Ya lo dijimos en Las Almas y la F1 hace una semana. El Covid de Hamilton tenía pinta de ser falso; ha quedado demostrado. No se le hace pasar cuarentena siquiera… cuando el Gran Premio de Australia quedó suspendido, con todos los coches allí, porque había habido un positivo.

La FIA ha perdido nuestra confianza, Toto Wolff ha quedado como un fullero y un mandao. La afición quería ver a Russel ¡QUERÍAMOS VER A RUSSEL! otra vez a los mandos de la flecha de plata negra, pero a Hamilton le han faltado los necesarios.

Cobarde. Apresurando el regreso.

Abu Dhabi ha perdido todo el encanto. ¿Quien quiere soportar otra carrera del rodillo Mercedes-Hamilton después de lo que se vio en Shakir hace una semana? La audiencia caerá, y más que merecería caer.

Estamos asqueados

indignados

desilusionados.

Olía demasiado a chamusquina. La petición de Hamilton a Mercedes era -es- de DIEZ MILLONES DE $ por cada campeonato ganado. Serían 70 MILLONES los que tendría que pagar Mercedes para renovar a Hamilton. Le ofrecían 30.

-Pues me pongo malo y no corro, a ver qué son capaces de hacer sin mí.

Ofrecer a los espectadores el mejor Gran Premio del año, el verdadero espectáculo.

Ahora sí que es imposible creerse que Russell tuviera un pinchazo.

Iba recortándole segundos enteros a Pérez y le hicieron entrar en boxes porque dijeron que tenía un pinchazo del que al terminar la carrera no dijeron ni una palabra más; ni siquiera en qué neumático.

Y no fue un vudú de Hamilton lo que motivó los fallos en el pit stop, sino la propia Mercedes en honor de su tipejo mimado.

¡Tramposos!

Nos atrevemos a suponer que Hamilton ha aceptado los 30 millones. No está mal. ¿Que es un piloto muy bueno? Claro. Pero que sin el coche jamás habría ganado siete campeonatos ha quedado igual de claro.

Mala publicidad para Mercedes.

Y una desgracia para los espectadores.

El gran circo de la F1 ha quedado en evidencia, rara vez se había visto -bueno, cuando le quitaron a Senna el título- que el mundo de la F1 era tan sucio corrupto y trucado.

Por lo menos vimos la magnífica carrera de Shakir. Algo es algo. ¿A quien le interesan los “libres” de Abu Dhabi sin Russell? Ni a la abuelita de Hamilton.

El más pequeño de nuestros desprecios para Toto Wolf, Lewis Hamilton y todos aquellos que hayan intervenido en el asqueroso fiasco.

-Ya estoy curado -sonríe el niño Hamilton.

¡Qué bien! Cómo estamos todos de contentos por ti. Cuánto nos alegramos.

Tigre tigre

asco asco.

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre