La rueda de prensa de ayer tarde del ministro de Sanidad, Salvador Illa, no aclaró en nada, tras la reunión del Consejo Interterritorial con los consejeros Sanidad de las Comunidades Autónomas, si finalmente, y como estaba previsto, habrá opción de que las familias se desplacen de una comunidad a otra para pasar la Navidad con sus allegados. Una semana antes de la Nochebuena, los ciudadanos no saben qué hacer.

El propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció también en el Congreso que no se descartan medidas drásticas si el virus seguía en aumento.

Salvador Illa repitió hasta cansarse que lo que hay que hacer es «quedarse en casa» y deja en manos de cada comunidad la decisión de los posibles desplazamientos entre autonomías.

Las autonomías estudian endurecer las limitaciones a la movilidad y a las reuniones sociales que impusieron para los últimos días de diciembre y los primeros días de enero.

Cierres perimetrales

Así, serán las comunidades las que en los próximos días ordenarán o no cierres perimetrales que no contemplen excepciones para permitir la reagrupación con familiares o allegados, restringir a menos de 10 el número de personas permitidas en las comidas y cenas en los festivos o poner el toque de queda antes de la 01.30 horas.

Puede llegar a darse el caso que una persona de Burgos pueda desplazarse a Andalucía y no pueda entrar en Vitoria, que está a un paso.

De momento, la situación es una incógnita ante el aumento de la expansión del virus de esta semana. Una incertidumbre que angustia especialmente a las personas desplazadas a otras regiones y que quieren volver a casa por Navidad.

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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