María Eugenia Álvarez, abogada de Juana Rivas en Italia, ha afirmado que la madre ha actuado “En todo momento actúa movida por la necesidad de proteger a sus hijos, conociendo las implicaciones de cada movimiento y siempre dentro de la legalidad”, e insiste que “tanto Gabriel como Daniel”, están en situación “de grave riesgo y vulnerabilidad”. Mientras, hemos conocido que un comunicado de la madre en el que prescinde de su abogado en España, porque ha empezado «a ir por libre».

A través de un comunicado al que ha tenido acceso Diario 16 de forma íntegra, la letrada ha señalado el trabajo diario está coordinado de forma conjunta con el “con el Centro Municipal de la Mujer de Maracena, que como especialistas en violencia de género prestan apoyo a Juana y a sus hijos desde el inicio de su proceso legal en España”.

“Todas las decisiones importantes de los procesos judiciales en Italia son tomadas de forma personal por Juana Rivas, que es perfectamente capaz de evaluar y ponderar las consecuencias de sus actos”, señala la abogada.

María Eugenia Álvarez, ha querido desmentir informaciones que se han estado publicando por algunos medios. “Juana Rivas y sus hijos no han obtenido una tutela judicial efectiva desde el primer momento, cuando presentó la denuncia por maltrato en España en junio de 2016. Los sistemas judiciales de España e Italia, al no haber resuelto hasta la fecha ninguna de las denuncias penales relacionadas con los maltratos sufridos por Juana y sus hijos, los ha dejado a los tres en una situación de extrema vulnerabilidad a manos del señor Arcuri”, ha señalado.

Para la letrada. los momentos más terribles con Juana en estos dos años han sido siempre, cuando ha tenido que hacer entrega de Gabriel y Daniel a su padre. “La desesperación de los niños cuando se separan de su madre es inmensa. Gabriel me ha pedido explícitamente ayuda en numerosas ocasiones para poder regresar a España con su madre, a un entorno seguro lejos de la violencia. El relato de su sufrimiento es desolador” relata.

María Eugenia Álvarez afirma que ha sido “testigo de la situación de desamparo de los niños en Carloforte”. Y relata como en una ocasión recibió de manos de su padre a Daniel, de cuatro años, “muy febril en estado de semiinconsciencia, extremadamente sucio y descuidado. Tuvo que ser hospitalizado por su madre de forma inmediata y permaneció ingresado casi una semana”. La abogada asevera haber visto “personalmente los hematomas que han motivado esta última petición de medidas cautelares”.

La abogada recuerda que, desde enero de este año, se han presentado ya siete denuncias por maltrato infantil de diferente índole, sin que se haya resuelto favorablemente ninguna de ellas hasta la fecha.

La letrada hace además un relato cronológico de lo ocurrido desde el pasado viernes 19 de octubre, cuando Juana recibe a los niños de parte del Arcuri por la noche; con la intención de devolverlos al padre el domingo en la tarde y que retomen las clases el lunes. Los niños llegan directamente desde Génova, donde han permanecido las dos últimas semanas con su padre sin acudir a la escuela.

“Al desnudar al pequeño para bañarle Juana ve un gran hematoma en su espalda. El hermano mayor le cuenta que se lo hizo su padre en un ataque unos días antes. El padre no le ha comunicado nada al respecto en el momento de la entrega. Al ser ya noche cerrada, Juana pone hielo en la parte afectada y los acuesta”.

María Eugenia Álvarez, prosigue con el relato del día siguiente, 20 de octubre. Por la mañana Juana decide llevar al niño al hospital para que valoren la lesión y vean si hay daños internos. “Desde allí nos lo comunica a los diferentes equipos jurídicos que trabajamos en su defensa. Yo me encontraba en España en esos momentos, y durante todo el día me mantengo en contacto vía telefónica con ella, con Juan de Dios Ramírez Sarrión (miembro del equipo de letrados de España) y con Francisca Granados (directora y Asesora Jurídica del Centro Municipal de la Mujer del Ayuntamiento de Maracena)”.

Desde el hospital se transmite de oficio una señalación a la comisaría de carabinieri. “Una dotación de carabinieri se persona en el hospital y recoge las declaraciones de los menores. Ante la gravedad de lo relatado y a la vista de las lesiones, esa misma tarde trasladan en coche de la comandancia a la madre y a los niños a la comisaría para que presten declaración”, continúa relatando la letrada. Los carabinieri hacen una señalación de oficio a la fiscalía de Génova (donde había ocurrido la agresión) para que ésta haga la investigación pertinente. Tras esto Juana regresa con sus hijos a la casa donde pernoctan.

El domingo el niño sigue dolorido, y Juana, asesorada por mí y con el conocimiento de todo el equipo jurídico tanto en Italia como en España, regresa a la estación de Carabinieri a denunciar los hechos. Esta vez a título personal, no de oficio.

Decide acogerse al derecho contemplado en la providencia que regula el derecho de visita de la madre de mantener a los niños consigo durante siete días consecutivos. Y envía un mensaje al padre comunicándole su decisión con el fin de que se aclaren los hechos.

En Maracena, como ya contó este diario, el equipo del Instituto Municipal de la Mujer envía al ministerio de Asuntos Exteriores un informe completo donde se detallan las razones de la negativa de Juana Rivas –que se encuentra en la Isla de Calgary con sus hijos– a entregarlos padre, al que ha vuelto a denunciar por otro caso de maltrato hacia los menores.

El lunes 22 de octubre la abogada remite desde Madrid una instancia urgente al juez competente de la custodia de los menores, “para que tome medidas cautelares de protección y se investiguen los hechos que relatan los niños”. Mientras el equipo del Instituto Municipal de la Mujer de Maracena se dirige al Defensor del Pueblo de España para que tenga conocimiento de los hechos y solicita su intervención.

El martes 23 el tribunal civil que está decidiendo la custodia de los menores resuelve una providencia, en la que decide que el juez va a escuchar personalmente a Gabriel el día 13 de noviembre.

Al día siguiente Juana y su letrada re resuenen con el Cónsul General para el día siguiente en Cagliari. La letrada María Eugenia Álvarez, afirma que, dada la grave situación económica de Juana, para acudir a la reunión con el cónsul, se tiene que comprar “un billete para volar inmediatamente a Italia y llego a Cagliari bien entrada la noche”, que paga de su bolsillo.

Juana en estos momentos tiene una situación económica de extrema precariedad, por lo que no cuenta con ninguna provisión de fondos. La campaña de crowfunding que abrió el equipo jurídico de España, se ha invertido en pagar peritos, traductores, costas, etc. A su abogada en Italia no le “consta que Juana disponga directamente de ese dinero en ningún momento” y vuelve a solicitar la ayuda de todos.

El miércoles por la tarde, al regresar de la reunión, a Juana la comunica la amiga en cuya casa se está quedando que ha llamado la Policía de Estado –distinta a los carabinieri-. Al devolver la llamada y le informan que el padre de los niños la ha denunciado por no entregarlos el domingo.

El jueves Juana Rivas junto a su abogada llevan la documentación solicitada para integrarla a la denuncia de la policía. “Los niños, mientras, se quedan jugando en un parque cercano con la hermana de Juana, que ha viajado el día anterior desde España a apoyar a Juana y sus sobrinos” señala el relato de María Eugenia Álvarez.

A mediodía, llega la orden del juez civil (el que lleva el proceso sobre la custodia) de entregarlos al padre ese mismo día, estableciendo la vista que hemos demandado para el día siguiente. Puesto que estamos en la comisaría, la hermana de Juana lleva allí a Gabriel y a Daniel para que hagamos la entrega.

Los niños, como en todas las ocasiones anteriores, no quieren ir con el padre. “Es tal la desesperación de los niños que finalmente es la policía quien entrega a Gabriel y a Daniel a su progenitor”, señala la letrada.

Por último, el viernes 26, a las 12,30 se celebra una audiencia de custodia en la que participan Juana, representada por su María Eugenia Álvarez; y Arcuri, representado por el suyo. En esa audiencia solicitan las medidas cautelares urgentes para proteger a los niños. Mientras el padre pide limitar el derecho de visita y que revoquen la patria potestad.

Según la letrada de Juana en Italia, la justicia italiana “todavía no ha emitido ni resuelto las medidas cautelares solicitadas ni modificado el derecho de visita concedido a la madre”.

 

Comunicado de Juana Rivas prescindiendo de su abogado en España  

En el comunicado, la madre afirma que en una conversación con su hasta ahora abogado el pasado 24 de octubre, le dejó “muy claro que su voluntad es la de seguir trabajando en equipo y unidos. Es la única manera que veo para ganar esta carrera de fondo, porque cada uno tiene un papel crucial, y él en estos momentos no lo está valorando”, añade Juana.

Señala no entender “por qué el abogado, pese al brillante trabajo desempeñado, ha realizado en estos momentos especialmente duros para ella pronunciamientos que no se corresponden con lo sucedido”.

“Jamás en estos días he hecho nada sin el previo consejo de mis letrados en España y mis letradas en Italia, los cuales trabajan en estrecha colaboración con el Centro de la Mujer de Maracena y siempre en el marco de la más estricta legalidad, para la mejor defensa de los derechos de mis hijos, los cuales no están siendo protegidos por la Justicia Italiana”, concluye.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

2 × dos =