Para J. C. Friebe

La primera tarde que pasó Gunther en aquel pueblo español comió pan con chocolate y miró por la ventana jugar a la chiquillería. Su mente oía la grita de los niños y no cazaba idea alguna, sólo los veía correr, saltar, esconderse tras el pilón de la plaza en el que, a veces, salpicaba el agua de un manotazo o una pedrada fallida; agarraban sus palos como fusiles, disparaban imaginativamente pero también volaban naranjas de olor y color vivos, venenosos.

La primera semana la pasó en la casa entre melancolías y esperando el temido momento de ir a la escuela sin saber una palabra de ese idioma extraño que, a pesar de la fama del alemán, parecía ser aún más insultante. Oteaba a los niños jugando y ansiaba que alguno le devolviera la mirada amistoso, como invitándole a corretear por la plazoleta. Después llegaba la noche, desaparecía el ruido y poco quedaba más que acariciar los caracteres góticos de su viejo libro de cantos.

El lunes siguiente le anunciaron que estaba todo arreglado para el colegio y Gunther sintió aquella mañana como la última de su libertad en jaula de oro. Cogió un trozo de escoba rota y salió a la calle. Se acercó a la puerta de la iglesia que, por algún motivo, le pareció más musulmana que cristiana, no le gustó la frialdad de piedra simple ni el vacío sin feligreses, olía a muerte. Entonces sonó el ángelus y una montaña de campanas cayo sobre él, no sabía si reír o llorar. Al cesar, la mezcla del bronce resonante y el eco del agua le pareció hermosa y, por vez primera, se sintió a gusto. Desfiló con el palo apoyado en el hombro hasta la fuente, marcial y disciplinado, y miró con retintín tedesco la suciedad y las algas del fondo, babeada por mulos y llena de objetos arrojados más o menos por el azar. Imitando el gesto de los niños españoles, simuló el pilón ser trinchera y él apostó su fusil para defender la plaza.

Quiso ser un héroe, alguien reconocido, quiso el sacrificio del soldado que vivía por su tierra y moría por sus congéneres y todo lo da como expresión de generosidad total; la guerra era el medio para la entrega, el altruismo puro y la obediencia, se sentía completo, útil, reconfortado con sus penas y su pérdida. Jugó y vio venir a los malditos aliados, ingleses y americanos, enemigos del Führer y del pueblo alemán, y comenzó a disparar con su boca para evitar el fin de la libertad, de la paz, el final de la gloria del orden que habrían de traer estos perversos invasores.

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Huelva, 1969. Licenciado en Filosofía por la Universidad de Sevilla y Doctor por la Universidad de Valladolid (tesis: Obra y edición en Juan Ramón Jiménez. El «poema vivo»; Premio Extraordinario de Doctorado). He sido gestor cultural, lógicamente frustrado, y soy profesor funcionario de Enseñanza Secundaria, de Filosofía, hasta donde lo permitan los gobiernos actuales. Otras experiencias profesionales: -Director del Festival Internacional de Música Clásica Ciudad de Ayamonte (2002 y 2003). -Director de la Oficina y Coordinador de los actos del Trienio Zenobia-JRJ 2006-2008 organizado por la Diputación Provincial de Huelva, las Consejerías de Cultura y Educación de la Junta de Andalucía, los Ministerios de Educación y Cultura del Gobierno de España y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales de España, entre 2005 y 2008. -Asesor musical para la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía (2003-2013). -Consejo Asesor Literario de la Diputación Provincial de Huelva (2002-2013). Conferenciante recurrente en programas educativos del Centro Andaluz de las Letras de la Junta de Andalucía y del Ministerio de Educación y de Cultura del Gobierno de España. Como escritor he colaborado con la prensa escrita, antes en Cuadernos de la Campiña, Huelva Información y los diarios provinciales del Grupo Joly, y ahora en la web semanalmente con Diario16.com y mensualmente en la revista en papel Diario16, publicando varios cientos de artículos. He contribuido con textos críticos y de creación esporádicamente con una multitud de revistas literarias. Junto al Catedrático Francisco Javier Blasco Pascual, he codirigido Obras de JRJ, en 48 volúmenes (49 tomos) para la editorial Visor; he publicado varios ensayos en torno a su concepto de «obra»: -Copérnico y Juan Ramón Jiménez. Crisis de un paradigma (2008) -El materialismo de Juan Ramón Jiménez. (JRJ excavado: alma y belleza, 1900-1949) (2010) -Juan Ramón Jiménez en el Archivo Histórico Nacional: Vol 2. MONUMENTO DE AMOR, ORNATO y ELLOS (2011) -Poesía no escrita. Índices de Obras de JRJ (junto al profesor Javier Blasco, 2013) -Obra y edición en JRJ. El Poema Vivo (2017) Además he preparado la edición, selección y prólogo de la antología del poeta granadino Premio Nacional de las Letras Antonio Carvajal: -Alzar la vida en vuelo (2014 y 2019) Lejos de tener vocación de cuentista, sí me encuentro cómodo en la prosa corta, lo que me hace deambular entre el relato, el microrrelato, la estampa o el poema en prosa. Veo poco más que comercio en la literatura actual; suelo experimentar con la forma. Mis libros: -Las apoteosis (2000) -Libro de las taxidermias (2002) -Libro de los humores (2005) -Libro del ensoñamiento (2007) -Álbum blanco (2011) -Tenebrario (2013) -De la luz y tres prosas granadinas (2014). -Libro de las causas segundas o Las criaturas (2014, Epub) -Mar de historias. Libro decreciente (2016). -La Gloria del Mundo (2017) -Libro de los silencios (2018) [XXV PREMIO DE LA CRÍTICA ANDALUZA 2019] -Pintar el aire (2018, en colaboración con el pintor Miguel Díaz) -Las criaturas (Reedición 2019) -El mar de octubre (2020) También he publicado cuentos en diversas revistas físicas y virtuales y he sido recogido en varias antologías, como Mundos mínimos. El microrrelato en la literatura española contemporánea (2007), editada por la profesora Teresa Gómez Trueba; Microrrelato en Andalucía (2007), edición del crítico Pedro M. Domene, Velas al viento. Los microrrelatos de La Nave de los Locos (2010) o Mar de pirañas. Nuevas voces del microrrelato español, ambas por Fernando Valls (2012), y en 70 menos uno. Antología emocional de poetas andaluces (2016), coordinada por Antonio Enrique, entre otras. El jurado del XXV PREMIO DE LA CRÍTICA ANDALUZA de 2019 me ha distinguido con su Premio para Libro de los silencios. En el blog literario de Fernando Valls se pueden encontrar textos míos. Mis artículos en las webs del Grupo Joly, de Diario16 y www.quenosenada.blogspot.com

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