Foto: Le Monde Illustré.

El ADN de una conocida presentadora de la televisión francesa puede resolver en breve el misterio que envuelve el caso de otra periodista gala fusilada en la Guerra Civil española en 1936, que según los historiadores expertos sería la primera mujer periodista de la historia muerta en un conflicto bélico. Aquella mujer acribillada a balazos en la contienda española se llamaba Renée Lafont y ahora se ha conocido que Maïtena Biraben, una de las estrellas del canal televisivo Canal + Francia, podría estar emparentada directamente con aquella y su ADN podría resolver la identificación del cadáver de Lafont, que se encuentra en una fosa común del cementerio cordobés de La Salud.

El periodista Alfonso Alba se ha hecho eco en el diario Cordópolis de las investigaciones que diversas asociaciones memorialísiticas, como la asociación francesa Caminar, llevan años realizando para esclarecer todo lo relativo a lo sucedido en Córdoba a finales de agosto de 1936, cuando la periodista francesa –hispanista reconocida y traductora de Vicente Blasco Ibáñez– cubría la guerra en España para el periódico francés Le Populaire.

El historiador local Francisco Moreno Gómez asegura que Córdoba registró más de 4.000 fusilados en las tapias de los dos cementerios de la capital, así como en descampados y cunetas de la ciudad andaluza. A finales de 1936, el gran frente de la guerra civil española se encontraba en esta provincia andaluza, donde tenían puestas todas las esperanzas las tropas republicanas del general Miaja para hacer de este enclave la primera gran victoria de sus filas. Por eso allí se dieron cita numerosos periodistas procedentes de medio mundo para cubrir este episodio de la contienda española. La francesa Renée Lafont fue una de ellas, y aquí precisamente coincidió con la fotoperiodista alemana Gerda Taro, pareja del mítico Robert Capa con quien firmaba conjuntamente sus trabajos. Hasta desvelarse el caso de Renée Lafont, a Taro se la consideraba la primera mujer periodista muerta en un conflicto bélico. El Gobierno republicano había facilitado a la periodista francesa un traductor, chófer y un vehículo Studebakers de color rojo para desplazarse por la zona. El 29 de agosto del 36, el equipo de reporteros se perdió y fatalmente fue a parar a una zona controlada por rebeldes franquistas que detuvieron el vehículo a la altura de Alcolea.

Familiares de represaliados inician el pasado 10 de enero los trabajos de exhumación en el cementerio de Córdoba. Foto: Cordópolis.

El escritor y autor de La guerra civil en Córdoba (editorial Almuzara) Patricio Hidalgo Luque cuenta en su blog el origen de la investigación en torno a Lafont. “Cuando en el año 2004 revisaba los libros de
defunción del Registro Civil de Córdoba
encontré una inscripción que me pareció muy
extraña. En efecto, en el folio no 3 del tomo 159, Juzgado
de la Derecha, se anotó el 12 de noviembre de 1936 la
defunción de Renée Lafont, de nacionalidad francesa, de
la que se ignoran más circunstancias. Falleció en esta
capital desconociéndose en qué lugar el día primero de
septiembre del año actual no se dice a qué hora a
consecuencia de anemia aguda por hemorragia
consecutiva a heridas recibidas. ¿Por qué no se conocían
más circunstancias de la víctima? ¿Y cómo podía ser
que se ignorase el lugar en que ocurrió el fallecimiento
y el cementerio en que se sepultó el cadáver? ¿Por qué se tardó más de dos meses en inscribir la defunción en el Registro Civil?”.

Maïtena Biraben, estrella de la televisión gala y posible descendiente de la reportera represaliada por los franquistas.

Poco a poco, Hidalgo Luque fue desentrañando la madeja alrededor de esta periodista francesa. Conoció a un hombre que en aquellas fechas de 1936 estaba prestando su servicio militar. Este soldado fue testigo de excepción de los últimos días de la que es, hoy por hoy, la primera mujer periodista muerta en un conflicto bélico. “En julio de 1936 este señor estaba terminando su servicio militar en el Regimiento de Artillería Pesada nº 1, pero el comienzo de la guerra le impidió licenciarse. En una de las primeras conversaciones que sostuvimos me contó cómo fue agregado a la dotación de un antiaéreo de 20 mm. Una noche, estando en el emplazamiento de la pieza en la rotonda de la Victoria, donde comienza la actual avenida del Conde de Vallellano, los sirvientes de la pieza vieron pasar un camión con detenidos. Cuando los presos vieron que en vez de tomar la dirección de la Huerta del Rey hacia la cárcel (el Alcázar de los Reyes Cristianos) enfilaban hacia el cementerio de la Salud comprendieron lo que les aguardaba y comenzaron a gritar. Entonces una mujer francesa se tiró del camión, pero el vehículo paró, la volvieron a subir y continuó la marcha. Poco después oyeron las descargas. A la mañana siguiente los artilleros vieron cómo los sepultureros entraban los cuerpos al cementerio utilizando carrillos de mano. El fusilamiento había tenido lugar en la zona conocida como Arroyodel Moro, que se corresponde con el actual aparcamiento situado en la tapia norte del cementerio y, por tanto, visible desde la rotonda de la Victoria. A la pregunta de cómo sabía que la mujer era francesa D. Luis respondió que lo oyó comentar en el cuartel la mañana siguiente”.

Renée Lafont fue acribillada a balazos por soldados franquistas tras detenida en agosto de 1936 cuando cubría la guerra en el frente de Córdoba para un periódico francés

El pasado 10 de enero comenzaron los trabajos de localización de represaliados en la fosa común del cementerio de La Salud de Córdoba, donde presuntamente está enterrado el cuerpo de la periodista Renée Lafont. En un emotivo acto, familiares de estas víctimas del franquismo celebraron esta iniciativa de la Junta de Andalucía de exhumar los restos de sus familiares en los cementerios cordobeses de La Salud y San Rafael.

El complejo trabajo de localización de familiares de las víctimas realizado por estas asociaciones de memoria histórica y por historiadores ha llevado ahora, por sorpresa, hacia un rostro muy conocido de la televisión francesa actual, la periodista Maïtena Biraben, presentadora de informativos en Canal + Francia. Informada de su supuesto parentesco con Lafont, Biraben se ha mostrado en todo momento dispuesta a colaborar en la identificación de su supuesta antepasada, y de hecho ya ha facilitado su ADN para los trabajos pertinentes.

Aquel 29 de agosto de 1936, Renée Lafont se disponía a hacer un reportaje sobre la vieja prisión de Córdoba cuando quedó atrapada sin saberlo en plena zona de control franquista cuando atravesó el frente. Allí firmó su sentencia de muerte. El 1 de septiembre de 1936, la reportera francesa fue trasladada desde la cárcel al cementerio de La Salud después de ser juzgada por un tribunal militar, relata el historiador local Manuel Moreno Gómez.

La periodista de guerra tenía 58 años y no se lo pensó dos veces. Saltó apresuradamente del camión que la trasladaba y echó a correr. Una ráfaga de disparos acabó fulminantemente con su vida. El Registro Civil fechó su muerte dos meses más tarde, como relata Patricio Hidalgo Luque. Causa oficial de la muerte: “Anemia aguda por hemorragia consecutiva por heridas recibidas”. Acababan de asesinar a la primera mujer periodista caída en una guerra.

Trabajos de prospección con georradar en la fosa común del cementerio de La Salud de Córdoba.
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