La viuda de Perón y un saludo que cuesta digerir.

En la década de los setenta, cientos y cientos de argentinos y argentinas que escaparon de las garras de la sangrienta dictadura cívico-militar-eclesiástica encontraron refugio y solidaridad en España.

 No pocos de ellos y ellas echaron raíces en la tierra de Cervantes mientras que la mayoría regresó a su país después del final de aquella pesadilla.

 También en España se refugiaron no pocos asesinos que habían participado en la organización conocida como la Alianza Anticomunista Argentina (la Triple A), un grupo de  criminales gestado desde el propio Estado.

  Principal artífice de su creación fue José López Rega, un ex policía de extrema derecha que acompañó a Perón en su exilio madrileño cumpliendo tareas de mayordomo y luego  se convirtió en ministro de Bienestar Social durante la presidencia de Isabelita.

  Antes del golpe del 24 de marzo de 1976, López Rega se fue de la Argentina  y volvió a instalarse en España, entonces como embajador ante los gobiernos europeos. Nada menos.

 Durante una década permaneció en las sombras, hasta que en 1986 fue localizado y detenido en los Estados Unidos y extraditado a la Argentina, ya durante el gobierno de Alfonsín.

  Por su estado de salud, debió ser internado en un hospital de la ciudad de Ezeiza, donde murió el 9 de junio de 1989, procesado pero sin condena.

 Otros represores de su misma calaña también encontraron refugio en España mientras en la Argentina familiares de las víctimas y organismos de Derechos Humanos no han dejado de reclamar sus extradiciones para que sean sometidos a juicio por delitos de lesa humanidad.

 Entre los nombres más célebres que disfrutaron de su exilio dorado se recuerda al fallecido ex comisario Rodolfo Almirón, sindicado como el autor de varios asesinatos ´por los que nunca fue juzgado.

 Almirón mantuvo estrecha relación con personajes de la derecha y ultraderecha españoles, entre ellos Manuel Fraga Iribarne, de quien fue su custodio.

 También participó en el adiestramiento de los hombres que integrarían el grupo de custodios de Felipe González.

  La impunidad también protege desde hace años  a María Estela Martínez,  la segunda viuda de Perón, refugiada en España tras el golpe que dieron las fuerzas armadas el 24 de marzo de 1976.

 Isabelita presidenta fue el presente griego que dejó Perón a los argentinos y argentinas,  contradiciendo de esa manera una de sus consignas más repetidas: “Mi único heredero es el pueblo”.

  La misma Isabelita había firmado un decreto en el que ordenaba a las fuerzas armadas el “aniquilamiento de la subversión”.

 Desde entonces, miles y miles de argentinos y argentinas cargaron sobre sus espaldas el rótulo de subversivo o terrorista, algo que en la práctica dio visos de legalidad al secuestro, la tortura, la desaparición de personas, el confinamiento en campos clandestinos de concentración,  la muerte y el robo de niños hijos de las víctimas. 

   Isabelita permaneció detenida un tiempo, pero finalmente pudo salir del país para radicarse en España donde ya había compartido el exilio que Franco le concedió a Perón.

ISABELITA Y SUS CUENTAS PENDIENTES

  Desde hace años que desde la Argentina se viene reclamando la extradición de la viuda de Perón, refugiada en su mansión de Puerta de Hierro, en Madrid, lejos del brazo de la Justicia, gozando de su impunidad y del buen pasar económico que recibió como herencia, además de una jugosa jubilación y cuatro millones de dólares que le habría mandado Carlos Menem cuando el hombre que indultó a militares y policías genocidas era presidente, dinero que habría sido extraído de fondos reservados.

 RECLAMAN QUE ISABELITA SEA SOMETIDA A JUICIO

A la derecha de Isabelita aparece José López Rega, creador de la criminal organización Triple A. En España también dejó su marca.

UN DOCUMENTO

En un documento que acaba de tomar estado público,  familiares de víctimas de la Triple A insisten en reclamar justicia por los crímenes cometidos mientras la viuda de Perón ejercía la presidencia de la Nación Argentina.

 Se le acusa de haber firmado el decreto por el cual se ordenaba a las fuerzas armadas el aniquilamiento de la subversión.

 Aquel decreto fue la vía libre para que lo militares pusieran en marcha el plan criminal, como dijeron los jueces en la sentencia que condenó a los comandantes del genocidio en 1985.

 El documento de familiares de las víctimas critica a quienes reivindican la figura de María Estela Martínez,  entre ellos el Papa Francisco I, el argentino Jorge Bergoglio, quien llamó en estos días a la viuda de Perón para felicitarla por su 90 cumpleaños.

 El documento al que hacemos referencia, expresa lo siguiente:

 -Familiares de asesinados por la Triple A y la CNU, vemos con asombro y profundo dolor las reivindicaciones  a la figura de quien fuera presidenta de la Nación durante los años 1974 a 1976, que en ocasión de su 90 cumpleaños han circulado por redes y medios,  entre ellas la del secretario de Derechos Humanos de la CGT, dirigentes políticos y el propio Papa al hacer público su llamado.

-Nos preocupan particularmente las miradas que consideran que la democracia está en deuda con ella y que reclaman “memoria y reconocimiento” para la ex presidenta.

 -Tenemos entonces que recordar que durante su gestión actuaron la Triple A y la CNU, organizaciones que, al amparo estatal, asesinaron a cientos de compañeras y compañeros militantes en todo el país.

– Debemos recordar también que el inicio del terrorismo de estado y ex exterminio se gestaron en ese gobierno democrático, con la firma de los secretos del Operativo Independencia y que los trabajadores fueron duramente atacados con la implementación del plan Económico de Celestino Rodrigo.

-Como víctimas y familiares de víctimas de esa avanzada represiva, llamamos a la reflexión a quienes desde el campo popular promueven una mirada acrítica de esa dura etapa de nuestra historia. Y seguimos recamando justicia para nuestros seres queridos.

Apúntate a nuestra newsletter

1 Comentario

  1. La triple A, comenzó denominándose Comando de Organización viviendo Perón. Con él se iniciaron los asesinatos en masa. Se de lo que hablo, me libré de milagro.

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre