En la República Federal de Alemania no entienden muchas cosas de la política española, algo que es recíproco, por cierto. Sin embargo, mientras en el país germano están prohibidos los partidos neonazis, en la campaña electoral de las elecciones autonómicas madrileñas se ha visto cómo Isabel Díaz Ayuso (IDA), candidata de un partido conservador y democrático, no hace más que blanquear a los neofascistas y no ha ocultado su intención de pactar con ellos para poder gobernar, algo que preocupa, y mucho, entre los dirigentes más moderados del PP. Este hecho no sorprende sólo en Alemania, sino también en el resto de las democracias de Europa.

Lo que pretende Díaz Ayuso, y lo que ha hecho el Partido Popular en Murcia, la ciudad de Madrid o Andalucía, por citar tres ejemplos, al pactar con Vox es algo que en Francia o Alemania sería absolutamente imposible porque en esos países los partidos conservadores sí que saben las líneas rojas que en democracia no se deben cruzar, algo que Díaz Ayuso y el PP de Pablo Casado obvian porque, no en vano, su formación política fue fundada por exministros franquistas, los «12 Magníficos». En el Partido Popular siempre ha existido una parte de su dirigencia muy cercana al régimen de Franco, no en vano, hasta el año 2002 no hizo una condena expresa del golpe de Estado del 18 de julio de 1936 y del régimen dictatorial que duró más de 35 años después de la Guerra Civil.

El hecho de que Isabel Díaz Ayuso no se esté planteando poner ningún veto a Vox sorprende en las democracias occidentales más avanzadas. En Alemania, concretamente, han bautizado a IDA como la nueva Marine Le Pen. En concreto, el prestigioso semanario Der Freitagha publicado un artículo dedicado a las elecciones que se celebran hoy en la Comunidad de Madrid con un titular que deja poco espacio a las interpretaciones: «Marine Le Pen en español».

El artículo señala que la izquierda se encuentra en un escenario en el que el principal objetivo es «prevenir un gobierno fascista de derecha del partido de derecha PP y del partido fascista VOX en esta región de España». En Alemania no blanquean a la extrema derecha, como hace IDA y llaman a Vox por su nombre. El ansia de poder de la derecha española, o la subjetiva creencia de que el poder es suyo porque ellos representan a las élites que siempre han gobernado «por la gracia de Dios».

La prensa alemana, en concreto, la revista Stern, ya definió a Isabel Díaz Ayuso como «la Donald Trump española» porque «siempre confía en el enfrentamiento más que en la cooperación con el gobierno central». Por otro lado, recalcó mucho en el hecho de que Díaz Ayuso tiene «un concepto extraño de la verdad». A los alemanes les llamaba la atención, sobre todo, «sus argumentos extravagantes».

Sin embargo, la comparación con Marine Le Pen es mucho más acertada, sobre todo porque en Europa no se entiende que un partido democrático esté tan convencido de pactar con la extrema derecha. Mientras en Francia, por ejemplo, los partidos que realmente están dentro del ámbito de la democracia se unen para evitar que el Frente Nacional llegue al poder, en la Comunidad de Madrid ya se da por hecho que habrá un gobierno fascista. Ya lo dijo el alcalde de la capital: «seremos fascistas, pero sabemos gobernar». La propia Díaz Ayuso no tuvo problema en reconocer que «cuando te llaman fascista, es que lo estás haciendo bien». Estas frases en Alemania conllevarían una investigación criminal porque su Código Penal recoge explícitamente el delito de exaltación del fascismo.

Por eso, en Alemania no entienden que IDA se postule como la favorita para arrasar en las elecciones de hoy, del mismo modo en que les parece incomprensible que los partidos de izquierda y de centro no hayan creado un frente común para evitar que el fascismo llegue a las instituciones y que tengan el control sobre la vida de la ciudadanía.

Si Díaz Ayuso gana hoy y necesita de los escaños de Vox para gobernar, nadie duda de que pactará con los ultras porque ella se siente más a gusto con la extrema derecha que con otros partidos. Ya lo demostró con Ciudadanos que, a pesar de ser los representantes del cuñadismo hispánico, son un partido que tiene muy claros los objetivos que persiguen a la hora de gestionar un gobierno.

Ayuso, ¿camino a la Moncloa?

Se habla mucho de que estas elecciones madrileñas tienen un componente nacional. Es cierto, pero más allá de la guerra entre IDA y Pedro Sánchez, la realidad es que una victoria aplastante de la candidata del PP colocará en una situación muy difícil al propio Pablo Casado, porque, mientras el actual presidente del Partido Popular no ha hecho más que perder elecciones (hay que recordar que perdieron los comicios en los territorios (salvo Galicia)  en los que gobierna el PP), una victoria arrolladora en Madrid colocará en la rampa de salida a Ayuso de una posible candidatura a las próximas generales.

Además, la popularidad de la actual presidenta en funciones de la Comunidad de Madrid ha traspasado fronteras. No hay más que ver cómo los presidentes autonómicos, de todos los colores políticos, son increpados constantemente al grito «¡Viva Ayuso!».   

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2 Comentarios

  1. Trasladar la capital del Estado fuera de Madrid es la única garantía histórica de la continuidad de España en el futuro próximo. Madrid es y será la causa de la desaparición de España como entidad política.

  2. Contar una parte de la historia y omitir lo que no interesa es el instrumento de manipulación preferido por los progres.

    Reproduzco algunos párrafos del texto aprobado en la UE el Jueves 19 de septiembre de 2019, en un informe que lleva por título «Importancia de la memoria histórica europea para el futuro de Europa»

    1 «Considerando que, en algunos Estados miembros, las ideologías comunista y nazi están prohibidas por ley»

    2 «Recuerda que los regímenes nazi y comunista cometieron asesinatos en masa, genocidios y deportaciones..»

    4 «Expresa su preocupación por el hecho de que se sigan usando símbolos de los regímenes totalitarios en la esfera pública y con fines comerciales, y recuerda que varios países europeos han prohibido el uso de símbolos nazis y comunistas»

    Mientras eso se debate y se aprueba en la UE aquí gobierna una coalición de socialistas y comunistas y algunos proponen hacer un cordón sanitario con los ¿comunistas? para ¡¡¡defender la democracia¡¡¡.

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