Al pueblo llegabas los fines de semana y en las vacaciones y te sentías feliz porque estar allí significaba libertad porque los niños, los jóvenes, éramos los dueños de las calles, crecimos en las calles viendo cómo nuestros mayores tenían las puertas de las casas continuamente abiertas.

Crecimos en el pueblo sabiendo que, aunque algunas familias eran menos agraciadas, no les faltaba que comer, no les faltaban oportunidades, el pueblo les atendía, no era necesario visibilizar su drama, simplemente se echaba una mano y punto.

Llegaron los momentos de la evolución, la comarca de Torrijos empezó a crecer. En cinco años hubo tanta construcción nueva que hacían que el pueblo en sí pareciera el casco antiguo. A partir del 2010 comenzó el caos llego la crisis y las consecuencias…

«Quisimos evolucionar, abrimos nuestras calles, y tuvimos que cerrar nuestras puertas, no por prudencia, sino por miedo», afirma un vecino a Diario16.

La comarca entera empezó a sufrir las consecuencias, hasta el punto de que lugares como Torrijos, Val de Santo Domingo, Novés se convirtieron en lugares peligrosos, en ciudades sin ley: viviendas ocupadas por grupos, por familias numerosas que, lejos de venir a integrarse, venían a apoderarse de los medios ajenos sin importarles las formas y consecuencias.

Alunizajes de noche en comercios, robos con palizas, a mano armada, en la calle, a cualquier persona, a cualquier hora del día, de la noche, asaltos en viviendas en muchos casos con los propietarios dentro.

Hay un caso muy particular en Torrijos. Fue en 2016, una pareja de más de 70 años sufrió un robo con violencia e intimidación. Les asaltaron en su propia casa. Don Gerardo (72), además de sufrir una agresión física brutal, tuvo que ver cómo apaleaban con una barra de hierro a su mujer. Este hombre nunca se recuperó del trauma y falleció poco después.

Nunca se llegaron a relacionar publica y directamente estos hechos, quizás por miedo, quizás por prudencia.

Don Gerardo, tuvo que morir después de luchar toda su vida por una existencia, con la IMPOTENCIA de ser asaltado en su propia y la resignación de ver cómo no pudo proteger a su mujer, a su familia.

Se tomó conciencia de la gravedad de la situación. Una localidad como Torrijos de 13.000 habitantes, y su comarca, estaban viviendo totalmente amedrentados por estos guetos. Desde entonces, la unión y colaboración ciudadana con los cuerpos de administración y seguridad local han conseguido en algunas zonas mejorar la situación, pero no erradicarla.

El brote está, a día de hoy, en Novés (2.700 habitantes). Por esta razón, vecinos de toda la comarca han tomado sus calles como muestra de apoyo, como muestra de unión en busca de una solución y para defender las zonas rurales de la delincuencia, la ocupación y el vandalismo.

JAC, un vecino de Torrijos y administrador del grupo Convivencia y Prosperidad Torrijos y Comarca, afirma lo siguiente: « A ver si alguien escucha, va a hacer ahora 3 años que mucha gente de pueblos de alrededor vino a apoyar la manifestación en Torrijos porque desde aquí se lo pedimos. El resultado de la misma ayudó a que nos escucharan y se arreglaran algunas cosas. Ahora los vecinos de Novés han tenido que convocar otra y hemos venido a apoyarlos. Que salga bien y tenga repercusión dependerá que se adopten medidas de las que nos beneficiaremos todos. Ya sabemos por experiencia que nos puede tocar también a nosotros y antes de lo esperado. Cuanta más unidad se demuestre por parte de los que queremos vivir tranquilos cumpliendo las normas, más fácil será que se cumpla ese deseo».

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4 Comentarios

  1. Lo de Novés es alucinante. Asaltos con armas en las propias viviendas, okupas amenazando al ayuntamiento con pintadas y destrozando mobiliario…

  2. ¿ Donde estaba la poli y esos politicos que hablaban tanto del ppa$.e ? dejando qesto creciera mas pa radicalizar a la gente al voto ultra y aparecido Vx ellos luego qedaban aveces lavados y blanqeados

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