Mañana, viernes 21 de diciembre, se cumplirá un año de las elecciones impuestas desde el gobierno de España, en 2017. Unas elecciones que dieron el apoyo masivo al bloque independentista, solamente superado por el apoyo al soberanismo. Unos comicios celebrados en unas circunstancias extremas, puesto que algunos de los candidatos se encontraban ya en prisión preventiva (hoy llevan un año todavía sin juicio), otros se hallaban ya en el exilio y la aplicación de un 155 suponía una presión sin precedentes sobre Cataluña.

Moción de censura a Rajoy mediante, hoy es Pedro Sánchez quien se encuentra al frente del ejecutivo en España. Dicen que no ha habido cambios notables en lo que a la relación con Cataluña se refiere, y quizás para intentar cambiar este sentimiento, Sánchez ha decidido celebrar un Consejo de Ministros en Barcelona. 

La fecha, efectivamente, está cargada de contenido. Porque algunos consideran que este «gesto» por parte del ejecutivo de España puede interpretarse como una provocación, como una forma de mostrar su fuerza, ejercida de manera violenta el 1 de octubre, confirmada usando unas elecciones que fueron convocadas de manera irregular el 21 de diciembre, y que hoy, de alguna manera, pareciera que se quieren conmemorar.

Hace ya casi veinte días que cuatro de los nueve presos políticos se encuentran en huelga de hambre. Sin diálogo, sin compromiso por parte del ejecutivo de España a intentar resolver esta situación. Y la huelga de hambre se produce porque, desde que fueron internados en prisión preventiva, han solicitado su puesta en libertad para poder hacer frente a un juicio que, no es contra ellos, sino contra todo el independentismo. Un juicio que no debería celebrarse ante las puertas del Tribunal Supremo, sino en el Tribunal Superior de Justicia (tal y como ha sucedido con la consulta del 9N capitaneada por Artur Mas). Y desde el primer momento, las defensas de los presos políticos presentaron ante el Tribunal Constitucional los escritos que solicitaban su puesta en libertad.

Estos escritos constan como recibidos por el TC. Pero éste no se ha posicionado, ni a favor ni en contra de lo que se le reclama. Durante un año. Y el hecho de que no haya respondido, bloquea la vía para poder acudir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos. precisamente por eso cuatro de los nueve, han decidido protestar ante semejante anomalía y violación de sus derechos más fundamentales. Precisamente esa es la causa de su huelga de hambre. Y parece que, de alguna manera, ha tenido efecto.

Es por ello que ayer distintas personas, de gran relevancia social y política, han pedido que paren la huelga. El Sindic de Greuges, Rafael Ribó, publicó un comunicado donde solicitaba que no pusieran en riesgo sus vidas. En este mismo sentido se han expresado ya el Presidente Puigdemont, Torra y Mas.

Y durante días, se ha venido preparando la tormenta perfecta por parte de distintos partidos políticos, del propio gobierno de España y sobre todo, por parte de los medios de comunicación mayoritarios. Todos ellos han venido señalando a las probables actitudes violentas que dan por hecho se producirán en Cataluña. De hecho, Inés Arrimadas, de CS, ayer anunciaba ya una querella contra el Presidente Torra por la violencia que mañana, según ella, se producirá.

Se han producido mensajes confusos en redes sociales, todos tendentes a generar en el independentismo una imagen de violencia. Incluso se ha denunciado la publicación de comunicados de falsa bandera, mal escritos en catalán, que apelaban a la movilización violenta.

Aquí pueden ver la denuncia pública, puesto que CronicaGlobal utilizó la imagen de unas personas que nada tenían que ver con la información (falsa) que han dado.

Han sido varios los hilos que llevan a la conclusión de que podría estar planteándose un escenario de violencia el 21 de Diciembre en Cataluña. Llama la atención porque, si por algo se caracteriza la lucha del independentismo catalán, y también del soberanismo, es por su pacifismo. Y precisamente, algunos pretenden que la violencia sea la excusa para poner fin a todo el movimiento.

Fuentes del gobierno consultadas por este diario nos confirman que, desde el ejecutivo liderado por Sanchez tampoco quieren que se produzca violencia. A medida que se ha ido acercando la fecha, pudiera entenderse que han sido conscientes de que no era bueno ni siquiera plantearlo. Y en ese sentido, han decidido plantear una reunión con el Govern.

La llamada a la calma, a la vía no violenta, sea cual sea el escenario ha sido la constante por parte del Govern de la Generalitat y de las organizaciones independentistas. Tanto Puigdemont como Torra, así como miembros de ERC (Aragonés, Torrent, Rufián, Tardá y muchos otros), han insistido continuamente en la necesidad de mantenerse como siempre han actuado desde el independentismo catalán: sin ningún tipo de violencia.

ANC y OMNIUM Cultural han preparado acciones para la jornada del 21. Por un lado, ANC ha preparado una marcha lenta en vehículos que comenzará desde todas las carreteras que van hacia Barcelona. Y está previsto que haya tráfico muy lento desde primeras horas de la madrugada. Omnium celebrará un Consejo de Ministros alternativo, junto al lugar escogido por Sánchez para celebrar el suyo.

Y por la tarde, a las 18.00, se prepara una manifestación masiva, convocada por todas las organizaciones independentistas, en la que se apelará a la necesidad de tumbar el régimen del 78.

Y en este sentido, desde las distintas prisiones, todos los líderes encarcelados, han enviado hoy una carta en la que piden participación masiva en las calles. Mantener la no violencia, y mantenerse firmes y pacíficos.

 

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