Al ser su padre Juan Negrín Cabrera un importante comerciante, Juan Negrín pudo haber sido un perfecto burgués.. Perteneció a una familia conservadora siendo su madre muy religiosa, su hermano Heriberto sacerdote claretiano y su hermana Dolores (Lolita) gran devota seglar. Sin embargo, haber estudiado la carrera de fisiología en Alemania primero en la Universidad de Kiel y posteriormente en la de Leipzig, donde obtuvo el doctorado con las mejores notas con tan sólo 20 años, le posibilitó conocer la realidad de los estragos que estaba cometiendo Alemania en aquella Europa convulsa.

Por ese motivo se produjo su regreso a España y posterior compromiso político que condicionó su brillante carrera profesional, cuando en el año 1929 se afilió al Partido Socialista Obrero Español. Debido a sus conocimientos incluido el dominio de varios idiomas, capacidad y experiencia, después de haber logrado el acta de diputado por Las Palmas en 1931, pasó a ocupar la cartera del Ministerio de Hacienda entre septiembre de 1936 y mayo de 1937 en el Gobierno de Largo Caballero y desde ésta fecha y hasta marzo de 1939, ocupó la Presidencia del Gobierno de la II República.

La llegada de la II Republica, fue motivo de esperanza y un revulsivo en las capas populares, que habían sido sometidas a una gran opresión. Tanta injusticia provenía de la derecha española gobernante y sus poderes fácticos, donde la Monarquía y la Iglesia Católica jugaron un lamentable y cómplice papel.

Fueron momentos difíciles y muy dramáticos, pues durante el transcurso de la Guerra Civil, tanto los anarquistas como los nacionalistas iban a lo suyo: los primeros a implantar en los municipios que controlaban su modelo de sociedad y los segundos a tratar de lograr la independencia de sus territorios, en vez de aunar esfuerzos para conjuntamente ganar la guerra. Se complicó la situación con la división y enfrentamientos producidos entre las diversas “familias” del PSOE.

Quienes eran conscientes de la gravedad y actuaron en consecuencia y con lealtad a la República fueron los comunistas. Por eso no era de extrañar que Juan Negrín se apoyara en ellos, al hacerse cargo de la presidencia del gobierno, aunque eso injustamente le estuvo pasando factura incluso en el seno de su propio partido, cuando el PSOE le expulsó en el año 1946 junto a otros 35 significativos dirigentes. Esa medida arbitraria fue corregida en el XXXVII Congreso Federal del PSOE, celebrado en julio de 2008 al serles devueltos simbólicamente los carnets a través de sus familiares.

Con el tiempo y gracias al riguroso trabajo de prestigiosos historiadores como: Gabriel Jackson, Ángel Viñas, Enrique Moradiellos, Juan Marichal, Helen Graham, Ricardo Miralles, Paúl Preston y otros, ha quedado demostrado que Juan Negrín, nunca fue rehén de los comunistas y con relación al celebre oro de Moscú, no le quedaba otro remedio por la traición de Gran Bretaña y Francia hacia la República, que con el acuerdo del Consejo de Ministros, enviarlo a Rusia para cubrir los gastos de armamento y suministros necesarios y perentorios del pueblo español. Aparte del peligro que representaba, que cayera en manos del bando faccioso sublevado.

Durante el régimen anterior y hasta bien entrada la democracia (aun continua por mediación de algunos nostálgicos del franquismo), Juan Negrín fue el político más denostado, acusándosele de haber prolongado la guerra innecesariamente. La realidad, es que él tenía una visión muy amplia de la situación que atravesaba Europa, no en vano, se relacionaba a nivel profesional con sobresalientes científicos y posteriormente en su faceta política, con políticos de talla internacional. Por eso no debería extrañar, su idea de prolongar la guerra y es que la rendición ante el sanguinario de Franco, no garantizaba como posteriormente se demostró que no hubiera represalias.

Si la determinación de Juan Negrín de prolongar la guerra en España para unirla a la mundial se hubiera hecho realidad, de ahí su celebre frase: “resistir es vencer”, ahora estaríamos hablando de él, como un hombre de Estado, en la línea de Wiston Churchill y Charles de Gaulle.

Aunque Pedro Sánchez y su gobierno lo está tratando de corregir, pero nuestro país ha sufrido una gran regresión en derechos y libertades debiéndose abordar sin tibiezas. La clase política y las instituciones están muy desprestigiadas, entre estas la propia MonarquíaEl Pueblo Español después de un debate constructivo, sosegado y sereno merece ser consultado para que exprese libremente sobre la clase de Estado que desea: el actual monárquico, o que se produzca un cambio más democrático y justo a otro republicano.

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Militante de los sindicatos ingleses (Trade Unions) desde 1971 y hasta mi regreso de Londres en 1976. Afiliado a la UGT y al PSOE en Londres desde junio de 1972. Cofundador y coordinador sindical de la F.A.E.E.R.U. (Federación de Asociaciones de Emigrantes Españoles en el Reino Unido). Fundador de la cooperativa de servicios PAILARCA (Pablo Iglesias-Largo Caballero). Miembro de los dos primeros comités regionales del Partido Socialista Canario -PSOE- 1977-1985 y por esas mismas fechas, miembro de las primeras ejecutivas insulares de Gran Canaria del PSOE y de la UGT. Cofundador en 1980 de Izquierda Socialista y su coordinador en Gran Canaria hasta 1989. Miembro del primer Consejo Federal de la Emigración del PSOE. Presidente del 1er. Comité de Empresa por la UGT del Hospital Materno Infantil de Gran Canaria. Concejal de deporte y de los distritos: Isleta, Santa Catalina y Guanarteme del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, legislatura 1983.1987. Miembro de la Comisión Permanente de Deporte de la FEMP (Federación Española de Municipios y provincias) y del pleno del CSD (Consejo Superior de Deporte). Cofundador en 1991 de la Fundación Juan Negrín y su secretario durante 23 años (hasta 2014).

1 Comentario

  1. Siempre he oído de voces cercanas que Negrin era más falso que su peseta. “Eres más falso que Negrin”. No era cierto y ahora ja lo sabemos pero: como es el que gana el que escribe la historia, esta, nos la han falsificado hasta convertir, un “Gran Hombre”, por sentimientos patrios y capacidad intelectual, en un “falso”. Pero también sabemos que, contra el infierno de la extrema y genocida derecha, hacen falta todos los ángeles. Con alas y sin ellas, independientemente de su lengua.

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