España tiene actualmente una población activa de 22.850.000 personas. De ellas, 19.500.000 están ocupadas, y 3.350.000 están en el paro. Entre las personas ocupadas, 2.900.000 tienen un empleo a tiempo parcial, y entre estas personas más de la mitad confiesan que preferirían tener un empleo a tiempo completo. El 15 % de las personas con empleo en España además entran de la categoría de los llamados trabajadores pobres, con ingresos en sus hogares por debajo del umbral de la pobreza. Somos, de hecho, el país de la UE con mayor porcentaje en esta triste tasa.

Pues bien, si las cifras son dramáticas, en apenas 10-15 años, España alcanzará y superará la cifra de los diez millones de parados, sí, 10 millones. No lo digo yo; es lo que se deduce del estudio de PwC (Price Waterhouse Coopers) Will robots steal our Jobs? El estudio de PwC, centrado en 27 países, señala que fruto de la robotización y automatización España podría perder el 34 % de los empleos sobre todo a partir del año 2030. Según PwC, la destrucción de empleo se daría en tres fases.

En la primera se pondrá en marcha la automatización de las labores más sencillas y del análisis estructurado de datos. En la segunda, que se prolongará hasta mediados de la década de 2020, se ampliaría el intercambio de información y el análisis de datos desestructurados, con lo que el 21 % de los empleos estaría en peligro. Y a partir del 2030 el 34 % de los empleos se vería afectado por la automatización tanto de tareas rutinarias como de destrezas manuales y la resolución de situaciones y problemas en tiempo real. En nuestro país, además, los sectores más afectados serían el transporte, la logística y la industria, que podrían perder el 50 % de los puestos de trabajo. Así mismo, los empleados con nivel formativo medio o bajo serían los más afectados con más del 40 % de destrucción de empleo.

Este estudio de PwC, institución poco sospechosa de izquierdista, coincide con otros trabajos, como los de Osborne y Frey, profesores de Oxford, que ya señalaban hace unos años que el 47 % de los empleos está en alto riesgo de ser automatizado, o los de la propia OCDE que indica que el 20 % de los empleos de España pueden acabar en manos de robots y máquinas. En definitiva, y para ser claros, según PwC, habría que sumar al menos 6.500.000 parados, sí seis millones y medio, a los tres millones y medios actuales. En total serían pues diez millones de parados en nuestro país en menos quince años.

Y bien ¿qué respuesta se está articulando ante esta situación? Pensar que van a surgir nuevos empleos que sustituirán a los perdidos es una sandez como la copa de un pino. Walmart, los grandes almacenes de Estados Unidos empleaban en el 2012 a más de dos millones de trabajadores, y Google apenas emplea a 60.000 en todo el mundo. Es decir, los trabajos creativos a lo Richard Florida y las dichosas Start ups apenas sustituirán a los trabajos que se pierdan en uno de cada de diez como mucho.

Por eso, dar la brasa con que la educación en tecnología y tal arreglará el tema de la destrucción masiva de empleo es una falacia y una mentira brutal que sólo busca tranquilizar y perpetuar el orden neoliberal y la acumulación de ganancias millonarias en manos de la élite y de las clases aspiracionales del cosmopolitismo globalizado. La realidad es que nos encontraremos con un desempleo brutal como nunca se ha visto, ni siquiera con el crack del 29 o la Gran Crisis del 2007. Y que además el panorama se acompañará con una desregulación y una pérdida de derechos laborales y sociales como no se ha visto en los últimos cien años, y cuyas primeras manifestaciones estamos viendo. Es por ello por lo que la izquierda, si quiere ser digna de ese nombre, debe empezar a dar respuestas ya, centrarse en lo material y dejarse de espectáculos buenistas cool. El futuro de nuestros hijos e hijas, nuestro presente incluso, depende de ello.

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Licenciado en Historia. Profesor de Secundaria en la enseñanza pública. Articulista en diversos medios digitales e impresos de la Comunidad Valenciana.

1 Comentario

  1. Como alternativa propongo la Revolucion Socialista.Desde Robespierre hasta Lenin esta ha sido la unica alternativa,destruir a la burguesia.

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