Israel tendrá elecciones legislativas el 2 de marzo de 2020, la tercera convocatoria en un año. Una mayoría de 96 diputados votaron para disolver la Knéset (Parlamento) y convocar a elecciones después de que la fecha límite para la formación de Gobierno hubiera expirado la medianoche del miércoles.

El primer ministro y líder del Likud, Benjamin Netanyahu, y el líder de la formación política Azul y Blanco, Benny Gantz, no lograron ponerse de acuerdo para formar Gobierno y ninguno tenía el apoyo parlamentario necesario para hacerlo en solitario.

Los 55 parlamentarios del Likud con el bloque ortodoxo no sumaron lo suficiente para llegar a la mayoría necesaria de 120 escaños y, los 35 escaños de la formación Azul y Blanco no eran suficientes para que Gantz formara un gobierno. En el medio, el líder de Israel Beiteinu, Avigdor Lieberman, se negó a apoyar con sus ocho diputados a un ejecutivo dirigido por Netanyahu y Gantz.

Las elecciones de abril fueron históricas en Israel al ser las primeras en no poder formarse Gobierno, aunque Netanyahu fue votado por mayoría. El líder del Likud inició negociaciones con Gantz y meses de bloqueo obligaron a elecciones en septiembre. Los resultados de las elecciones fueron similares a los anteriores y el bloqueo se mantuvo.

Durante años, Netanyahu dominó la política israelí, pero ahora se encuentra cada vez más debilitado. El primer ministro está acusado de corrupción, fraude y abuso de confianza en tres casos judiciales, la primera vez que un primer ministro israelí se enfrenta a cargos formales en la historia del país.

Gantz hizo un último intento de romper el bloqueo al proponerle a su rival y primer ministro formar un gobierno de unidad en el que Netanyahu asumiera el liderazgo solo en la segunda mitad de su mandato, siempre y cuando fuera absuelto. Pero Netanyahu niega haber cometido irregularidades.

Netanyahu optó por una estrategia de contraataque y acusó al sistema judicial de llevar a cabo un «golpe de estado» para sacarlo del poder y afirma que hay intereses extranjeros en juego que desearían ver a un gobierno israelí debilitado.

La oposición lo acusa de debilitar el estado de derecho al presentarse como víctima de una conspiración de «estado”, argumento que, por cierto, también utilizó uno de sus grandes aliados de política exterior, Donald Trump en el impeachment.

Nada garantiza que las elecciones de marzo produzcan resultados electorales que rompan el punto muerto, dice el Times of Israel. Una encuesta publicada el martes, citada por el periódico israelí, muestra que el partido Azul y Blanco ha capitalizado la crisis de credibilidad de Netanyahu.

Gantz podría alcanzar los 37 diputados, mientras que Netanyahu tendría 33 en un Parlamento de 120. Si la encuesta se confirma en las urnas, ambos tendrán que volver a la mesa de negociaciones para formar una coalición para gobernar.

La encuesta también señala el riesgo de que el Likud siga cayendo en las encuestas si Netanyahu gana las primarias para el liderazgo y la crisis de credibilidad pasaría del político al partido.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

dos × tres =