El juicio sobre los atentados cometidos en Cataluña en agosto de 2017 ha ocupado muchos titulares desde que tuvo su inicio hace unas semanas. Sorprendentemente, la mayoría de ellos hacían referencia a la actitud del Juez Guevara, presidente de la sala: sus comentarios y sus decisiones han protagonizado escenas difíciles de entender, que han llegado a ser denunciadas por parte de letrados como Jaume Alonso Cuevillas, que representa a la familia de un niño asesinado en los atentados.

El primer día tuvo un enfrentamiento con letrado de uno de los acusados, Driss Oukabir, que se sentía molesto por estar sentado junto a la Fiscalía y solicitó que se le ubicase en otro lugar por las connotaciones que eso podía tener. La discusión con el juez llegó a tal punto que el letrado quiso marcharse de la sala, y Guevara le gritó severamente. Ese mismo día se produjo también un incidente al no haber enchufes en la sala, lo que dificultaba el uso de soportes informáticos, esenciales para el trabajo de los letrados. El juez respondió con un comentario fuera de lugar.

Su negativa a admitir pruebas, como los informes que cuestionaban las conclusiones a las que se había llegado sobre la identidad del Imán de Ripoll en los restos encontrados en la explosión de Alcanar, han suscitado críticas severas desde la opinión pública, puesto que han suscitado dudas sobre la falta de interés del presidente de la sala al respecto de querer aclarar cualquier cuestión sobre lo sucedido. Un derecho al que, indudablemente, nadie puede poner obstáculo, sobre todo tratándose de un juicio en el que las víctimas están luchando por conocer qué sucedió para que sus familiares resultasen asesinados o gravemente heridos.

Las dudas que se plantean son de una trascendencia incontestable. Sobre todo a medida que avanza el juicio y las declaraciones de los testigos apuntan a hipótesis que reforzarían la sospecha que han planteado algunos letrados sobre el papel que ha jugado Es-Satty en los atentados. El supuesto principal responsable de la masacre, quien habría urdido el plan, y que al mismo tiempo habría servido de confidente para el CNI según información ya publicada. No es asunto menor el conocer al detalle cuestiones como la relación entre el Imán de Ripoll y la policía, así como las irregularidades que se han venido produciendo que pudieran no encontrar espacio para ser dilucidadas en el juicio.

La venta de determinado material explosivo que, en base a la normativa europea (en base a la española, también) debería tener un control riguroso de su trazabilidad es otra de las cuestiones de gravedad que se intentan poner sobre la mesa. Sin embargo las preguntas planteadas por letrados defensores de la acusación han sido consideradas como «impertinentes» por el juez Guevara, para sorpresa de quienes seguimos el juicio. «Pudiera parecer a veces que en lugar de ser un juicio que nos sirva para conocer la verdad, estamos ante un juicio que buscase fijarla, aunque no encaje» considera un jurista que ha valorado las sesiones.

Por todo ello, entre otras cuestiones planteadas, el Consejo de la Abogacía Catalana ha presentado una queja ante el gobierno de los jueces por considerar «irrespetuoso e injustificado» el trato dispensado por el magistrado Alfonso Guevara a los abogados en las primeras sesiones de la vista oral celebrados hasta ahora. La Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial, ha considerado que debe ser José Ramón Navarro, presidente de la Audiencia Nacional, quien dilucide al respecto. En base a su decisión, podría plantearse una sanción al magistrado Guevara, puesto que, según los denunciantes, «las legítimas quejas de los letrados pueden afectar al legítimo ejercicio del derecho de defensa». Se exige que las actuaciones denunciadas sean «corregidas».

Según informa La Razón, el presidente de la Audiencia Nacional «reclamará a Guevara un informe sobre su actuación y, tras ver los vídeos de las sesiones donde se produjeron los comportamientos denunciados y analizar igualmente el comportamiento de los letrados respecto al magistrado, determinará si hay motivos para considerar lo ocurrido una falta, leve o grave, o por el contrario procede el archivo al no haber vulnerado el derecho de defensa. Una decisión que se adoptará previsiblemente antes de final de otoño».

Eliminación del audio en el video de la Audiencia Nacional

Al comenzar las sesiones se produjo un fuerte enfrentamiento entre el Juez Guevara y el Catedrático y letrado Cuevillas. Desde el canal oficial de youtube de la Audiencia Nacional puede seguirse cada día la sesión emitida en directo. También hay medios de comunicación que se adhieren a la señal y retransmiten el juicio en sus portales.

«Cada video del canal de la Audiencia Nacional es reemplazado por la sesión del día posterior, por lo que no existe un histórico de los videos en el canal oficial. Un hecho que no facilita que podamos consultar el material pasado un día. Afortunadamente existen grabaciones disponibles en medios de comunicación que sí tienen las sesiones disponibles». Un hecho que llama la atención a este periodista que se encarga de seguirlo cada día. «Lo que me sorprendió precisamente en la sesión en la que se produjo la afirmación del Juez Guevara de «tirar a la papelera informes como el que le habían presentado», que fue motivo de queja del letrado Cuevillas, el audio desapareciera durante unos instantes. Precisamente mientras el juez espetaba toda serie de improperios. Lo sé porque preparamos una pieza precisamente sobre esta situación y al volver al vídeo horas después, justo en esa parte se producía un corte del audio». Afirma.

Una cuestión que parecería menor, de no ser porque ese ejemplar pudiera ser el único que fuera valorado en esta situación, al ser el del canal oficial de la Audiencia Nacional. «Un hecho a tener en cuenta si se quiere que las pruebas de los hechos sean fehacientes», nos afirma el jurista.

Posible apertura de un expediente

En caso de que Navarro considerase que se ha producido una falta grave por parte de Guevara, podría remitir al Consejo General del Poder Judicial sus conclusiones para que se iniciase una sanción disciplinaria con la apertura de su correspondiente expediente.

Se ha indicado ya que se tendrá en cuenta el cambio positivo que ha habido en la actitud del juez Guevara, que, según se afirma para La Razón «ha cambiado radicalmente, pues en las siguientes sesiones ha mostrado una actitud serena y respetuosa huérfana de gritos y reproches airados». Un giro radical que algunos vieron comenzar con el gesto de los caramelos que se habían dejado sobre las mesas de los actores del juicio.

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2 Comentarios

  1. El franquismo aflora por las costuras de ciertos togados. Parece ser que «ellos» no ejercen según la ley, sino que imponen su ley. Eso nos lleva a comprender la prisión de siete jóvenes de Altsasua, represaliados por el uniforme y la toga, con costuras. 85 años de dictadura nos lleva a esto.

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