Yo no escribo sobre gastrocosas. Cada vez me parece más tontuna toda esta moda sibarita cuando no elitista de las bebidas y comidas para inteligentes. Lo que no quita el gusto por el comer y el beber gustosos, pero me pasa un poco como con la moda: un traje no es Heidegger (conste que no soporto al tudesco tedioso).

Pero he aquí que a veces se pone uno bien y le gusta compartirlo; ya escribí sobre el modesto y fabuloso “Pappi’s” en Huelva, me encantaría haberlo hecho sobre mi favorito de todos: el antiguo “Edelweiss” en Madrid (ya no existe, está reinagurado y no está mal, pero…), o lo haría sin dudarlo sobre el “Terramundi” también en Madrid, entrando en el Barrio de las Letras frente a la Puerta de los Leones de nuestro Congreso, menú asequible y de primera; y, sin ir más lejos, se merecería un artículo el restaurante “La Corbata” en la gasolinera Avia justo en el límite entre Cantabria y Asturias, al borde de la autopista… impresionante y alcanzable.

Pero vuelvo últimamente, más por mi tierra, a la cervecería artesana “Insitu”, en Sanlúcar la Mayor (Sevilla), al final de la Cuesta de las Doblas o al principio, depende de dónde venga. Nada más entrar merece elogio la inmensa inversión que Ignacio Morillo (no sé si hay más socios, pero he hablado con él) ha hecho para montar esta fábrica y dispensario de cerveza, todo luce transparente y limpio, sólo una enorme cristalera separa a los consumidores de las tinas metálicas en las que producen. Impresiona el amor y la esperanza con la que un sitio como éste se construye, no sé si con un punto de locura porque si sale mal podría ser un gran dolor de cabeza…

No soy un consumidor exquisito de cervezas, para mí es difícil desbancar a un botellín helado de Cruzcampo o una roja de Alhambra, por mucho que digan; pero he probado unas cuantas y resulta que las que elabora “Insitu” se sirven a la temperatura que en el Sur cabe esperar y tienen, cada una de ellas, los matices que te pueden hacer recorrer la carta con unos amigos para terminar entre risas, placeres y esa dulzura necesaria de la embriaguez elegida, por puro desvío, ese matiz de la droga que nos hace llevadera la basura de la vida.

He probado un buen puñado de la famosa variante Indian Pale Ale; la que no sabe a semillas de loto tiene un toque a flor del pitiminí que termina por ahogarte en el primer tramo de la caña. Quizá no se deba consumir la primera del menú, porque su sabor es muy potente, pero en “Insitu” la IPA es un prodigio de frialdad amarga repleta de un intenso tostado que, una vez degustada, se mantiene en la memoria peligrosamente, por aquello de la salud.

Además, Ignacio, con su loca risa ostentosa y estentórea, hace de comer: todo medido para provocar la sed y la felicidad, ¡qué coño será eso de la comida sana! IPA y codillo de cerdo al horno son pareja de hecho, pero es que hace una ventresca de atún con tomate y albahaca… o una lasaña de boletus… todo gustoso y sabroso, nada suave pero sí delicado… es para beber cerveza, no Evian La Goutte con “crudités” de zanahoria… les deseo larga vida a los salubres.

Postre: la Irish Stout, una cerveza negra que no te deja como si te hubieras comido un pollo crudo y que mantiene el frescor aunque no la deglutas ipsofacto.

Últimamente, si me apetece salir o quedar con alguien, me gusta ir al “Insitu”, tengo la sensación de estar disfrutando sin gilipolleces, con conocimiento y sin estafas, precios inmejorables hasta si no eres parlamentaria, fabuloso. Les deseo lo mejor, a los dueños y a ustedes, la vida es para morir de haber vivido.

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Francisco Silvera. Huelva, 1969. Licenciado en Filosofía por la Universidad de Sevilla y Doctor por la Universidad de Valladolid (tesis: Obra y edición en Juan Ramón Jiménez. El «poema vivo»; Premio Extraordinario de Doctorado). He sido gestor cultural, lógicamente frustrado, y soy profesor de instituto, de filosofía, hasta donde lo permita el gobierno actual. Director del Festival Internacional de Música Ciudad de Ayamonte (2002 y 2003). Coordinador de los actos del Trienio Zenobia-JRJ 2006-2008. Asesoría musical para la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía (2003-2013). Consejo Asesor Literario de la Diputación Provincial de Huelva (2002-2013). Colaboro semanalmente con la prensa escrita en Huelva Información. Junto a Javier Blasco, he codirigido Obras de JRJ, en 48 volúmenes para Visor; he publicado varios ensayos en torno a su concepto de «obra»: -Copérnico y Juan Ramón Jiménez. Crisis de un paradigma (2008) -El materialismo de Juan Ramón Jiménez. (JRJ excavado: alma y belleza, 1900-1949) (2010) -Juan Ramón Jiménez en el Archivo Histórico Nacional: Vol 2. MONUMENTO DE AMOR, ORNATO y ELLOS (2011) -Poesía no escrita. Índices de Obras de JRJ, junto al profesor Javier Blasco (2013) Lejos de tener vocación de cuentista, sí me encuentro cómodo en la prosa corta, lo que me hace deambular entre el relato, el microrrelato, la estampa o el poema en prosa. Veo poco más que comercio en la literatura actual; suelo experimentar con la forma. Mis libros: -Las apoteosis (2000) -Libro de las taxidermias (2002) -Libro de los humores (2005) -Libro del ensoñamiento (2007) -Álbum blanco (2011) -Tenebrario (2013) -De la luz y tres prosas granadinas (2014). -Libro de las causas segundas o Las criaturas (2014, Epub) -Mar de historias. Libro decreciente (2016). -Libro de los silencios (2018) -Pintar el aire (2018, en colaboración con el pintor Miguel Díaz) He publicado cuentos en diversas revistas y he sido recogido en varias antologías, como Mundos mínimos. El microrrelato en la literatura española contemporánea (2007), editada por la profesora Teresa Gómez Trueba; Microrrelato en Andalucía (2007), edición del crítico Pedro M. Domene, y más recientemente en Velas al viento. Los microrrelatos de La Nave de los Locos (2010) o Mar de pirañas. Nuevas voces del microrrelato español, ambas por Fernando Valls (2012). En el blog literario de este crítico se pueden encontrar textos míos. Mis artículos en: quenosenada.blogspot.com.es. Libro de los silencios ha sido galardonado por el jurado del XXV PREMIO DE LA CRÍTICA ANDALUZA de 2019 en la modalidad de relatos.

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