El juez federal Sergio Moro decretó este jueves la prisión del ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, condenado a 12 años de cárcel por corrupción en una causa relacionado con la trama destapada en la petrolera estatal Petrobras, y le dio 24 horas para entregarse.

Refugiado en la sede del sindicato metalúrgico en Sao Bernando do Campo, Lula da Silva se tomó un tiempo para saludar a sus seguidores congregados en los exteriores. El ex mandatario se dejó ver con Dilma Rousseff y otros miembros del Partido de los Trabajadores.

Cientos de simpatizantes de Lula organizaron una vigilia durante toda noche frente a la sede del Sindicato de Metalúrgicos del área metropolitana de São Paulo, donde la figura del líder del Partido de los Trabajadores (PT) comenzó a despuntar hacer cuatro décadas como líder del movimiento obrero, en plena dictadura militar. El expresidente ha estado allí hasta la una de la madrugada, cuando abandonó el lugar para descansar en su casa.

Todo el proceso contra el ex presidente se ha desarrollado con una rapidez poco habitual en la lenta justicia brasileña, en apenas 17 horas desde que se conoció la decisión del STF, el juez, también con una rapidez sin precedentes, ordenó el encarcelamiento.

La defensa de Lula tenía derecho a presentar un recurso aclaratorio que les hubiese permitido ganar unos días, pero en el auto de prisión Moro rechaza esperar a ese trámite para evitar, según argumenta, que la defensa del ex presidente persista en una estrategia que el juez califica de «patología dilatoria».

La inminente entrada en la cárcel de Lula saca de la carrera electoral al candidato que encabezaba holgadamente todas las encuestas, con una intención de voto de alrededor del 35%. Todos los analistas coinciden en que otro candidato del PT, con el apoyo de Lula, aunque sea desde la cárcel, podría retener una parte imp0ortante de ese voto.

Sin Lula, el ultraderechista Jair Bolsonaro pasa a liderar las encuestas con cerca de un 20% de intención de voto. El exmiltar Bolsonaro, aunque cuenta con una base firme, tiene pocas posibilidades de crecer, pero cuenta con grandes apoyos en el Ejército.

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1 Comentario

  1. Es un despropósito, desconocimiento o mala fe comparar algunas dictaduras con la democracia española, que seriamente analizada es una de las más permisivas del mundo, hasta llegar al extremo de que muchos de los diputados del congreso Catalán, están acusados de delito de sedición, malversación de fondos, corrupción, entre otros delitos y la mayor parte están en libertad y participando activamente en la política independentista. Los principales dirigentes del Procés estaban en libertad condicional y estaban participando en el Parlament Catalán, algunos como candidatos a presidir la Generalitat, pero una de las acusadas Marta Rovira Sec. General de Esquerra Republicana, cogio las de villa diego y el juez Pablo Llarena no le quedó más salida que dictar prisión provisional contra el candidato a presidente de Cataluña, Jordi Turull, así como contra los diputados y ex diputadas Carme Forcadell, Raül Romeva, Dolors Bassa y Josep Rull, por el temor de que también se fugaran. Observa que son jueces, no el gobierno de Mariano Rajoy, ni el Rey los que han dictado orden de prisión. Ya quisiéramos en nuestro país contar con jueces como estos.

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