La ONG Médicos Sin Frontera reclama que se prometió la evacuación del campo de Moira en abril. Foto: MSF.

El gobierno de Grecia, utilizando como excusa un único caso detectado de COVID-19, ha aplicado una cuarentena en el campo de refugiados de Moira (la isla de Lesbos) que pone en severo riesgo la salud a los refugiados, migrantes y solicitantes de asilo que integran el campamento.

Respuesta urgente

En el campamento de Moira de las 13.000 personas residentes hay más de 200, según la ONG Médicos Sin Fronteras, que debido a su edad y condiciones de salud son consideradas de alto riesgo frente a la COVID-19. Desde varias ONG se pide la evacuación de estas personas y una respuesta sanitaria que integre a los residentes del campo en los servicios de salud pública griegos o el traslado a otros países que puedan hacerse cargo.

Cordón policial

Desde Médicos Sin Fronteras reclaman que en abril el Gobierno griego prometió las evacuaciones, pero ya han pasado cinco meses y los residentes en Moira “siguen atrapados y ahora, además, están contenidos por un cordón policial”. Situación que los deja expuestos a la pandemia sin apenas recursos sanitarios.

Sin condiciones de higiene

Aunque las autoridades sanitarias locales han empezado a realizar pruebas de la COVID-19 a los residentes del campo de Moira. La  responsable en el terreno para la lucha contra la infección del Coronavirus, Caroline Willemen, explica que lo que se necesita es: “una respuesta adecuada de salud pública; bien planificada, con pruebas y seguimiento de contactos, con servicios de salud fácilmente accesibles, y una gran mejora de las condiciones de higiene”. Queda así reflejado el llamamiento que hace la ONG ante una situación de desamparo de 13.000 personas entre las que hay niños y personas mayores viviendo en condiciones mientras Europa, como viene siendo habitual, mira para otro lado.

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