Toni Albá es un gran humorista que destaca con sus imitaciones del emérito inviolable. Solo por eso, y en justicia, si el rey es intocable también debe serlo su bufón. Toni por sí solo es capaz de convocar una audiencia muy importante, cosa que siempre resulta muy rentable para cualquier cadena de TV, pública o privada.

Con motivo del escrache que la líder de C’s ha convocado y protagonizado el domingo 24 de febrero ante el domicilio actual de Puigdemont, el citado humorista ha escrito un twit en catalán que, traducido, dice lo siguiente:

“¡¡¡Buen viaje a Waterloo!!! (¡Vigila no pases de largo y termines en Amsterdam …allí estarías como en casa y además respetarían todos tus derechos laborales!)”.

He buscado el origen del escándalo porque el lunes 25 la solidaridad de Pepa Bueno con Arrimadas era tanta que no cabía en La SER, donde la propia ofendida aprovechó para precisar que “prostituta” significa “puta”. Y casi 13 horas después, Sandra Sabatés, en El Intermedio, afirmaba también que Amsterdam es prostitución, aunque no simplificando tanto como hace Casado cuando proclama sus ocurrencias como si fueran evidencias. Pero Wyoming siempre es humor y, por tanto, aceptaremos cualquier pulpo como animal de compañía.

Pero, recapitulemos, ¿ha leído usted la palabra “prostituta” en el tuit de Albá?

Al margen de que ha sido la misma Arrimadas quien ha promocionado a un humorista que espero siga protegido por la libertad de sonrisa, el texto de Toni está perfectamente ajustado al contexto, pues Inés acudió a montar un escaparate cerca de Amsterdam, y millones de españoles saben que en esa Venecia del norte también hay escaparates. El resto pertenece al libre albedrío de toda imaginación, esa que tantas veces elige significados cambiantes, e incluso opuestos, para una palabra que esta vez ni siquiera se ha escrito. Y aunque así fuera, que siempre lo sería en sentido figurado, sorprende que haya ofendido tanto a la líder del partido que con más naturalidad cambia de compañía para el siguiente viaje, y siempre por un determinado precio, como en cualquier negociación política.

De hecho, Arrimadas declaraba hace quince días que no se movería de Catalunya porque su ilusión era presidir la Generalitat. En cambio, mientras lo decía, ya tenía que saber que las encuestas vaticinan su derrota en unas hipotéticas elecciones catalanas cuya convocatoria no está en sus manos. A fin de cuentas, viene de ganar las celebradas bajo la excepción del 155, y retroceder no es plato de gusto para los ambiciosos.

Cada cual es divertido a su estilo, nunca alcanzaré la categoría de Albá. Por eso, a mí, el chiste que se me ocurre es aquel tan simple, pero siempre resultón, del barco que se hunde mientras una conocida hilera de seres vivos lo abandonan.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?
Compartir
Artículo anteriorLa recién elegida presidenta de la SGAE ya genera dudas
Artículo siguienteLos responsables de la crisis saldrán impunes
Nacido 1951, Madrid. Casado. Dos hijos y tres nietos. Cursando el antiguo Preu, asesinato de Enrique Ruano y la canción de Maria del Mar Bonet. Ciencias Políticas. Cárcel y todo eso, 1970-71. Licenciado en 1973 y de la mili en 1975. Director comercial empresa privada industrial hasta de 1975 a 1979. Traslado a Mallorca. de 1980 a 1996 gerente y finanzas en CC.OO. de Baleares. De 1996 hasta 2016, gerente empresa propia de informática educativa: pipoclub.com Actualmente jubilado pero implicado, escribiendo desde verano de 2015.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

3 × dos =