Sumergidos en la confusión, el futuro es un enigma. En estas circunstancias, cualquier raciocinio queda desautorizado por el siguiente acontecimiento y lo que nos gobierna es la sensación de inoperancia.

Ciegos, solo podemos refugiarnos en aquello que fuimos, lo único que sabemos que es cierto. Necesitados de consuelo, nuestra memoria busca desesperada momentos antiguos que nos recuerden lo que ahora, perplejos, estamos viviendo. Y que nos iluminen.

Si, estamos vivos, y durante el recorrido por la nostalgia de nuestro mejor pasado nos encontramos con las personas que, sin conocernos, acertaron a encender nuestras vidas. El corazón que nos queda quiere que las recordemos con cariño.

Gracias a la vida, Violeta.
Gracias a la vida, Mercedes
Gracias a la vida dos veces,
y a tanta distancia.

Decidme, vosotras ¿dónde estáis?
Os quiero contar unas cosas.

¡Qué bien que se arañan
los que presumían!

¡Cómo les duele la rabia
a los que hacían trampas!

Cuanto daño se hacen ahora entre ellos,
los que tanto odiaban.
Cuantos de los justos se fueron,
sin poder amar a sus muertos.

Gracias a la vida, ayer,
Gracias a la vida, hoy.
Otra vez la ilusión vence al miedo.

Otra vez la emoción llena el alma.

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Nacido 1951, Madrid. Casado. Dos hijos y tres nietos. Cursando el antiguo Preu, asesinato de Enrique Ruano y la canción de Maria del Mar Bonet. Ciencias Políticas. Cárcel y todo eso, 1970-71. Licenciado en 1973 y de la mili en 1975. Director comercial empresa privada industrial hasta de 1975 a 1979. Traslado a Mallorca. de 1980 a 1996 gerente y finanzas en CC.OO. de Baleares. De 1996 hasta 2016, gerente empresa propia de informática educativa: pipoclub.com Actualmente jubilado pero implicado, escribiendo desde verano de 2015.

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