El control mediático es un requisito para la neutralización de los oponentes políticos. La infoxicación prevalece. Las ideas en pugna son globales entre los menos que lo tienen casi todo y los más que carecen de casi todo. El cerebro comunicacional del señor Sánchez es Iván Redondo. Un profesional que está en esa función luego de serlo de la campaña electoral para alcalde de Badalona de Xavier García Albiol. Aquello fue para las elecciones municipales de 2011 con las que éste consiguió ganar. Entre 2012 y 2015 ejerció de director del Gabinete de la Presidencia de la Junta de Extremadura, con rango de consejero, asesorando a Monago. El señor Redondo, y su grupo más allá del PSOE, son los que parecen controlar a Sánchez. También tienen el mandato de acabar con Unidas Podemos. Entre otras, la operación Errejón sigue adelante. Todo vale.

Al frente de la CEOE, el señor Garamendi, digno representante del empresariado español que juega con los naipes marcados, sin riesgos, ha tenido el descaro de sugerir que quienes deben horas de trabajo son los empleados a los empresarios. La avaricia se expande porque es el motor del saqueo. La Reforma Laboral sigue vigente. La fiscalidad justa y la lucha contra el gran fraude, tampoco.

Domesticar a la Justicia, además, es una tarea necesaria para perpetuar el statu quo. Franco lo sabía. También lograr que la gente no comprenda lo que tiene,  de ese modo no valorará lo que pierde. Lo que le roban. Así funciona. Franco lo administraba muy bien. Además, conocía que el miedo era más efectivo que la persuasión. Entonces promovió la idea de que «la política» era algo inadecuado para las «gentes de bien».  La jerarquía eclesiástica siempre lo acompañó en la “exterminación” de los disidentes, eximiendo de los pecados a los verdugos. Bendiciendo la Gran Cruzada. El Valle de los Caídos tal y como.

Las cosas están tan deterioradas que ya no sorprenden las decisiones institucionales lesivas para la mayoría de españoles. Se alude frecuentemente a la razón de Estado. El Tribunal Supremo ha dado carpetazo definitivo a la querella interpuesta por Izquierda Unida y el Partido Comunista contra el Rey emérito Juan Carlos I, Corinna Zu Sayn Wittgenstein, el director del CNI Félix Sanz y el excomisario Villarejo, entre otros, por trece delitos que incluían tráfico de influencias, blanqueo de capitales, amenazas de muerte o constitución de grupo criminal. La Sala de lo Penal alega que los hechos ya fueron investigados y archivados por la Audiencia Nacional el 7 de septiembre tras no encontrar indicios suficientes, decisión que no fue recurrida. Justicia equitativa para los españoles y españolas. Infoxicación.

Según dio a conocer Público.es, hace unos pocos años, en concreto el 4 de noviembre de 2014: “Militares de un regimiento acorazado en Valencia han sido instruidos durante dos semanas en ejercicios de «control de masas» sin que se les explicara por qué tienen que recibir esa formación.

En el cuartel se comenta que «según los mandos, hay que estar preparados para todo, y más en los tiempos que corren». Luego llegó el 155. Se prevé que se avecinen ajustes a nivel macroeconómico. Las personas sufriremos sus efectos. Unas cosas se justifican con otras. Tal vez.

Esta gente que permite que saqueen a España. Que deja a millones de personas en una situación de indignidad. Esa gente, debería recordar aquel pensamiento de Albert Einstein:

“La mayoría de la gente se avergüenza de la ropa raída y de los muebles destartalados, pero más debería ruborizarse de las ideas andrajosas y de las filosofías gastadas”.

Llegarán los tiempos. Le pese a quién le pese. Que la realidad se imponga.

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