Dos de los policías del grupo de Blanqueo de Capitales, que investigaron el caso Cursach fueron detenidos ayer en Palma acusados de descubrimiento y revelación de secretos. Son el exjefe del grupo de Blanqueo de Capitales, destinado en el departamento de informática de la Jefatura, y uno de los agentes de esa unidad.

Los arrestos se han producido tras la investigación abierta por el juez Miguel Florit y la presentada por el empresario Bartolomé Cursach y su mano derecha, Bartolomé Sbert, y la filtración a la prensa de un informe policial que acusaba al magnate y su entorno de un fraude fiscal millonario, lo que propicio que se requisaran los móviles y otros materiales de los periodistas que investigaban el caso.

Las detenciones fueron practicadas por agentes de Asuntos Internos y policías de la propia Jefatura de Palma. Ha pasado una semana desde la incautación de teléfonos y ordenadores a dos de los periodistas que publicaron el contenido del informe, José Francisco Mestre, de Diario de Mallorca, y Blanca Pou, de la agencia Europa Press.

El inspector que estuvo al frente del grupo de Blanqueo de Capitales, fue detenido en la Jefatura Superior de Policía. Sus compañeros le comunicaron que está acusado de un delito de descubrimiento y revelación de secretos. El segundo agente fue trasladado a un despacho de la comisaría para ser interrogado. Álvaro Martín, se acogió a su derecho a no declarar. El inspector permaneció bajo arresto unas tres horas y quedó en libertad con cargos.

El agente que estuvo destinado en el grupo de Blanqueo de Capitales, participó directamente en las pesquisas sobre el caso Cursach. Fue puesto en libertad con cargos, a la espera de ser citado por el juez Florit. El magistrado fue informado del resultado de la intervención policial, practicada con el conocimiento de la Fiscalía Anticorrupción.

El agente que estuvo destinado en el grupo de Blanqueo de Capitales, participó directamente en las pesquisas sobre el caso Cursach

Las indagaciones del juzgado de instrucción número 12 de Palma a raíz de la querella de Cursach y Sbert continúan secretas. Se han emprendido nuevas diligencias que se extenderían al resto de los agentes que participaron en la investigación contra el magnate de la noche mallorquina, sus colaboradores directos y numerosos agentes de la Policía Local de Palma, políticos y funcionarios.

En el escrito de acusación de la pieza principal de la macro causa ‘Sancus’, la fiscalía sostiene que Cursach “dirigía un grupo criminal” y pide para él penas que suman ocho años y medio de cárcel, la misma condena que para Bartolomé Sbert.

El grupo de Blanqueo que investigó el caso con el juez Manuel Penalva fue disuelto coincidiendo con la recusación de este magistrado.

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