En la semana entre el 9 y el 16 de abril, el Instituto Carlos III contabilizó 34 muertos entre 50 y 59 años por Coronavirus, 5 entre 40 y 49 años, 134 ingresados en UCI por Covid entre 50 y 59 años, y 70 entre 40 y 49 años. Los hospitalizados por Coronavirus se situaron en esa semana en un total de 800 conciudadanos entre 50 y 59 años y 600 entre 40 y 49 años. Según el Instituto Carlos III, si usted tiene entre 50 y 59 años tiene una posibilidad de morir entre 250 si enferma de Coronavirus, una entre 110 de ingresar en la UCI y una entre 12 de ser hospitalizado. Según además la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) hasta un 16,5 % de los pacientes con la Covid 19 desarrolla un tromboembolismo pulmonar. La posibilidad de desarrollar ese tromboembolismo por una  vacuna de Astrazaneca según la misma sociedad es del 0,00034 %. Con estas cifras, la decisión de la señora Darias, que paralizó en mitad de la noche la administración de Astrazaneca a menores de 60 años, de ella y del Ministerio de Sanidad que prohíben expresamente la segunda dosis a los inoculados con la primera menores de 60 años, sólo puede calificarse como una mezcla de incompetencia manifiesta, maldad y sumisión a los dictados de Alemania. Incompetencia, maldad y sumisión que cuestan, y costarán, muchas vidas de ciudadanos españoles.

La EMA (Agencia Europea del Medicamento), la OMS han indicado que se debe seguir administrando Astrazaneca pues son infinitos los beneficios en relación a los riesgos. 82 entidades científicas españolas que agrupan a 200.000 profesionales pidieron a los políticos que  no suspendieran campañas de inmunización “sin atender a criterios científicos ni de forma impulsiva”. Se referían sin duda a la señora Darias y su suspensión en mitad de la noche de Astrazaneca para los menores de 60 años, sin consultar a ningún científico ni a nadie que no fuera un político estiralevitas. El daño que hizo fue terrible, pues infundió pánico en muchas personas mayores de 60 años, que con toda la razón del mundo, se preguntaron por qué a su vecino de 59 años se le prohibía la vacuna y la segunda dosis y a él se le citaba para inocularle esta vacuna. Es por ello que en cualquier país civilizado que no fuera un mero protectorado sumiso esta señora hubiese sido cesada de manera fulminante al día siguiente. Ya no estaría de ministra de Sanidad. Y es que ha conseguido lo imposible; empeorar el legado de Illa.

Y en estas estamos. A dos semanas de  empezar a administrar la segunda dosis a millones de españoles. Hablando de hacer  experimentos como mezclar vacunas, con una segunda dosis de vacuna ARN, o hablando de inocular una sola dosis, y hale, jódete y baila. No sólo es incompetencia o sumisión. Es pura maldad. Letal además.

Apúntate a nuestra newsletter

1 Comentario

  1. Sr Cerdan incompetencia se lo puedo aceptar hasta ahí es una opinión muy digna de defender ,pero lo de maldad eso sí que No ,porque cuando usted lo dice se vasara en pruebas fidedignas que usted debe tener o personajes de su calaña, valla al juzgado y denuncielo ,critique el proceso de vacunacion y digale a sus amigos que dejen de bloquear el CGPJ-TC – el DfPueblo Y disculpe por lo de calaña .ha sido un calenton. por cierto a mi tampoco me gusta la señora ministra Daría pero mejor que Casado,Ayuso,o la Cubana (Monasterio)

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre