidades autónomas, entre las que se encuentra Madrid, de convocar huelgas por sus condiciones laborales para advertir de que si no se toman medidas concretas habrá conflicto.

Desde CESM han querido recordar algunas de las reivindicaciones que son necesarias e irrenunciables para el colectivo de los médicos y sanitarios:

Aumentar la inversión en sanidad hasta un 10% del PIB para equipararlo a los países de nuestro entorno.

Mejora sustancial de las retribuciones básicas y complementarias para que estén en consonancia con la responsabilidad exigida a la profesión.

Aumentar los niveles del complemento de destino y considerar en los mismos el requisito de la especialidad para poder desarrollar su trabajo en el sistema público de salud.

Recuperar las pagas extra en su totalidad.

Cambios en el modelo retributivo que permitan un sistema de incentivación y motivación objetivo y transparente, con un nuevo diseño de la carrera profesional.

Subir el precio de la hora de guardia para igualarla, al menos, a la hora ordinaria, con el establecimiento de una fiscalidad específica para ellas.

Aprobar que las guardias computen como tiempo trabajado en la Seguridad Social y de cara a la jubilación.

Acabar con la libre designación para el acceso a los puestos jerárquicos del SNS.

Sistema de selección ágil y transparente que acabe con la precariedad y alta tasa de temporalidad del empleo en el SNS y que facilite la realización de concursos de traslados anuales.

Adecuación de las plantillas y de la jornada de trabajo para evitar la sobrecarga asistencial y permitir y estimular la formación continuada, la docencia y la investigación.

Elaborar y aprobar un convenio MIR a nivel estatal que reconozca la importantísima contribución de estos profesionales a la sostenibilidad del SNS. Reconocimiento y abono de trienios.

Mejorar la aplicación y desarrollo de la Ley de PRL para evitar contagios como los que estamos teniendo durante la pandemia por Covid19. Recuperar la consideración del contagio de COVID como enfermedad profesional tal y como figuraba previamente.

Lograr que el ejercicio de la Medicina sea considerada profesión de riesgo, con flexibilización de la edad de jubilación.

Recuerdan que todavía quedan meses por delante y que nunca se ha dejado de tender la mano a la Administración para buscar las mejores soluciones posibles, desde CESM han considerado que el tiempo se agota y el momento de tomar decisiones es ahora. De lo contrario, el menosprecio hacia su labor habrá quedado una vez más patente, lo que se traducirá en un deterioro del clima laboral que, con la correspondiente conflictividad, afectará muy negativamente a la calidad asistencial y a la vuelta a la normalidad del SNS.

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