domingo, 26junio, 2022
18.6 C
Seville

La apuesta por la familia humana

Víctor Corcoba Herrero
Licenciado en Derecho y Profesor de EGB. Tiene varios libros publicados, sobre poesía, biografía y otros de ensayo y cuentos diversos. Colabora con asiduidad en diversos medios de comunicación de Europa, América Latina y también del territorio español.
- Publicidad -

análisis

La izquierda alternativa andaluza después del 19J. Una lectura constructiva de los resultados

La izquierda alternativa andaluza debe separarse de los oportunistas y melodramáticos análisis que los partidos del sistema hacen de los resultados electorales. Tampoco debe...

Las grandes fortunas han aumentado su riqueza un 58% gracias al Covid-19

Desempleo, miedo, enfermedades mentales, confinamientos, bajadas salariales, pobreza sobrevenida, son algunas de las consecuencias que ha tenido la pandemia del Covid-19 para miles de...

Los jueces de Donald Trump, la Edad Media, el nazismo y el miedo a los derechos de las mujeres

La congresista Alexandria Ocasio-Cortez fue contundente tras conocerse la aberrante sentencia del Tribunal Supremo de los Estados Unidos y en pocas palabras resumió lo...

El triunfo de los nadies en Colombia

El triunfo de Gustavo Petro en las recientes elecciones presidenciales colombianas tiene múltiples aristas para su análisis y se posiciona como un vértice de...
- Publicidad -
- Publicidad-

Me gustan las gentes que sonríen de corazón a pesar de sus pesares, aquellos que hacen el propósito de mantener una actitud de disponibilidad, de comprensión y benevolencia hacia nuestros análogos, siempre dispuestos a apoyar labores solidarias que nos encaminen en la buena dirección, al bienestar social que todos nos merecemos. Ciertamente, vamos a necesitar de un cambio profundo. Quizás, más pronto que tarde, deberá llevarse a cabo en este mundo globalizado como jamás. Para empezar, considero prioritario una economía más respetuosa con el ser humano y su entorno. No se trata de un crecimiento del consumo material, sino de una evolución más interna, para poder dignificarnos y fraternizar esa visión humanística, donde nadie quede relegado, sino reintegrado en ese avance de familia humana. Por tanto, no podemos desprendernos de los vínculos, de ahí la importancia de apoyar la labor de la comunidad internacional orientada a engrandecernos como ciudadanos pensantes, a través del pleno empleo y del trabajo decente, la igualdad entre los sexos y un desarrollo equitativo más justo, tanto en el aspecto monetario como en la esfera cultural y ética.

No caben estas tremendas usuras y desigualdades entre la familia humana. Precisamente, en la actualidad, el motivo principal para migrar está ligado directa o indirectamente a la búsqueda de un empleo digno. En este sentido, la Organización Mundial del Trabajo (OMT) calcula que unos 150 millones de trabajadores son migrantes —es decir, un 4,4 por ciento de la mano de obra mundial—, de los cuales el 56 por ciento son hombres y el 44 por ciento, mujeres. A nivel mundial, los trabajadores migrantes tienen una tasa de actividad más alta que los locales: un 73 y un 64 por ciento, respectivamente. Bajo estos datos, tenemos que aprender a no quedarnos pasivos ante nada, puesto que todo es patrimonio común de la familia humana, tanto por mar, como por tierra o aire. En consecuencia, hemos de buscar entre todos, por toda la faz del planeta, que cohabiten entre nosotros atmósferas más equitativas. Con la equidad el espíritu es otro, cuando menos más armónico. Si, como se ha visto, el espíritu olímpico es el símbolo más importante de la paz en el mundo; también la mano tendida y reconciliada puede ayudarnos a hacer familia y, por ende, a encontrar el camino de lo justo, ya que este aliento global no se tradujo todavía en una nueva era de prosperidad colectiva.

Cuesta admitirlo, máxime sabiendo que los únicos gozos auténticos son los que provienen de vivir en comunidad, compartiendo. A propósito, ya el inolvidable escritor colombiano Gabriel García Márquez (1927-2014), no perdía la esperanza y pensaba que todavía no era demasiado tarde para construir una utopía que nos permita compartir la tierra; y, verdaderamente, yo también así lo pienso. A mi juicio, esto sucederá el día que nos rijamos por el orden impreso en la conciencia humana. Se trata de que abandonemos el territorio de confort o el de la indiferencia, para poder donarnos, colaborando y cooperando cada uno, por el bien de los demás. Desde luego, es una lástima que aún no hayamos aprendido a hacer familia con el corazón, aparte de garantizar un trabajo decente y útil para todos, que es lo que realmente injerta una protección adecuada a los hogares, elemento esencial de cualquier desarrollo económico y social sostenibles.

- Publicidad-

Para desgracia nuestra, el informe de referencia de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) muestra que si bien la tasa de desempleo mundial se está estabilizando, el desempleo y los déficits de trabajo decente se mantendrán, en este año 2018, con niveles persistentemente altos en muchas regiones del mundo. Deberíamos, pues, afrontar los desafíos del mundo actual con más coraje y capacidad de análisis crítico, ya que pueblos y ciudades bien gobernados y administrados son el camino hacia el ansiado desarrollo sustentable y sostenible. De entrada nos anima que la equidad de género y la unidad mundial, se haya ubicado en el centro de la agenda de la ONU para este ciclo. Algo puede ser todo, no lo olvidemos.

- Publicidad -

Relacionadas

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -

últimos artículos

La izquierda alternativa andaluza después del 19J. Una lectura constructiva de los resultados

La izquierda alternativa andaluza debe separarse de los oportunistas y melodramáticos análisis que los partidos del sistema hacen de los resultados electorales. Tampoco debe...

PENSILVANIA, de Juan Aparicio Belmonte: un placer

Conozco hace un montón de años a Juan Aparicio Belmonte, siempre me ha caído fenomenal y he disfrutado de las ocasiones que he tenido...
- Publicidad -
- Publicidad -

lo + leído

Una candidata al Premio Princesa de Asturias de la Concordia pide ayuda a Pedro Sánchez para recuperar la custodia de sus hijas

La historia de Elena Ramallo bien podría inspirar un libro o una película. Esta madre, doctora en el ámbito del Derecho, investigadora, divulgadora académica...

Banco Popular: el Santander sí está devolviendo su dinero a los afectados de los PPI, un tema heredado de otra entidad

Entre los afectados por la resolución de Banco Popular hay cierta inquietud respecto a quién va a ser el responsable de devolverles el dinero...

Banco Popular: el mayor error de la sentencia del TGUE fue dar por hecho un inexistente riesgo a la «estabilidad del mercado financiero»

Según la sentencia del Tribunal General de la Unión Europea (TGUE), la resolución de Banco Popular "perseguía un objetivo de interés general: garantizar la...

Banco Popular: Calama consulta sobre si excluye la responsabilidad civil del Santander

José Luis Calama Teixeira, el juez de la Audiencia Nacional que instruye el Caso Banco Popular, ha dado traslado a las partes para que...

Empobrecer a sus trabajadores: el «secreto» de los altos directivos para hacerse multimillonarios

Mientras la inflación está quebrando las economías domésticas y los gobiernos se niegan a aplicar una subida salarial en base a la subida de...
- Publicidad -
- Publicidad -

lo + leído

La izquierda alternativa andaluza después del 19J. Una lectura constructiva de los resultados

La izquierda alternativa andaluza debe separarse de los oportunistas y melodramáticos análisis que los partidos del sistema hacen de los resultados electorales. Tampoco debe...

PENSILVANIA, de Juan Aparicio Belmonte: un placer

Conozco hace un montón de años a Juan Aparicio Belmonte, siempre me ha caído fenomenal y he disfrutado de las ocasiones que he tenido...