El numero 13 está ligado en la memoria de nuestro país a uno de los episodios más crueles y sanguinarios del franquismo. Hoy se cumplen 81 años del fusilamiento de las Las 13 Rosas, un grupo de jóvenes cuyo único delito, para algunas de ellas, fue el activismo político; y para el resto ni siquiera eso. El aparato franquista se inventó una causa. Las responsabilizó de un delito de “adhesión a la Rebelión”. La mitad de ellas militaban en las Juventudes Socialistas Unificadas un grupo político que logró unir a comunistas y socialistas en un frente común contra el fascismo. Las 13 Rosas se declararon inocentes hasta el final así lo atestigua la carta que una de ellas, Julia Conesa, escribió a su madre el 5 de agosto de 1939 y que hizo pública La Sexta Noticias. El estremecedor alegato supone la voz de una inocente que sabe que va a ser asesinada: “Me matan inocente, Pero muero como deber morir una inocente”.

Asumir la realidad democrática

Pep Cruanyes, uno de los portavoces de la Comisión de la Dignidad de Cataluña, recuerda la importancia de no olvidar episodios como el de las 13 Rosas: “Es básico para una sociedad que sufrió el franquismo hacer memoria de hechos tan graves como aquellos”. Desde las asociaciones encargadas de recuperar la memoria se critica de forma unánime al Estado español por no emitir una condena clara y pretender pasar siempre de puntillas por los delitos del franquismo. “La ONU dice que las políticas de memoria histórica van dirigidas a la no repetición. En los países que han vivido una dictadura hay que hacer un esfuerzo en este sentido para que el aparato del Estado asuma la nueva realidad democrática”, Explica Cruanyes.

Situación actual

En la sociedad en la que vivimos, el auge de la ultraderecha y su capacidad de inundar las redes sociales de contenidos destinados a criminalizar a los que sufrieron y lucharon contra la represión parecen marcar la necesidad de un paso más adelante en las políticas de recuperación de la memoria histórica. “Lo que pasa con los tribunales y la policía es el resultado de una falta de políticas de memoria”, explica Cruanyes. Desde la Comisión de Dignidad se quejan, también, de que las políticas de memoria se basan más en gestos que en realidades. Y lamentan también que “partidos políticos y sindicatos si se hayan visto resarcidos por el robo de bienes inmuebles, pero no así los ciudadanos”.

Próximo aniversario

Quedan los aniversarios como el de las 13 Rosas y otro que pronto vendrá y que suele suscitar polémica entre las filas conservadoras. Y es que, asesinar a todo un presidente de la Generalitat no es cualquier cosa. Se lo encargarán de recordar las asociaciones de memoria catalanas que ya están preparando la celebración de los 80 años del asesinato de Lluís Companys.

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