martes, 26octubre, 2021
16 C
Seville

Hamilton, de las lágrimas a la lluvia

- Publicidad -

análisis

Sánchez ha provocado que el PSOE no le interese a nadie

A nadie le amarga un dulce, dice el adagio popular. Si lo trasladamos a la política, en concreto, nadie disfruta más de un baño...

El juez Marchena cruza su Rubicón para hacer política

Manuel Marchena es, de largo entre todos nuestros jueces, el más literario, el más novelesco e interesante de una amplia nómina de magistrados funcionariales,...

El Repaso del 25 de octubre: caso Alberto Rodriguez, simulacro en Nueva York y noticias de actualidad

Como cada día en El Repaso analizamos las principales noticias de actualidad. No te pierdas El Repaso de hoy, donde analizamos el caso de...

Sánchez comienza a gobernar utilizando métodos franquistas

Pedro Sánchez se encuentra en una situación límite en la que podría encontrarse en los próximos días sin socios en el gobierno y en...
- Publicidad-

Se veían las lágrimas a través del casco blanco de Lewis Hamilton cuando su montura se quedó sin aliento en la primera manga de la clasificación del Gran Premio de Alemania.

Pero todas sus lágrimas, y desesperación, desaparecieron -veinticuatro horas después- en la lluvia. Como lágrimas en la lluvia, como decía en inolvidable frase, Rutger Hauer en Blade Runner.

Salía Lewis Hamilton, desde el puesto catorce, pidiéndole ayuda a Dios, pero dispuesto a conducir con la audacia del Diablo. Y como el diablo con ruedas que era pasó del puesto catorce al cinco antes de que se cumpliera el primer tercio de la carrera. Pero Hamilton quería más y seguía rezando, rezando para que lloviese.

Y cuando empezó a llover, esas pequeñas gotas, los dioses le escucharon, volvió a convertirse en el diablo, en un diablo veloz y absolutamente seguro de sí mismo: era el que más rápido rodaba en la pista, poniendo a su gran rival, a su enemigo absoluto, Sebastian Vettel, la máxima presión posible.

Y la presión funcionó: Vettel no se atrevió a dejar que el británico le comiese dos o tres segundos por vuelta y decidió ir al máximo. El diablo le respiraba en la nuca y el piloto alemán, nervioso y temperamental casi siempre, cometió un error. Un pequeño error de grandes consecuencias, quizá de grandísimas consecuencias pues tal vez sean suficientes para impedir que logre acabar coronándose como campeón mundial.

Vettel se salió de pista y se estrelló contra los protectores; los que le odian -y son muchos por variadas circunstancias- rompieron a aplaudir, los que le aman y apoyan se ahogaron en las mínimas gotas de lluvia que apenas rozaban el circuito de Hockenheim.

Aún hubo carrera, aún hubo un milagro y Hamilton no entró en boxes a pesar de los titubeos de sus ingenieros. Y luego la lluvia le respetó, el cielo le concedió el milagro; solo cuando ya estaba el feliz niño Lewis Hamilton subido en el cajón más alto, las nubes se rompieron y Hockenheim se llenó de agua.

Agua en la que se perdían para siempre las lágrimas de Hamilton, pero en la que seguían flotando, brillando con oscuridad propia, las de Sebastian Vettel.

El campeonato mundial ha dado un giro inesperado, Mercedes y Hamilton vuelven a ser los amos. Pero nada está escrito, el azar y los milagros, y las monturas y sus jinetes, aún tienen mucho que decir.

Emocionantísimo espectáculo.

Tigre tigre.

- Publicidad -

Relacionadas

- Advertisement -
- Publicidad -

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -

últimos artículos

Un programa informático obsoleto del SALUD aragonés deja sin opciones laborales a miles de profesionales sanitarios

Profesionales sanitarios de Aragón presentan un escrito ante el Justicia de Aragón que denuncia una discriminación del Servicio Aragonés de Salud (SALUD) respecto a...

El Consejo de Ministros aprueba hoy la primera Ley de Vivienda de la Democracia

El Consejo de Ministros de este martes aprobará hoy el anteproyecto de la Ley de Vivienda que ha mantenido muy tensas en algunos momentos...

Sánchez ha provocado que el PSOE no le interese a nadie

A nadie le amarga un dulce, dice el adagio popular. Si lo trasladamos a la política, en concreto, nadie disfruta más de un baño...

Los gobiernos y los reguladores financieros deben intervenir a los bancos para salvar al planeta

Teresa Ribera, ministra de Transición Ecológica declaró a Diario16 que «es fundamental que todos los flujos financieros sean compatibles con la acción climática y...
- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -

lo + leído

Un programa informático obsoleto del SALUD aragonés deja sin opciones laborales a miles de profesionales sanitarios

Profesionales sanitarios de Aragón presentan un escrito ante el Justicia de Aragón que denuncia una discriminación del Servicio Aragonés de Salud (SALUD) respecto a...

El Consejo de Ministros aprueba hoy la primera Ley de Vivienda de la Democracia

El Consejo de Ministros de este martes aprobará hoy el anteproyecto de la Ley de Vivienda que ha mantenido muy tensas en algunos momentos...

Sánchez ha provocado que el PSOE no le interese a nadie

A nadie le amarga un dulce, dice el adagio popular. Si lo trasladamos a la política, en concreto, nadie disfruta más de un baño...

Los gobiernos y los reguladores financieros deben intervenir a los bancos para salvar al planeta

Teresa Ribera, ministra de Transición Ecológica declaró a Diario16 que «es fundamental que todos los flujos financieros sean compatibles con la acción climática y...