El escritor y articulista Javier Marías no desaprovecha un ápice la ocasión que le brinda su tribuna semanal en El País para abrir una nueva polémica, la enésima, sobre casos siempre relacionados de un modo u otro con la violencia de género, un tema que le apasiona y que él no para de cuestionar una y otra vez, negando la mayor y sumándose pudor al carro de los negacionistas de esta lacra que contabiliza cada año decenas de mujeres asesinadas a manos de sus parejas o ex parejas y miles de denuncias y condenas por este motivo. Este domingo 15 de septiembre, en su sección semanal ‘La zona fantasma’ de El País Semanal, el prestigioso escritor, uno de los narradores españoles de mayor proyección internacional, ha vertido su ira contra el propio medio en el que publica semanalmente sus artículos. En esta tribuna periódica pone en cuestión la profesionalidad periodística de todo el equipo de redacción que dirige la prestigiosa directora Soledad Gallego-Díaz.

El artículo titulado ‘Denuncias anónimas’ reprocha a la dirección editorial de El País lo que considera una “cobertura exagerada” –“dos páginas enteras el primer día”– de los “supuestos acosos” del tenor español Plácido Domingo. “Cualquier periódico debería saber que lo mal hecho, mal hecho está, venga de donde venga”.

Lejos de moderar sus críticas, el autor de novelas como Mañana en la batalla piensa en mí o Berta Isla, entre otras muchas, equipara estas noticias publicadas en El País con las prácticas que llevaban a cabo los servicios de inteligencia de la Stasi en la desaparecida Alemania del Este antes de la caída del Muro de Berlín. “Hay quienes sostienen que esto está bien según el delito: abuso de menores, narcotráfico, terrorismo, fechorías eclesiásticas, medioambientales o de corrupción. Puede ser, pero es muy fácil que la justificación de unos casos lleve rápidamente a la de todos”, apunta en el citado artículo.

Marías, quien asegura que no ha visto al cuestionado tenor español más que en televisión y añade que no tiene “ni idea de cómo es”, se limita a definirlo como “lo que comúnmente se llama un ligón, siempre y cuando se den por buenas las acusaciones de la veintena de mujeres que lo han denunciado públicamente por acoso sexual. Marías no ve “raro” que “alguien te esté cogiendo la mano durante un almuerzo de negocios” o “que te ponga la suya en la rodilla”. Según el escritor, que publica sus columnas en El País desde hace años, estos hechos indican que “quien lo hace pretende ligar o es tocón, como Mercedes Milá, que no paraba de tocar a sus entrevistados sin aparente intención”.

Medios de clara tendencia conservadora como Periodista Digital no han dudado un instante en jalear los comentarios negacionistas de la violencia machista del escritor madrileño por lo que considera un “linchamiento feminista” de El País contra Plácido Domingo.

Apoyo a Harvey Weinstein

No es la primera ocasión que Javier Marías sale en férrea defensa de un hombre de relevancia pública acusado de acoso y abusos sexuales. En febrero de 2018, Marías defendió abiertamente a Harvey Weinstein, el premiado y famoso productor de Hollywood, pese a los incontables casos de actrices que lo han denunciado en los tribunales por supuestos abusos e incluso agresiones sexuales. Tras recibir numerosas críticas por aquel artículo, titulado ‘Ojo con la barra libre’, Marías recibió el apoyo público de otro insigne académico de la lengua y también novelista de prestigio internacional como es Arturo Pérez-Reverte, y también del adjunto a la dirección de El País, el periodista Juan Cruz. A finales del pasado agosto, el juicio contra Weinstein se aplazó ante la aparición de nuevas acusaciones contra el famoso productor cinematográfico.

6 Comentarios

  1. Me parece que se está parcializando demasiado lo que plantea Marías en sus artículos. El enfermizo feminismo exagerado no trata de buscar la igualdad con el sexo masculino, mas bien desea llevarlo al cadalso, condenarlo, aún antes de que existan pruebas y basado solo en testimonios, que como bien dice Marías que podrían ser fabricados por alguien con sed de venganza. Los medios sociales, en su mayoría, hacen las veces, y con mayor alcance y efectividad, que la odiosa y criminale Inquisición católica.

  2. Con los escritores españoles, ¡siempre es objetivamente la misma historia! La mayoría piensan con una mentalidad franquista que no pueden ya evitar (¡no ni se dan cuenta!), y otros con una pedantería de retóricas (en líneas que ellos mismos promueven y se autopremian) en la cual RECONOCER (con la razón) no existe; o sea, se montan un bla-bla y más bla-bla estúpido (pero negacionista-narcisista-halagador-chismoso de propietarios de la patria) tan sobreprotegido por las tantas influencias, que desgraciadamente mueven, que ya eso no deja vivir a otra luz (de razón, de Dios ya llorando, de vergüenza, etc) en nuestra sociedad. En fin, siempre serán así ellos, pero el asco que dan solo es cuestión de no taparlo jamás y de enseñarlo, por un deber ético, para que no vuelva a ocurrir en España y haya luz, ¡cuando sea!,cuando la putrefacción se repudie al fin.

  3. ¿POR QUÉ LOS ESCRITORES ESPAÑOLES, REVERTE, MARÍAS, CRUZ, ETC. MIENTEN Y MIENTEN SIN PARAR. Lo voy a decir: Si tú metes durante 40 años a un país (España) en un aislamiento atroz y vetando a toda la luz, por lógica, por razonamiento simple, te sale que eso ha sido caldo de cultivo idóneo para MILES DE SINRAZONES o de mentiras y que, día tras día, han ido echando más raíces y más raíces, más tallo y más hojas. Exacto, en el mundo ha habido muchas OPORTUNIDADES (y caldos de cultivo) PARA LAS MENTIRAS y, por el contrario, para la verdad no han dejado ni un chupachup, ¡nada!, ni un vaso agua. Y siendo los escritores son los máximos responsables de transmitir mensajes no dañinos a la sociedad. Además, en cuanto alguien sale LUCHANDO POR LA VERDAD, desmantelando y atacando a los prejuicios, al momento salen jaurías por todos sitios (jaurías incluso de intelectuales o de científicos o de políticos) impidiendo que ése viva. Mira, a mí me han vetado hasta las lágrimas…, ¡con eso ya digo todo lo que queda en esto! Claro que sí, y comprendí hace tiempo lo que sufrió el pobre de Galileo, etc. http://luchartieneunsentido.blogspot.com/

  4. El señor Javier Marías, no se merece las lectoras que tiene desde Kaia Berger, hasta yo misma.
    Una mujer corriente no puede denunciar a un rico y famoso, los abogados las aplastarán. Y lo saben…

  5. Que triste saber que los de lapiz y pluma se han vuelto criticos nefastos de un personaje que se ve tenia las manos muy largas y toconas. Es repulsivo y asqueroso intentar hacer mas honda la herida de las mujeres .Dediquensen a hacernos felices con su escritura y metansen este tipo de opiniones en……

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