La sociedad dominicana está clamando a gritos por un cambio en el gobierno porque la situación con el Partido de Liberación Dominicana (PLD) de Leonel Fernández en el poder hace muy difícil el desarrollo y la gobernanza ética y firme que necesita el país. No hay más que leer los artículos que ha publicado este medio en referencia a ciertos comportamientos presuntamente corruptos del ex presidente y de personas muy vinculadas a él.

La llave para este cambio la tiene el Partido Revolucionario Moderno (PRM) que, por el bien del país, debería acudir a las elecciones de 2020 repitiendo la papeleta del año 2012, es decir, Hipólito Mejía como candidato a la Presidencia y Luis Abinader para la Vicepresidencia. Todo debería estar, y no es imposible, encaminado a que esto se puede repetir por las reivindicaciones que el pueblo, en general, piden a voces por las calles, ciudades y pueblos, incluida la Diáspora, allá donde se encuentre, sobre el entendimiento en la dirección expuesta  de ambos líderes, según confirman fuentes de absoluta solvencia a Diario16.

Este movimiento político viene del poderoso renacer que ha tenido Hipólito Mejía desde que inició sus aspiraciones, el carisma que posee y su experiencia de Estado, lo convierten en el camino más corto para sacar al Partido de Liberación Dominicana (PLD) de Leonel Fernández del poder. Esto debe ser lo prioritario e inteligente para el diálogo y el arreglo. El PRM y los grupos externos deben de evitar democráticamente y haciendo ante el pueblo dominicano un gran ejercicio de razón sin miedo ni egocentrismos e intereses personales. Lo más importante por encima de «situaciones personales», es evitar la reelección del PLD y, para ello, el acuerdo de ambos líderes es imprescindible desde la generosidad hacia todos y todas los dominicanos y dominicanas, un acuerdo para concentrar todas las fuerzas, unificar criterios en torno a Mejía y organizar un gran Frente Opositor capaz de derrotar al PLD en el 2020.

El acuerdo es absolutamente necesario para que el PRM disponga de un tiempo continuado para implementar las políticas sociales que República Dominicana necesita. Por tanto, el pacto tiene que estar pensado desde el posibilismo positivo de que los dominicanos y dominicanas precisan un cambio en el Palacio Nacional. Para ello, sería muy importante que dicho proyecto se iniciara con Mejía y el apoyo de un político estadista como Luis, donde se unirá la indiscutible experiencia de gobierno de Hipólito con el conocimiento de las nuevas formas de hacer política económica y de desarrollo de Abinader.

Ambos líderes deberían abandonar sus intereses personales y centrarse en la creación de una unidad que tuviese el fin de sacar al PLD de Leonel Fernández del gobierno a través de los canales democráticos y de la voz del pueblo. Un político español dijo que había llegado el momento de que se iniciaran los cambios pero que quería que fuese el pueblo quien se lo dijera. Los dominicanos y dominicanas están pidiendo al cambio, por lo tanto, deben ser los políticos los que faciliten la decisión a adoptar cuando se introduzca la papeleta.

Una candidatura conjunta entre Hipólito y Luis sería el renacimiento de la esperanza en República Dominicana, pero, para lograrlo, ambos líderes, sobre todo Abinader, deben hacer un sacrificio en favor de la patria, porque es un hombre joven que será una garantía de que la política realizada para el pueblo va a continuar a partir de 2024 cuando, según lo indicado por las fuentes consultadas por Diario16, encabezaría la candidatura del PRM con el vicepresidente que él o el partido creyeran oportuno.

En las negociaciones del acuerdo Mejía también debería prevalecer el hecho de que Faride Raful sea la candidata al Senado por el Distrito Federal y que David Collado opte a la Alcaldía del mismo.

Fuentes consultadas por Diario16 en diferentes organismos internacionales indican que este pacto también sería bien visto tanto por la Unión Europea como por los mercados, dada la importancia de la economía y de la política de la República Dominicana para la región Caribe.

Por todo ello, no queda otra que alcanzar el pacto, que la papeleta del PRM para el 2020 esté encabezada por Hipólito Mejía junto a Luis Abinader, con el compromiso de que sea éste el candidato en 2024. Experiencia, modernidad política, conocimientos sobre economía y desarrollo junto, sobre todo, a un proyecto social y de seguridad orientado al pueblo sería la receta perfecta para desalojar al PLD del poder y que renazca la esperanza del pueblo dominicano.

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