Alicia Espinosa, durante una entrevista este domingo a la asociación Somos Más. Foto: Instagram.

Alicia Espinosa Martín, madre de tres niñas menores de edad, no tiene antecedentes penales y ha incumplido reiteradamente el régimen de visitas impuesto por la justicia porque insiste que su ex pareja es un “maltratador que sigue maltratando”. Desde este lunes 29 de junio se encuentra en la cárcel de Aranjuez cumpliendo una pena de seis meses de prisión dictada por un Juzgado de lo Penal de Salamanca después de que el Gobierno le negara el indulto que había solicitado. “Sufrí mucho desde aquel momento que él llegó a mi vida. He soportado palizas por no abortar, insultos, guantazos… Después naciste tú, mi pequeña, y una nueva manera de maltratarme”, relata Alicia en una estremecedora carta abierta, dirigida a su hija de 9 años y subida a las redes sociales la pasada semana para anunciar su inminente ingreso en prisión.

“Es lamentable que denunciando una y otra vez la justicia nunca consideraba los hechos probados, siempre anteponían su versión y a mí me tomaban por loca o mala madre”, señala Alicia en la carta abierta. “Espero que pronto, muy pronto, la Justicia sea Justicia y en vez de ver en mí una madre nefasta por no obligar a su hija a estar con mi maltratador, vean a un maltratador que sigue maltratando”, añade.

La madre insiste que su ex pareja es un “maltratador que sigue maltratando” aunque “no constan denuncias por maltrato contra su ex pareja”, según fuentes judiciales

En una entrevista publicada en las redes sociales por la Asociación Somos Más, Alicia asegura entre lágrimas que su hija de 9 años ha visitado este mismo domingo pasado el punto de encuentro para encontrarse con su padre acompañada por su abuela materna. La menor “ha escapado” después de dejarla allí porque sigue sin querer ver a su padre, según el testimonio de la madre, aunque los responsables de este centro le aseguraron que la “niña se salió porque la puerta estaba abierta”.

Un extenso comunicado del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León remitido a Diario16 asegura que esta madre “ha incumplido de manera reiterada con los distintos regímenes de visitas que se han ido fijando desde 2012, obstaculizando la relación entre el padre y la menor, y haciendo imposible los encuentros entre ambos en el punto de encuentro familiar fijado en los términos acordados en distintas resoluciones judiciales”.

La versión de la justicia salmantina apunta que la “actitud obstruccionista “de Alicia” ha sido reflejada en sus informes “por los profesionales del punto de encuentro familiar, en el que deben tener lugar los encuentros entre padre e hija, y del equipo psicosocial adscrito a los juzgados”. Desde el TSJ de Castilla y León se asegura que “como consecuencia de los incumplimientos, la progenitora ha sido multada en varias ocasiones, requerida para que obedeciera las resoluciones judiciales, y advertida de que, de persistir en su comportamiento, podría estar incurriendo en un delito de desobediencia.

“Sufrí mucho desde aquel momento que él llegó a mi vida. He soportado palizas por no abortar, insultos, guantazos”, señala la condenada por desobediencia

A pesar de las advertencias del Juzgado de Familia, la madre ha incumplido el régimen de visitas que se ha desarrollado siempre bajo la supervisión de los profesionales del punto de encuentro familiar y que “ha ido evolucionando a lo largo de los años en función de la edad de la cría y de las recomendaciones del equipo psicosocial, velando siempre por el interés superior del menor”, apunta las fuentes judiciales.

En el año 2015, y en base a la “conducta obstativa” de la madre que impedía cumplir las fases del plan de visitas establecido conforme a los criterios de los profesionales, el juzgado dicta una providencia y reclama un nuevo informe sobre la evolución de la relación paterno-filial, informan en el TSJCyL.

Hace dos años, el Juzgado de Familia de Salamanca dicta una nueva sentencia en base al acuerdo alcanzado entre los progenitores, que pactan un nuevo régimen de visitas (el padre podrá ver a su hija dos días entre semana, fines de semana alternos y la mitad de las vacaciones). La jueza valida ese acuerdo pero, en atención a los antecedentes de la pareja, establece que se siga cumpliendo en el punto de encuentro familiar bajo la supervisión de los profesionales.

Juzgada y condenada por desobediencia

En octubre de 2019 se produce una nueva modificación de medidas, se mantiene la guarda y custodia de la menor y se acuerda remitir a la niña a terapia psicológica. “Varios de los incumplimientos del régimen de visitas han motivado que a la madre se le abran distintos procedimientos en los Juzgados de lo Penal por delito de desobediencia. Uno de ellos llega a juicio. En el juicio, la acusada, que estaba asesorada por un abogado, y el fiscal alcanzaron un acuerdo. Ella reconoció los hechos y se benefició de una rebaja en la petición de pena. Fue condenada a seis meses de prisión”, señalan estas mismas fuentes judiciales.

En el mismo acto del juicio, la jueza, ante la ausencia de antecedentes penales, aceptó suspender su ingreso en la cárcel. En ese momento fue apercibida de que si cometía cualquier delito o volvía a incumplir el régimen de visitas, se revocaría la suspensión del ingreso en prisión y tendría que ir a la cárcel para cumplir la condena de seis meses. “A pesar de las advertencias, la madre siguió sin respetar la resolución judicial que fija el régimen de visitas. Este hecho provocó que, tal y como había sido advertida, le fuera revocada la suspensión de la pena y se ordenara su ingreso en prisión. Esta decisión fue recurrida ante la Audiencia Provincial de Salamanca, que desestimó su recurso y confirmó la decisión del Juzgado de lo Penal de revocar la suspensión del ingreso en prisión.

En ese momento, la condenada a prisión por desobediencia solicitó el indulto al Gobierno y pidió de nuevo que se suspendiera su ingreso en prisión hasta que el Ejecutivo resolviera. El Juzgado de lo Penal accedió a esta solicitud. El Ministerio de Justicia le ha denegado el indulto. Una vez recibida la comunicación en el Juzgado, se ha dado cumplimiento a la sentencia y se ha ordenado su ingreso en prisión.

Estas mismas fuentes judiciales confirman que “en los juzgados no constan denuncias por maltrato contra su ex pareja” y que “los expertos del equipo psicosocial, que han valorado a la menor tras entrevistarse con ella y con el resto de los miembros del núcleo familiar, no creen que la niña haya sido agredida por su padre”.

Una vez que el Juzgado de Familia ha tenido conocimiento del ingreso en prisión de la madre acordado por la titular del Juzgado de lo Penal 2 de Salamanca, María Teresa Cuesta Peralta, “en cumplimiento de una condena aceptada por la madre”, ha oficiado a los servicios sociales para que velen por la niña. Alicia tiene pendiente al menos otro juicio por otro delito de desobediencia.

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