Soy un fanático de las grabaciones musicales. No desprecio el directo, y lógicamente en el repertorio clásico menos. Es una actitud personal; he disfrutado mucho de conciertos y hasta los he organizado, pero no hay nada que pueda sustituir al momento de intimidad que provoco en mi casa, o donde sea, oyendo una música que para mí se funde en aire, luz y sensaciones durante una explosión sinestésica sin igual.

Hay un pianista español que merecería un parnaso para él solo; canario, Catedrático del Reina Sofía, elevando sus raíces hasta Ravel como discípulo de Perlemuter y hasta Falla por Ernesto Halffter: Guillermo González es un peldaño de la Historia de la Música Española. Ha estrenado obras de los compositores contemporáneos más relevantes y basta buscar su nombre para encontrar un currículo internacional de conciertos que pasma, además de su labor pedagógica e investigadora por ejemplo como editor de una Iberia de Albéniz de referencia.

Llevo varios días hipnotizado por muchísimas de las cosas que ha grabado, porque tiene algo que le falta a muchos músicos: una comprensión cabal de la historia de esa música que toca y un estudio sistemático de la personalidad del intérprete en todo aquello que pueda serle de utilidad para hacer volar musicalmente lo escrito, porque no es ni taquígrafo ni metrónomo; y su ánimo artístico le lleva a la empatía absoluta con los creadores, por lo que sus interpretaciones son literalmente recreaciones.

La intensidad de su entrega sobre el instrumento es absoluta. Su lucha por despedazar verticalmente lo escrito mientras deja fluir su horizontalidad, su trabajo de ingeniero desmenuzando las armonías sin perder lo melódico, su exquisito desmembramiento de lo estático teórico sin que cese de navegar el tiempo, que es la realidad: lo convierten en un sabio de la música absoluto. También los hay parciales, armonizantes o melodizantes.

Me gustaría añadir a esta singularidad algo que es manjar de pocos intérpretes, no ha dejado de estudiar al 27 musical y sus derivas: Julián Bautista, Salvador Baccarisse, Ernesto y Rodolfo Halffter… el Grupo de los 8, aunque por esnobismo español conocemos mejor a Los 6, que son de la Francia; sólo por eso, debería ser recibido con fanfarrias frescobaldianas en las instituciones de este país…, y que contrapunteara él con algún tiento cabezón.

Casualmente andaba yo este verano entregado a Debussy con Alain Planès y Noël Lee (sin olvidar a Marta Zabaleta), y después empecé a oír las grabaciones de autores españoles de Guillermo González y llegué a esa pieza extremadamente moderna de Albéniz compuesta en 1897 titulada La Vega (Fantaisie espagnole), adelantada un siglo respecto de su música coétanea, resulta que es la línea de continuidad perfecta para ese Debussy, Ravel, Fauré, hasta de Satie, ¡pero compuesta antes o al mismo tiempo que sus obras!… cojo la integral pianística de Ernesto Halffter que grabara para Naxos: y ahí está el europeísmo cultural que estamos perdiendo porque, con su idiosincrasia particular hispana, en esa época los artistas volaban con las ideas, con el intelecto, con la Historia del Arte y sus técnicas, y hablaban idiomas distintos pero permeables…

Dicen que Olivier Messiaen explicaba composición con la Iberia de Albéniz en la mano, nadie como Guillermo González se ha elevado en su interpretación (y las hay magníficas) tan por encima del costumbrismo despojándola de toda peste pesudonacionalista. Francisco Guerrero (el linarense) la orquestó, o más bien construyó unas mudanzas sobre la obra que prueban la posibilidad presente en la partitura de una lectura absolutamente alejada de la bandera. Guillermo González es el revelador más exacto de lo que hay de atonalidad, politonalidad o de juego casidestructor de las formas tradicionales en esa montaña rítmica del pianismo mundial, y sin mudar la obra original sino leyendo esa partitura tan difícil. No niego que la Iberia de Albéniz sea un retrato cabal de España, lo que digo es que ojalá ésa fuera nuestra patria y no la parodia cutre que otros pretenden, incluso subiéndose a los hombros de don Isaac.

Amo ese país de Albéniz y Guillermo González, y sus Noches en los jardines de España de Falla dirigida por Víctor Pablo Pérez, y su García Abril y su Zulema de la Cruz y su Carlos Cruz de Castro y su José Luis Turina… quienes a lo largo de un siglo han aportado su trabajo compositivo para mantener ese vínculo internacionalista, humanista, que debe ser el Arte.

Schumann, Mozart, Scarlatti, madrugadas de estudio, farruca, fandango, Soler, habanera, Chopin, Tárrega, Marcial del Adalid, Ocón, Teobaldo Power, Granados, pero siempre el genio de Camprodón… Guillermo González es una referencia de trabajo, compromiso, saber hacer, bonhomía, un hombre que vive en la Música aportándole su sosiego natural y su reflexión permanente, su cultura es como un drago lento que se abre a lo superior… y eso lo convierte en un gran observador. Gente vivida, sabia… ¿qué esperamos para consultarles, para premiarles, para exigirles que cedan su grandeza?

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Huelva, 1969. Licenciado en Filosofía por la Universidad de Sevilla y Doctor por la Universidad de Valladolid (tesis: Obra y edición en Juan Ramón Jiménez. El «poema vivo»; Premio Extraordinario de Doctorado). He sido gestor cultural, lógicamente frustrado, y soy profesor funcionario de Enseñanza Secundaria, de Filosofía, hasta donde lo permitan los gobiernos actuales. Otras experiencias profesionales: -Director del Festival Internacional de Música Clásica Ciudad de Ayamonte (2002 y 2003). -Director de la Oficina y Coordinador de los actos del Trienio Zenobia-JRJ 2006-2008 organizado por la Diputación Provincial de Huelva, las Consejerías de Cultura y Educación de la Junta de Andalucía, los Ministerios de Educación y Cultura del Gobierno de España y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales de España, entre 2005 y 2008. -Asesor musical para la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía (2003-2013). -Consejo Asesor Literario de la Diputación Provincial de Huelva (2002-2013). Conferenciante recurrente en programas educativos del Centro Andaluz de las Letras de la Junta de Andalucía y del Ministerio de Educación y de Cultura del Gobierno de España. Como escritor he colaborado con la prensa escrita, antes en Cuadernos de la Campiña, Huelva Información y los diarios provinciales del Grupo Joly, y ahora en la web semanalmente con Diario16.com y mensualmente en la revista en papel Diario16, publicando varios cientos de artículos. He contribuido con textos críticos y de creación esporádicamente con una multitud de revistas literarias. Junto al Catedrático Francisco Javier Blasco Pascual, he codirigido Obras de JRJ, en 48 volúmenes (49 tomos) para la editorial Visor; he publicado varios ensayos en torno a su concepto de «obra»: -Copérnico y Juan Ramón Jiménez. Crisis de un paradigma (2008) -El materialismo de Juan Ramón Jiménez. (JRJ excavado: alma y belleza, 1900-1949) (2010) -Juan Ramón Jiménez en el Archivo Histórico Nacional: Vol 2. MONUMENTO DE AMOR, ORNATO y ELLOS (2011) -Poesía no escrita. Índices de Obras de JRJ (junto al profesor Javier Blasco, 2013) -Obra y edición en JRJ. El Poema Vivo (2017) Además he preparado la edición, selección y prólogo de la antología del poeta granadino Premio Nacional de las Letras Antonio Carvajal: -Alzar la vida en vuelo (2014 y 2019) Lejos de tener vocación de cuentista, sí me encuentro cómodo en la prosa corta, lo que me hace deambular entre el relato, el microrrelato, la estampa o el poema en prosa. Veo poco más que comercio en la literatura actual; suelo experimentar con la forma. Mis libros: -Las apoteosis (2000) -Libro de las taxidermias (2002) -Libro de los humores (2005) -Libro del ensoñamiento (2007) -Álbum blanco (2011) -Tenebrario (2013) -De la luz y tres prosas granadinas (2014). -Libro de las causas segundas o Las criaturas (2014, Epub) -Mar de historias. Libro decreciente (2016). -La Gloria del Mundo (2017) -Libro de los silencios (2018) [XXV PREMIO DE LA CRÍTICA ANDALUZA 2019] -Pintar el aire (2018, en colaboración con el pintor Miguel Díaz) -Las criaturas (Reedición 2019) -El mar de octubre (2020) También he publicado cuentos en diversas revistas físicas y virtuales y he sido recogido en varias antologías, como Mundos mínimos. El microrrelato en la literatura española contemporánea (2007), editada por la profesora Teresa Gómez Trueba; Microrrelato en Andalucía (2007), edición del crítico Pedro M. Domene, Velas al viento. Los microrrelatos de La Nave de los Locos (2010) o Mar de pirañas. Nuevas voces del microrrelato español, ambas por Fernando Valls (2012), y en 70 menos uno. Antología emocional de poetas andaluces (2016), coordinada por Antonio Enrique, entre otras. El jurado del XXV PREMIO DE LA CRÍTICA ANDALUZA de 2019 me ha distinguido con su Premio para Libro de los silencios. En el blog literario de Fernando Valls se pueden encontrar textos míos. Mis artículos en las webs del Grupo Joly, de Diario16 y www.quenosenada.blogspot.com

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