Todo Yin necesita su puntito de luz.

Yan no sería ella si no tuviera esa pizca de color aunque tuviera que ser el negro.

El mismísimo Darth Vather fue odiado y temido hasta que casi al final de la saga nos descubrió que tenía su corazoncito, aunque fuera metálico.

El bueno de Bill Cosby se transformó en maldito cuando descubrimos su lado oscuro y no precisamente el de su piel.

La gran Aretha Flanklin sigue llenando de luz radiante el mundo con su voz negra.

Nos resulta muy fácil clasificar a algunos personajes en uno u otro lado. A mí me dan más miedo los grises, porque a los oscuros se les ve venir de lejos, así que te puedes apartar para dejarlos pasar o esconderte para que no te pillen. Es fácil ver el aura de una persona buena, porque con su mirada de luz te transmite buenas energías y su cercanía o simplemente con su recuerdo, te llenas de calor aunque estés en una tarde destemplada de invierno.

No necesitas un sexto sentido para captar a esos seres que van por la vida con una apariencia de normales, incluso de casi-simpáticos que sonríen, pero en realidad están llenos de gris. Con sus vidas cenizas intentan amargar la existencia de los que no entran en sus planes porque la envidia les corroe y su olor a rancio te recuerda como sus vidas vacías de luz han intentado coger un poco de blanco para brillar, pero el negro hizo una emulsión y el gris resultante dejó el cielo encapotado.

Por suerte, no son muchos pero si nos paramos a pensar un poco, seguro que descubrimos alguno de ellos cerca, así que lo mejor, es dejarlos pasar de largo con su sombría y taciturna sonrisa. Mediocres que pretendían brillar y solo consiguieron ser la sombra pegada al suelo. No diré nombres, pero si eres un/a gris y leyendo esto algo te sacude por dentro, háztelo mirar, date un paseíto por el arco iris, respira una montaña o sumérgete en burbujas de colores aunque sea en un parque de bolas, a ver si con la sobredosis de colores tu vida sonríe de verdad.

Esta ha sido la receta naturista y holística ofrecida por la Dra. Molner para ayudar en la lucha contra el cambio climático, porque no lo dudes, los grises emiten mas Co2 que los pedos de las vacas, y eso se lo tendré que contar a Leonardo di Caprio para que complete el documental alucinante que hizo sobre el tema y que te recomiendo (Before the flood en Netflix) aunque no me haya pagado nada por hacerle publicidad.

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Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Máster en Fitoterapia, Homeopatía y Medicina China. Máster en Homeopatía (CEDH). Máster en Anticoncepción y Salud Sexual y Reproductiva. Autora de dos libros: “Allioli en la Malvarrosa” y “universo Malva-Free”

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