Sesenta años después de creada la primera banca de desarrollo en América Latina, se puede afirmar sus bondades y comparar las diferencias con la banca privada cuya gestión global del patrimonio trata de satisfacernecesidades de inversión, planificación patrimonial, financiera y fiscal de personas o grupos familiares con un elevado patrimonio.

El BID cuenta ahora con representaciones en los 26 países miembros prestatarios de América Latina y el Caribe, a los que se suman 22 países donantes, entre ellos España, China, Japón y Estados Unidos. El pasado año el organismo aprobó préstamos por valor de más de 14.000 millones de dólares.

Para el Banco Interamericano de Desarrollo los temas actuales prioritarios incluyen tres: inclusión social e igualdad, productividad e innovación e integración económica – y tres temas transversales – igualdad de género y diversidad, cambio climático y sostenibilidad ambiental, y capacidad institucional y estado de derecho.

El IADB, nació en  Washington – 1959, y su primera operación fue crear la Autoridad del Agua en la ciudad peruana de Arequipa, parte del Arco de Fuego del Pacífico, que había sufrido un violento sismo que destruyó incluso los canales de distribución del agua.

América Latina tiene 1/3 de las reservas de agua dulce del planeta.

Volvemos al tema del agua América Latina goza de un tercio de las reservas de agua dulce del mundo y una disponibilidad percápita tres veces superior al promedio mundial. La transparencia en la gestión del agua es un proceso que requiere visión estratégica, y es requisito indispensable para conseguir un entorno de confianza y una mejora constante en la eficiencia de la gestión de los recursos hídricos.

Pues, atendiendo la solicitud del Alcalde de la Ciudad Blanca, ubicada al pie del Volcán Misti, el BID promovió una moderna administración del sistema de distribución del agua, que permitiera crear una estructura ágil  de un servicio para todos los habitantes. Así fue.

Ese proyecto funciona y ha servido de referente para otras urbes. El cambio climático, que  en este siglo provoca agudas variaciones,  en Arequipa continúa proponiendo iniciativas para enfrentar la escasez  del agua frente al crecimiento de la población y de la demanda interna y externa de su  agricultura  y ganadería*. Más  de una vez, el pueblo se ha levantado para oponerse a los  intentos de privatización por  gobiernos que remataron el patrimonio empresarial del  Estado, cuyas consecuencias  negativas se perciben en el nuevo siglo.

En la actualidad, esa financiera regional de desarrollo es la más grande del  mundo y ha servido como modelo para otras instituciones similares en la región y subregión. Nació en el seno de la Organización de Estados Americanos, pero no guarda ninguna relación con esa institución panamericana, ni con el Fondo Monetario Internacional  o con el Banco Mundial.

La proyección del BID, se sustenta en la visión de varios de sus directivos como  Enrique Iglesias, hispano-uruguayo, que desde la Cancillería de Montevideo, fue uno de los más destacados americanistas promotores del desarrollo latinoamericano. Estimuló a los  países miembros prestatarios a iniciar una era de reformas, apertura e integración, así como llevar adelante un programa de modernización de la propia institución. Comenzó  las operaciones de la Corporación Interamericana de Inversiones, filial del BID para el apoyo directo a Pequeña y Mediana empresa   de la región.

También se aprobó la inclusión sistemática de los temas indígenas en las políticas del Banco y se colaboró activamente en la creación del Fondo Indígena (Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 1995).

Francisco de Simone y Marcello Basani, entre diversos economistas y científicos sociales opinan que el agua es uno de los cuatro elementos de la naturaleza, y su acceso universal se considera indispensable para la existencia  de una sociedad.

No obstante los avances de América Latina  de las últimas décadas, 77% de los latinoamericanos aún no cuentan con acceso a saneamiento seguro, y menos del 25% de las aguas residuales recolectadas son adecuadamente tratadas antes de ser nuevamente vertidas.

Cerrar esta brecha requiere una inversión enorme: se estima que durante los próximos 30 años los países de la región tendrían que incrementar sus inversiones en infraestructuras del 3.5% actual al 5% del PIB regional. Tan importante como asegurar el aumento de recursos va a ser garantizar que el dinero se utilice de forma eficiente y transparente.

¿Cómo hacer que la gestión del agua sea transparente?

Existe evidencia de que las empresas proveedoras de agua y saneamiento más transparentes también son las más eficientes. Recientemente, desde el BID se ha tratado de identificar algunos buenos ejemplos de gestión  en el sector:

Se hace necesario independencia para las empresas proveedoras de servicios de agua. La Empresa Pública de Medellín, por ejemplo, cuenta con un Convenio Marco de Relaciones con el Municipio para reducir las posibles influencias políticas en la gestión y mitigar el riesgo de inestabilidad durante los cambios periódicos en el equipo de gobierno de la alcaldía.

Otro ejemplo,  la Empresa Pública de Quito con AquaRating, cuya  eficiencia se traduce en la ejecución de inversiones, en la gestión empresarial, y la solidez del gobierno corporativo.

En el Perú, el presidente Fujimori, ahora cumpliendo una condena de 25 años de prisión, pretendió privatizar la empresa del agua. La movilización ciudadana fue tan grande que 30 años después continúa como empresa pública, pero teniendo aún una deuda con más de tres millones de habitantes de los pueblos jóvenes de Lima.

El futuro inmediato

“No hay duda que los latinoamericanos y los caribeños de hoy vivimos vidas más largas, más sanas y prósperas que las de nuestros abuelos. Pero aún queda mucho por hacer”, afirma el colombiano Luis Alberto Moreno, presidente de la institución financiera desde 2005.

Para  subrayar su papel,  en esta  fecha el BID  convocó  a varios  de jefes de Gobierno y líderes económicos regionales, para participar  en  conferencias sobre diversidad y el futuro del desarrollo. “Ha habido transformaciones muy profundas en Latinoamérica y el Caribe en esos 60 años. Y el banco también cambió y acompañó el dinamismo”, explica a la prensa española la vicepresidenta de sectores del BID, Ana María Rodríguez, con experiencia en el Perú.

Investigaciones recientes  consideran que Latinoamérica debe invertir cerca de 5% de su PIB anual en infraestructura, unos 150.000 millones de dólares adicionales al año, en las próximas tres décadas.

La creciente competitividad global exige que la región respalde un ecosistema empresarial que favorezca la innovación. Actualmente, solo destina un 0,7% de su economía a investigación y desarrollo comparado con la media del 1,7% a nivel global.

En el foro  por los 60 años, también se destacó  que es necesaria “una mayor convergencia regulatoria” en toda América Latina para “favorecer la inversión multipaís” y afianzar la integración regional.

La mujer  y la cultura

En las jornadas estuvieron centradas en cuestiones de desarrollo, con un panel dedicado al empoderamiento femenino con la participación de Michelle Bachelet, expresidenta chilena y actual alta comisaria para Derechos Humanos de la ONU; y otro de sostenibilidad, con la ministra de Energía colombiana, María Fernanda Suárez Londoño, la fundadora de Costa Rica Limpia, Mónica Araya y otras voces.

América Latina y el Caribe podría aumentar su flujo anual de comercio en US$11.000 millones si combinara su mosaico de 33 acuerdos comerciales en un solo bloque comercial, aseguran estudios de esta entidad de propiedad de los Estados.

Otra línea  crucial es la innovación  en una región que invierte en promedio un 0,7 por ciento de su PIB en investigación y desarrollo, frente a un 1,7 por ciento a nivel global.

Uno de los principales cuellos de botella para el desarrollo de la región es la infraestructura. Para cerrar esta brecha, América y el Caribe necesita invertir un adicional de US$150.000 millones al año durante las tres próximas décadas en todas las áreas, desde las redes de telecomunicación hasta los puertos. Los gobiernos solos no pueden garantizar esos niveles de financiamiento.

En suma, el 60° aniversario ha motivado una Cumbre Empresarial  sobre innovaciones transformadoras en América Latina y el Caribe como la economía digital y una infraestructura sostenible. La  Región logró en el último cerca de  124 mil millones de dólares en ingresos y 1,9 millones de puestos de trabajo, como el valor de la creatividad y la cultura como motor del desarrollo en la región.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

dieciocho − trece =