Para Arianna Luccardi

 

No la reconoce, León. No reconoce en absoluto a esa chica de cara redondita famosa en los mentideros de la literatura y el sexo por su destreza en el uso de la técnica del carrete filipino; eso se cuenta.

Está preparando su zumo diario y al partir la segunda naranja lee el nombre, Isabel Preysler; y tiene que leerlo dos veces para creérselo. Será alguna hija… Pero no, el texto no deja lugar a dudas: modelo de lujo para Pedro del Hierro, contentísima porque va a ser o ha sido otra vez abuela. ¡Abuela! Cinco nietos. Y parece una mujer de cuarenta años o menos. ¿Lo parece? Sí, hasta en el brillo de los ojos lo parece. Pero también hasta el brillo de los ojos es falso, como la sonrisa y los pómulos e incluso el aire que la rodea es falso; todo es falso, o más exactamente: es teatro. ¡Qué magnífica actriz y que energía y fuerza de voluntad para mantenerse en el corazón del candelero tantos decenios! ¿Más de cincuenta años haciendo de Isabel Preysler?

León detiene el proceso de elaboración de su saludable zumo de naranja diario y corre al despacho para transmutarse en Daniel Fénix -su trasunto como fotógrafo. Coge una cámara, y ya transformado en alguien que sólo ve formas, líneas, colores y masas dispara varias veces sobre el periódico levemente manchado, atravesado por un cuchillo brasileño de hoja de sierra y mango blanco.

Minutos después Fénix desaparece y vuelve Salgado El Cazador de Cuentos, el zumo ya está terminado, sólo queda echarle una cucharadita de lecitina de soja, otra de germen de trigo y una última con levadura de cerveza. Mezcla todo y se lo bebe sin prisa y absorto. Al terminar deja el vaso en la friegaplatos y se vuelve hacia el poyete para recoger todo: el cuchillo, el exprimidor, los botes que va cerrando. Ya sólo queda la revista. León arruga con cuidado de que no se escape nada fuera las hojas de papel cuché salpicadas de zumo y pulpa, las medias cáscaras de naranja dentro, y arroja todo a la basura; pero antes ha mirado la fecha de la revista: enero de 2019.

Le da un poco de miedo esa mujer; le inquieta. Pero en el fondo de su corazón la aplaude. Porque no es sólo una actriz, es también la autora y directora de su impecable -y enormemente rentable- obra de teatro.

 

Nunca Podrás Perdonarte


(Javier Puebla es el primer escritor en la historia de la literatura en haber escrito un cuento al día durante un año: El Año del Cazador, una suerte de novela neurológica que sólo puede conseguirse completa y editada en papel solicitándosela directamente al autor a través de Twitter, Instagram o Facebook, o en el correo elcazadordecuentos@javierpuebla.com

 

Esta Suite que se está publicando en Diario16 se prolongará al menos durante 33 días y está inspirada por el deseo de recuperar el espíritu y la forma de observar la vida con unos ojos distintos, ojos de Cazador de Cuentos, y es también un exponerse ante el mundo, un “aquí estoy, aún estoy aquí y tú puedes verlo y compartir conmigo este imprevisible juego”.) Día 25.

 

https://www.facebook.com/ElCazadordeCuentos/

https://twitter.com/LeonCuentos

https://www.instagram.com/elcazadordecuentos/

 

(Mecanografía: LF)

Compartir
Artículo anteriorMadrid se moviliza por la libertad de los presos del procés
Artículo siguienteNueva documentación confirmaría la intrusión de hackers rusos en las elecciones americanas
Javier Puebla ha sido galardonado con diversos premios, tanto en prosa –Nadal, por Sonríe Delgado, y Berenguer, por La inutilidad de un beso– como en poesía: El gigante y el enano: V Certamen Vicente Presa. En 2010 recibió el premio Cultura Viva por el conjunto de su obra. Es el primer escritor en la historia de la literatura en haber escrito un cuento al día durante un año: El año del cazador; 365 relatos que encierran una novela dentro. En 2005 fundó el taller 3Estaciones y la editorial Haz Mlagros. Cineasta, escritor, columnista y viajero: ejerció funciones diplomáticas en Dakar durante cuatro años, y allí escribió Pequeñas Historias Africanas, Belkís y Blanco y negra. Gusta de afirmar en las entrevistas que nació para contar historias, y quizá por eso algunos de sus artículos parecen relatos o cuentos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

12 − 12 =