Un olivarero, Paco Aranda, lanza un grito desesperado por el campo español a través de change.org. En plena movilización de las mujeres y los hombres de la agricultura y la ganadería, de la España Vaciada, Paco, de  63 años, recuerda que “desde que tenía 14 años he ido al campo y he recogido aceituna. Mis hijos también. Por eso me duele tanto ver lo que está pasando ahora con el aceite español”.

Los olivareros, explica, están produciendo aceites que se están vendiendo a un precio tan bajo que “hay gente a la que ni siquiera le está compensando producir. Y para los que cosechan hortalizas y otros productos es incluso peor. ¡La diferencia entre lo que perciben por producir una lechuga y su precio de venta llega hasta el 600%!”, manifiesta.

Aranda explica que  “nuestro país es el mayor productor de aceite, pero si no hacemos nada por evitarlo acabaremos con el sector y, por tanto, con los alimentos de calidad que todavía llegan a tu mesa”.

Amazon

A su juicio, “no se trata de que no estemos haciendo nada por mejorar nuestra situación y actualizándonos al ritmo al que lo hace el mercado”. En su caso, por ejemplo, “hemos buscado la forma de tirar hacia delante incluso vendiendo nuestros aceites en Amazon. Pero esas ventas suponen un porcentaje muy, muy, pequeño comparado con la cantidad que nos vemos obligados a vender a las distribuidoras a granel”, dice.

Esta semana el Ministro de Agricultura, Luis Planas, ha salido en la tele diciendo que “van a valorar” este problema que existe con la producción y los precios en nuestro sector”. Pero para Paco y otros productores  “es un paso muy importante (por fin nos escuchan) pero no es suficiente”.

Según Paco, “hace falta una apuesta real por parte del Gobierno para proteger de verdad a los agricultores y para proteger, por tanto, los productos de nuestra tierra”.

Considera que éste es el momento para pedírselo, ahora que, por fin, se han sentado a “valorar” nuestra situación.

Seguimiento de precios

Para Francisco Aranda, “necesitamos que se haga un seguimiento de precios en toda la cadena. No pretendemos enriquecernos, lo único que estamos pidiendo, como haría cualquier trabajador, es ganar algo por nuestro trabajo en vez de acabar pagando por él”.

El olivarero explica en change.org que ha llegado a plantearse dejar olivos sin recoger. “Porque el coste que tenía hacerlo era mayor que el dinero que me iban a dar por los aceites después. Suena surrealista, pero así es”.

En muchas ocasiones no salen las cuentas, dice: “ Yo al final siempre acabo recogiéndolo, pero más por motivos emocionales que económicos, porque cuando te has dedicado toda la vida a la tierra es muy duro dejar morir a la aceituna así”.

Hay gente que sí depende 100% de sus cosechas y no pueden plantearse siquiera esa opción. Es insostenible. “De aquí a unos años nadie va a poder trabajar a este precio y los pueblos pequeños se quedarán vacíos ¿Quién va a cultivar entonces nuestros productos? ¿Cuál va a ser su calidad?”, afirma y se pregunta Francisco Aranda.

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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